¿Por qué Brno es la ciudad a visitar en 2022?

Tiene mucho que ver con nuestros genes…

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: milangonda / ISTOCK

La UNESCO ha elegido durante 2021 a las sesenta personalidades cuyos aniversarios coinciden en 2022 y 2023 con cifras redondas, en un intento por poner de relieve las vidas de todas aquellas personas cuya labor haya tenido una repercusión significativa en los ámbitos de la educación, la ciencia, la comunicación o la paz.

Uno de esos sesenta personajes, siendo además de los más destacados y la gran referencia de 2022, cuenta este año con la efeméride del 200 aniversario de su nacimiento. Hablamos de Johann Mendel, más conocido como Gregor Mendel, el monje agustino considerado «Padre de la genética» gracias a la formulación de sus famosas leyes.

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Es por este motivo que Brno, la ciudad checa donde el genial Mendel pasó gran parte de su vida y el lugar donde llevó a cabo sus experimentos, se muestra este nuevo año que entra como una excelente opción más allá de la célebre Praga.

Recorremos algunos de los más importantes espacios relacionados con su figura y descubrimos lo esencial de los muchos y sorprendentes atractivos con los que cuenta esta urbe de la región de Moravia situada al sureste de la República Checa.

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Un fraile científico en Brno

Aunque Johan Mendel naciera en el pueblo de Heinzendorf, en 1822, fue en la actual ciudad de Brno donde pasó una buena parte de su existencia. Allí se convertiría en fraile agustino, pasando a llamarse Gregor, para ser más tarde instituido sacerdote.

Fue a partir de 1856, a su regreso a la ciudad tras una estancia fuera, cuando desarrollaría el grueso de sus experimentos, germen de las conocidas como «Leyes de Mendel», que son consideradas el punto de partida de la ciencia genética, a pesar de que a su muerte en 1884 no había aún cosechado ningún reconocimiento por parte de la comunidad científica, no siendo hasta principios del siglo XX cuando fueron puestas de relieve.

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En la actualidad, la abadía agustina de Santo Tomás, donde llevó a cabo Gregor Mendel sus experimentos con guisantes, entre 1856 y 1863, es el principal punto de la ruta que recorre los más relevantes lugares relacionados con el científico.

En el interior, un museo dedicado a su figura explica pormenorizadamente los detalles de sus descubrimientos y nos muestra, a través de una exposición, la vida monástica que llevó el genio.

Por su parte, el Mendelianum, ubicado en el conocido como «Patio del Obispo» del Museo de Moravia, nos sumerge en el mundo moderno de la genética a partir de las premisas de Mendel. Uno de sus mayores reclamos es el contraste que exhibe entre el laboratorio original del científico y un laboratorio molecular moderno.

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Más allá de la universidad que lleva su nombre, reflejo de la agitada vida estudiantil de Brno, otro de los sitios destacados es el Cementerio Central, en cuyos límites fue sepultado Mendel, a la edad de 61 años, el año 1884.

Una excelente alternativa a Praga

Brno es la segunda ciudad en importancia de la República Checa, pero es también una magnífica opción turística a la hora de visitar el país, obviando todo el encanto y la fama de Praga. Además, su cercanía a las fronteras con Austria y Eslovaquia la convierte en el perfecto trampolín para adentrarse en sus territorios.

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Sin lugar a dudas, la colina Petrov es el área de referencia de la ciudad. Allí se sitúa el castillo Spielberg y su fortaleza medieval, dominando todo el casco urbano y, en especial, la parte vieja, donde se concentran los principales reclamos turísticos. Levantada la fortaleza en el siglo XIII, nos ofrece también el museo de la ciudad o unos cuidados jardines.

A sus pies, en primer término, nos topamos con la Catedral de San Pedro y San Pablo, un templo también con orígenes en el siglo XIII cuya imponente apariencia, gracias a dos esbeltas torres, es otra de las referencias del skyline de Brno. También es sede de una de las leyendas más memorables de la ciudad, según la cual, la villa consiguió repeler el ataque enemigo durante la Guerra de los Treinta Años haciendo sonar las campanas una hora antes de la estipulada, engañando al bando contrario, después de que el general del ejército sueco, tras un largo asedio, decidiera la retirada si a la hora convenida de las doce del mediodía del día siguiente no conseguían la conquista. Un gran ataque estaba previsto, pero a las once de la mañana, escuchando el repique de las campanas, abandonaron la empresa.

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Justamente debido a esta leyenda, en la Plaza de la Libertad, en pleno centro, se halla una obra en forma de bala y color negro que representa una «máquina del tiempo», en homenaje a aquella victoria. Una moderna escultura llamada «Reloj Astronómico» de cuyo interior se despiden pequeñas esferas cada día a las once de la mañana.

Tampoco podemos perdernos el Viejo Ayuntamiento, el edificio civil más antiguo de la ciudad, cuya curiosa fachada no nos dejará indiferentes, al igual que la ascensión a lo alto de la torre para contemplar todo el panorama urbano de Brno. No podemos dejar pasar tampoco una visita al interior, en cuyo patio se suspende del techo un cocodrilo disecado considerado antiguamente un dragón, habiendo pasado a la posteridad como leyenda de la población.

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Igualmente, en el centro histórico, no debemos dejar pasar la ocasión de conocer dos puntos imprescindibles: el monasterio de los Capuchinos, con su misterioso panteón subterráneo donde se custodian los cuerpos momificados de manera natural de algunos monjes; o la iglesia de Santiago, bajo cuyo suelo se encuentra el segundo osario más grande de todo el continente europeo.

Y para concluir, ponemos un toque modernista con la visita a alguna de las edificaciones de estilo funcionalista de la ciudad, una de las cuatro villas de este estilo cuyo máximo exponente es la de Tugendhat, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 2001. Un ejemplo único de finales de la década de los años veinte del siglo pasado, en cuyo salón se firmó, en 1992, la separación de Checoslovaquia, provocando el nacimiento de dos nuevos países.