Budapest, las dos caras del Danubio

Pocas urbes pueden presumir de ofrecer dos ciudades a la vez. Y es tan fácil como mirar el Danubio para darse cuenta: a la derecha, la montañosa Buda, y a la izquierda, la llana Pest. En 1873 Budapest se formó con la unión de ambos municipios. Hoy son las dos caras de una capital en plena efervescencia. Los puentes de Erzsébet y Margaret permiten contrastar ambas personalidades: una señorial y montañosa, otra plebeya y horizontal. La llamada "París centroeuropea", repleta de cafés y balnearios, invita a la buena vida.

Ana G. Vitienes

Día 1
09.00 h. La mejor manera de entender Budapest es desde lo alto. Así que aprovecha la mañana para recorrer la histórica Buda. El vetusto funicular Budavari Sikló (3 1) sube desde Clark Adám Tér -al pie del Puente de las Cadenas- hasta la cima en apenas un minuto y recuerda las colinas de Lisboa. Una vez arriba, la vista se sumerge en un barrio ecléctico y barroco, con fachadas adornadas de meszkö o piedra calcárea, dinteles de mármol de Esztergom y exteriores cincelados con portones de madera centenaria y preciosos bocallaves. Grandes mansiones encaladas de colores suaves que se suceden en plazas como Bécsi-Kapu y la calle Uri, entremezclando casonas renacentistas con detalles góticos como las curiosas hornacinas con escaños o sedilias, que en el siglo XIII servían de asiento a los sirvientes. Tras curiosear por el Castillo -que en realidad es un palacio que alberga la Biblioteca Nacional y un museo-, camina hasta la panorámica del Bastión de los Pescadores y la Iglesia de Matías -donde han sido coronados todos los reyes húngaros-, con su tejado de cerámica de Szolnay y sus estandartes en el interior.

10.30 h. Cierra la visita al barrio con tres paradas imprescindibles. La primera es la Magyar Borok Háza o Casa de los Vinos Húngaros (Szentháromsá tér., 6), un itinerario enológico por las regiones vinícolas del país donde puedes comprar vinos a buen precio. Muy cerca, aparecen el coqueto café estilo Secesión Ruszwurm, fundado en 1827, y la estatua ecuestre del mariscal András Hadik; adivina qué parte suelen tocar los estudiantes para tener suerte y aprobar los exámenes...

13.00 h. El puente Liberty o Szabadság Híd, adornado con míticos pájaros turul, conduce hasta el mercado central Nagycsarnol. Allí puedes comprar a buen precio delicias gastronómicas húngaras como foie (desde 9 1), vinos, páprika para hacer goulash, embutidos y semillas de amapola. Los sábados crece con puestos improvisados donde los campesinos traen setas, mermeladas y panes caseros.

14.00 h. El mercado tiene un restaurante sabroso y barato en el primer piso, Fakanál, donde sirven platos como la sopa goulash y el pollo con pimentón. Guarda sitio para el postre.

15.00 h. Haz la digestión paseando por la calle Váci, repleta de boutiques internacionales. En casi todas las tiendas de cosmética venden cremas hechas con agua termal que son famosas: Hélia. Por 8 1, son un regalo genial.

16.00 h. Vaci termina en la Plaza Vörösmaty, donde se levanta el café Gerbeaud (www.gerbeaud. hu), fundado en 1858. Allí será difícil elegir algo de su surtido de repostería imperial. Lo mejor: las tartas Dobos y Budapest.

17.00 h. Casi al final de la avenida Andrássy, la Casa del Terror (www.houseofterror.hu) es un museo dedicado a los periodos más trágicos de la agitada historia húngara durante el siglo XX. Por medio de audiovisuales y arriesgados montajes expositivos, podrás conocer la memoria más dura del pueblo magiar.

19.00 h. Camina por Andrássy para saber por qué esta avenida ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad. Sus palacios y mansiones te conducirán hasta la Plaza de Liszt Ferénc ter, llena de cafés y locales de moda. Allí puedes comer en locales trendy como Menza y tomar unas copas en repletos locales como Karma, Buena Vista, Pesti Est y Café Vian.

23.00 h. Todos los balnearios tienen una cara diurna terapéutica, pero algunos, como el Rudas (Döbrentei ter, 9. www.cinetrip.hu), a los pies de Buda, muestra una faceta canalla por la noche. Tras una remodelación importante terminada en diciembre, este antiguo hamman turco del siglo XVI abre su piscina cubierta de ladrillo rojo para organizar sesiones de clubbing hasta las cuatro de la mañana. Entre la espuma y el rumor del agua, retumban mejor los decibelios del ritmo house.

Día 2
09.00 h. Pest se toma la revancha sobre las zonas nobles del otro lado del Danubio en la Plaza de los Héroes, complejo que conmemora el aniversario de la llegada de los magiares a la cuenca de los Cárpatos a finales del XIX. Este conjunto de 1896 encarna la historia húngara tras los Habsburgo. Allí se alza el Monumento del Milenio, donde se reproducen la figura del príncipe Arpad y sus seis jefes de tribu, llegados de los Cárpatos para fundar el Estado húngaro. Las estatuas están flanquedas por los dos edificios del Museo de Bellas Artes.

