Bocairent, el pueblo medieval a los pies de la Sierra de la Mariola

Es uno de los pueblos medievales más encantadores de la Comunidad Valenciana. Lo tiene todo: cuevas enigmáticas, una Plaza Mayor salida de un cuento de leyenda y un Museo Arqueológico que habla de su rico pasado.

Manuel Mateo Pérez
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Foto: venemama / ISTOCK

Al sur de Valencia, a poco más de noventa kilómetros de la capital, hay un pueblo arracimado en torno a una peña rocosa, próximo a la Sierra de la Mariola, a un lado de un río de aguas claras con calles empinadas, tortuosas y estrechas que acaban en una gran plaza mayor de aliento medieval. Bocairent es una de las villas más encantadoras del Levante. El pueblo es famoso por las denominadas Cuevas de los Morosles Covetes dels Moros- un lugar misterioso y secreto cuyo verdadero significado no ha trascendido aún. Las cuevas se hallan enfrente del barrio medieval de la villa y están formadas por 53 oquedades excavadas artificialmente en un barranco vertical. Buena parte de ellas están comunicadas entre sí, lo que despierta mayores incógnitas. Desde abajo la pared de piedra está salpicada por varias decenas de ventanas que debieron ejercer de puertas de entrada y salida. Las cuevas no tienen la misma altura, ni las mismas dimensiones, ni idénticas formas. Todas son distintas. Todas son un enigma.

Covetes dels Moros. | venemama / ISTOCK

La historia de Bocairent está profundamente ligada a la civilización árabe. Cuando la Reconquista llegó a estos parajes los nuevos pobladores construyeron iglesias cristianas allí donde antes hubo mezquitas. A últimos del siglo XVI, en el año 1587, abrió sus puertas la Real Fábrica de Paños, origen de una pujante industria textil que convirtió el pueblo en un importante emporio industrial. A la entrada de la villa hay una escultura en bronce conocida como "El hombre de la manta", que rememora el pasado esplendor de la comarca valenciana. 

La Plaza Mayor, donde toma asiento el Ayuntamiento y la Casa de la Cultura, acoge casonas señoriales construidas entre los siglos XVII y XVIII. Algunas superan las ocho alturas, mientras que en la calle paralela sólo poseen dos pisos debido al pronunciado desnivel donde toma asiento el barrio medieval.

La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción fue construida sobre el antiguo castillo árabe y está adscrita a todas las corrientes estéticas que configuraron la historia patrimonial de la comunidad valenciana. El templo posee elementos que empiezan en el gótico y acaban en el neoclásico, pasando por el renacimiento y el barroco. El campanario es el emblema del monumento. Tiene una altura de cuarenta y un metros y es visible desde muchos kilómetros a la redonda.

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Con tanta historia a sus espaldas no es extraño que el Museo Arqueológico de Bocairent sea uno de los más apreciados y valiosos de la región. Otra de las singularidades de la villa son las ermitas que salpican su geografía urbana y sus inmediaciones. Una de las ermitas más bellas del pueblo es la del Santo Cristo. El santuario está situado a más de setecientos metros de altura, frente al cerro donde toma asiento el caserío medieval. A la ermita, construida en el siglo XVI, se accede por el camino del Calvario, un itinerario empinado, pavimentado en piedra de la zona y dispuesto a modo de vía crucis. En este lugar, en el mes de septiembre, se celebra la Fiesta de les Tres Llums, que recuerda la leyenda de las tres luces que se posaron sobre el cerro el día que dos mancebos ataviados con trajes de peregrinos llegaron a la villa un día del año 1536. Viendo la montaña, los dos mancebos exclamaron: "qué linda montaña tienen para hacer un calvario". Los vecinos creyeron estar ante ángeles del cielo y edificaron a los pocos días su más venerado santuario. Hay quien dice que en los días de septiembre aún se posan sobre el cerro las tres luces que dieron sentido a la leyenda.