Bienvenidos al espectáculo del Sucuriú: el río más cristalino del mundo

La “serpiente” de aguas transparentes que encandila a todo el que la descubre.

Es uno de los lugares más fascinantes de Brasil: tiene las aguas más azules del mundo.
Es uno de los lugares más fascinantes de Brasil: tiene las aguas más azules del mundo. / Istock / Paulo Pigozzi

Conocido popularmente como el río más cristalino del mundo, su belleza impresiona a todos los visitantes que tienen la oportunidad de adentrarse a través de sus aguas transparentes.

Un paraíso de aguas cristalinas en Bonito

Ubicado en el municipio de Bonito, en el estado de Mato Grosso del Sur, Sucuriú es un verdadero tesoro natural de este sector de Brasil considerado el mejor lugar del país para el ecoturismo. Las medidas llevadas a cabo en esta zona desde hace más de veinte años para controlar la afluencia de visitantes en favor de la conservación de la naturaleza han dado sus frutos y hoy en día podemos disfrutar de espacios tan asombrosos como el curso de este río, que pareciera sacado de una postal del paraíso.

Dicen que tienes las aguas más azules del mundo: así es el río Sucuriú de Brasil.

Dicen que tienes las aguas más azules del mundo: así es el río Sucuriú de Brasil.

/ Istock / Paulo Pigozzi

Con relativa cercanía a la frontera con Paraguay, el municipio de Bonito se ha convertido en la punta de lanza de este sector que enarbola la bandera del ecoturismo y la biodiversidad. Un santuario brasileño de ríos de ensueño que cuenta además, entre sus mayores atracciones turísticas, con grutas y dolinas – llamados aquí buracos - donde el agua transparente y unos colores inimaginables para este líquido elemento son los protagonistas.

Múltiplemente premiado como destino para el ecoturismo en Brasil, Bonito acoge esta joya fluvial que constituye uno de los ríos con las aguas más cristalinas del mundo.

Un río de pureza absoluta

Las aguas poco profundas del río Sucuriú son de un azul turquesa intenso y tan cristalinas que se pueden ver claramente los peces y las rocas en el fondo. Esta pureza se debe a la combinación de varios factores naturales, como la presencia de manantiales naturales subterráneos o la vegetación que rodea el río y el tipo de roca calcárea, que actúan como filtros naturales de las impurezas.

Vista de pájaro del río Sucuriú.

Vista de pájaro del río Sucuriú.

/ Istock / Flavio Di Monaco

La excepcional visibilidad a través de las aguas hace de este río un espacio natural único para practicar esnórquel, permitiendo a los visitantes sumergirse en un mundo subacuático lleno de vida y descubrir una gran variedad de peces, como los característicos piraputanga.

Llamado Sucuriú en honor a su trazado serpenteante – esta es la palabra local para denominar a las serpientes del tipo de la anaconda -, la forma más habitual de disfrutar de esta joya natural es hacer una excursión en barca hasta las áreas más próximas a su curso alto y luego dejarse llevar por la corriente mientras se disfruta del espectáculo de las aguas y de la flora y fauna fluviales haciendo esnórquel. La experiencia de nadar en estas aguas es verdaderamente inolvidable. La sensación de flotar en un mundo subacuático tan claro es como entrar en un sueño, donde cada detalle del ecosistema se revela ante nuestros ojos. 

Dicen que tienes las aguas más azules del planeta.

Dicen que tienes las aguas más azules del planeta.

/ Istock / Flavio Di Monaco

Si bien la mejor época para visitarlo es durante la estación seca, lo cierto es que existen restricciones en cuanto a la afluencia y es necesario reservar con antelación.

El río Sucuriú es un ejemplo vivo de cómo la naturaleza, cuando se mantiene en equilibrio, puede crear maravillas de una belleza asombrosa. Sin embargo, y a pesar de su belleza y de su atractivo turístico, el río Sucuriú enfrenta amenazas que ponen en riesgo su integridad. La expansión de actividades potencialmente perjudiciales para este entorno en la región está representando desafíos significativos para su conservación. 

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