La Biblioteca Clementina, la más bonita de Praga

La Biblioteca Clementina de Praga es una de las más bellas del mundo. De arquitectura barroca, alberga siglos de sabiduría y arte.

Miryam de Muro
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Foto: Turismo Praga

A medio camino entre el Puente de Carlos V y la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga, se encuentra la Biblioteca Clementina, la que es la Biblioteca Nacional Checa y una de las bibliotecas más bellas del mundo. Con 20.000 metros cuadrados, la Biblioteca Clementina también es el segundo edificio más grande de la capital, por detrás del Castillo de Praga.

Su historia se remonta al siglo XI, cuando comienza la edificación de un monasterio dominicano en torno a la capilla de San Clemente. Siglos después, este edificio será comprado por los jesuitas, concretamente en el año 1556, y durante los próximos 200 años ampliarán el recinto. Una de las acciones más significativas de los jesuitas en esta biblioteca fue la incorporación de todos los libros de la Universidad Carolina, que sumados a las incorporaciones posteriores, ascienden a unos 20.000 libros de diferentes materias y épocas.

El estilo barroco predomina en esta biblioteca, así como en la Capilla de los Espejos, integrada en el recinto y donde se conserva el órgano del siglo XVIII tocado por el mismísimo Mozart.

Las columnas salomónicas y los espectaculares frescos del techo, realizados por Jan Hiebl, decoran un espacio dedicado a la sabiduría y a la contemplación, en el que predomina el color dorado.

Pero no será hasta el año 1773 cuando se cree el observatorio, y se funden oficialmente la biblioteca y la universidad. La Emperatriz María Teresa de Austria denominó “Klementinum” a este recinto en honor a su origen en la capilla de San Clemente. Se erige entonces la Torre Astronómica, con 68 metros de altura y unas vistas de 360 grados del casco antiguo de Praga. Desde aquí se realizaron grandes investigaciones astronómicas desarrolladas por científicos como Josep Stepling o Tycho Brahe.

La Sala de los Meridianos es otro de los espacios que dedicaron a observar el cielo. Dos grandes cuadrantes, que aún permanecen en la sala, sirvieron para medir la altura de las estrellas y los movimientos celestes. En esta sala también se confirmaba la llegada del mediodía, y se avisaba con puntualidad a los habitantes de Praga.

Nikada / ISTOCK

La Biblioteca Clementina de Praga se puede visitar todos los días a partir de las 10:00 horas, cuando comienzan las visitas guiadas de 45 minutos en inglés y en checo, aunque se ofrece información impresa en inglés, alemán, francés, italiano, español, portugués, holandés, japonés, chino y ruso.

El precio estándar de cada entrada es de 250 coronas checas, e incluye un recorrido por la Biblioteca Barroca, la Sala de los Meridianos, la Torre Astronómica y, ocasionalmente, la Capilla de los Espejos, pues en ella se suelen celebrar de conciertos de cámara  de los que también se puede disfrutar desde 34 euros.