11.00 h. Atraviesa la plaza a pie para acceder al parque urbano más frecuentado y variopinto: el Városli get. Su kilómetro cuadrado de extensión reúne visitas como el Zoo -el único del mundo con una caseta para elefantes de exquisito estilo Secesión-, el parque de atracciones -con su montaña rusa de madera- y un lago artificial en cuyo centro se alza el Castillo de Vajdahunyad, que reproduce a escala micro monumentos de todo el país. A la izquierda, verás dos de los restaurantes más prestigiosos: el mítico Gundel (www.gundel.hu), templo de la alta cocina húngara: y el tradicional Bagolyvar Ettérem (www.bagolyvar.com), que se instala en un edificio transilvano de 1920 y es atendido sólo por mujeres.

12.00 h. A pocos metros, descubre el balneario de Széchenyi, el mayor de Europa, y date un baño mineromedicinal por unos 5 1. Sus aguas termales brotan a 76 ºC, y ofrecen distintos tratamientos beneficiosos para el organismo, tanto al aire libre como en el interior. La imagen de los clientes que juegan al ajedrez en el agua es de las más auténticas de Budapest.

13.00 h. Observa la ciudad desde lo alto de la neoclásica Basílica de San Esteban (Sas utca); su cúpula domina el paisaje de Pest. Construida en 1851, su interior guarda la reliquia de la Sagrada Diestra, el brazo del primer rey momificado, que da nombre al templo.

14.00 h. Prueba la cocina casera y afrancesada del coqueto Café Kór (www.cafekor.com), con platos caseros bien servidos.

16.00 h. La zona de la Basílica es el epicentro moderno, como podrás ver en tiendas llenas de ideas para regalar como Aqua-tick (www.aquanautadesign.com) y su moda made in Budapest que se vende en Londres.

18.00 h. Si has tenido suerte de lograr entrada, no te pierdas la experiencia de asistir a la Ópera de Budapest (www.opera.hu), que se aloja en un impresionante palacio austrohúngaro. Por 30 1, verás el espectáculo en primera fila.

21.00h. Remata la velada dándote un verdadero homenaje en el elegante restaurante Kárpátia (Ferenciek tere, 7-8. www.karpatia.hu. 50 1), fundado en 1877. Un lugar elegante, frecuentado por personalidades y políticos donde el menú está cantado: foie a la húngara (el mejor de la capital húngara) con una copa del vinoTokaj Aszú que ha hecho suspirar a los reyes, y siéntete como un ídem.

00.00 h. Échate al agua y termina la noche en el barco más marchoso de Budapest: A38 (www.a38.hu). Desde Tom Waits a Asian Dub Foundation han actuado en el interior de este antiguo buque de carga ucraniano, de 12.000 toneladas, anclado a orillas del Danubio. Tiene barios bares, un restaurante y una sala de conciertos. Sólo querrás salir para ver amanecer en el Danubio. Inolvidable.

Sueños de marca
Budapest cambia con velocidad de marcha austrohúngara. Así lo atestiguan los hoteles de diseño, los restaurantes de fusión y los cafés renovados que proliferan por doquier. Tras la reapertura del conocido New York Café (Erzsébet krt, 9-11), integrado dentro del cinco estrellas New York Boscolo (www.boscolohotels.com), la oferta se ha adaptaado a distinguidos edificios históricos o ha apostado por la arquitectura de vanguardia. En este último caso, el año se estrena con dos hoteles boutique llenos de detalles como el Lánchíd 19 (desde 99 3. www.lanchid19hotel.hu), bajo las colinas de Buda. Tras su fachada de láminas de cristal con vistas al Puente de las Cadenas, que cambia de color según la hora, se encuentra todo un homenaje al diseño magiar; el sótano deja al aire un lienzo de muros del siglo XV, que se divisa desde el vestíbulo. Otro establecimiento puntero es el Zara Hotel (desde 85 3. www.zarahotels.com), cerca de Váci. Los cafés también amplían su espectro, con opciones que oscilan entre versiones modernas como el Leroy (www.leroy.hu) y clásicos de la tertulia como el Angelika (Batthyány ter, 7).

Arte, vino y cruceros fluviales
Durante 2008, Budapest ofrece actividades para todos los gustos. La primavera llega con exhibiciones como "La prosperidad de los Médici: vida y arte en la Florencia del Renacimiento", una muestra del esplendor italiano en el siglo XV que, del 24 de enero al 23 de mayo, presenta el Museo de Bellas Artes (www.szepmuveszeti.hu) y el Festival de Primavera (www.btf.hu), con más de 200 eventos y conciertos del 14 al 30 de marzo. De abril a octubre, la mejor vista del Danubio se vive desde el agua, a bordo de los cruceros culturales del barco "Operetta" (www.operetthajo.hu). Y en tierra, se suceden el Festival Táncház y el Mercado de Artesanías (www.tanchaz.hu), el 12 y 13 de abril, y, del 1 de mayo al 30 de octubre, el show del Hungarian Folk Ensemble (www.ticket.info.hu). El verano aterrizará con el Carnaval del Danubio (16 al 24 de junio. www.dunaart.hu), los conciertos en el Zoo (julio y agosto), la Fórmula 1 en Hungaroring (www.hungaroring.hu) y el Festival de la Isla (www.sziget.hu). Y en otoño, el Festival Internacional del Vino (www.winefestival.hu). Más información: www.hungriaturismo.com.