Barrio Gamla Stan de Estocolmo

La capital sueca, una de las urbes más bellas del mundo, añade a la elegancia e historia de su distrito central, el Gamla Stan, el espíritu joven y vanguardista del Sofo, en el sur.

Luis URIBARRI

La magnífica ubicación natural de Estocolmo (construida en 14 islas en la desembocadura del lago Mälaren, en el Báltico) le brinda a la capital de Suecia un carácter y una atmósfera especiales. Estocolmo vive unida al agua, circundada en todas direcciones por lagos, el mar y el bosque. Es una capital de belleza serena y cálida, familiar y muy segura, y no demasiado cara.

En el centro, en el barrio histórico, el Gamla Stan, lo primero que llama la atención son los imponentes edificios de viviendas de piedra del XVIII.

Ya en el Sur, en el Sodermalm, ha crecido un distrito, el Sofo (South of Folkungagatan, al sur de esta calle), que ha transformado su imagen de barrio obrero en la zona más bohemia, multifacética y cambiante de la ciudad, con tiendas jóvenes, modernas y creativas, decoradas muchas con estilo retro años 70. Coctail Deluxe (www.coctail.nu), Tjallamalla (www.tjallamalla.com) y Grandpa (www.grandpa.se) son tres tiendas con diseño de interiores, ropa, regalos y muebles de los años 60 y 70 que están próximas y merece la pena visitar. En este renovado barrio abundan los cafés tranquilos donde sentarse a leer y charlar a la luz de las velas. El café String es uno de los más conocidos (www.cafestring.com). Muy cerca hay una fábrica de chocolate para los más golosos. El Sofo cuenta asimismo con numerosos restaurantes, bares, mercados, confi terías y galerías de arte donde curiosear en busca de sorpresas.

Una vez recorrido y descubierto el barrio más in de la capital sueca se puede optar por cenar en el restaurante de moda, lleno de gente joven y guapa, que abrió el pasado mes de noviembre y está regentado por un chef joven y prometedor, Niklas Ekstedf. Se llama 1900 y ofrece menús típicos suecos bien presentados y regados con una buena carta de vinos, algunos españoles (www.1900.se).

Luego, para tomar una copa se puede optar por la propia barra del 1900 o por algún local del centro, sin duda la zona más animada. Una opción segura es el Berns (www.berns.se), que combina varios ambientes: tranquilos y elegantes de cóctel o barras y terraza desenfadadas. Y para dormir en Estocolmo, lo último es la antigua cárcel de la ciudad acondicionada como hotel, el Langholmen (www.langholmen.com), más bohemio imposible.

El museo más visitado de Escandinavia
¿Se imaginan rescatar del fondo del mar un buque de guerra de 1.200 toneladas hundido en 1628, restaurarlo y exponerlo en un museo? Eso es el Vasa Museet. El orgullo del rey Gustavo II Adolfo se hundió nada más salir de puerto. Al cabo de 333 años se rescató su pecio, en 1961, y ahora es pieza de fama mundial. Entrada: 8 euros.

Más información en
www.visitsweden.com, www.sofo.se y www.vasamuseet.se