Bután, el país más peculiar de Asia

Con una tradición que se remonta a siglos de antigüedad, Bután es uno de los países más peculiares no ya sólo del mundo sino de Asia.

Viajar
 | 
Foto: narvikk / GETTY

Situado en medio del Himalaya, entre China e India y sin salida al mar, Bután a menudo se considera como uno de los países más extraños y desconocidos del mundo. Y no es para menos, con la entrada de extranjeros limitada, los primeros turistas llegaron al país en 1974 y hasta casi el siglo XXI, en 1999, no tuvieron telefonía ni televisión.

Pero cada vez sabemos un poco más de la "tierra del dragón de los truenos" o Drug Yul, nombre local de Bután. Aquí, la riqueza del país se mide en función de la felicidad de las casi 800.000 personas que lo habita y éstos se encuentran entre los más felices del mundo, por lo que es uno de los países más ricos del planeta. Además, es uno de los países más naturales del mundo. Esto se traduce que en el 70% de su territorio es vegetal y está protegido.

Otra curiosidad de Bután es que en diciembre de 2008 prohibió el consumo público de tabaco y su distribución, es decir, los bhotias -habitantes de Bután- tienen prohibido fumar, aunque esta restricción no se aplica a los turistas que visitan el país, que pueden fumar, aunque no en la calle. En cuanto al turismo, para entrar al país los visitantes necesitan tener el pasaporte en vigor, un visado y una tasa de visado que asciende hasta los 250 dólares estadounidenses por día que se permanezca en el país, por lo que la visita a este país no sale nada barata.  Eso sí, el precio incluye un guía que espera al visitante en el aeropuerto y lo acompaña durante todo el viaje.

Aún así, visitar uno de los países más aislados del mundo siempre merece la pena. Ver las competiciones de tiro con arco - deporte nacional- en el pueblo de Bumthang, disfrutar de los festivales de danzas budistas - "tsechu"- que acontecen en los templos durante marzo y abril o hacer una ruta de trekking por los valles de ParoHaa y Punakha no tiene parangón.