Ballenas en Murcia: ya queda poco para el espectáculo

Muy pocos saben que en los meses de mayo y junio gigantescos cachalotes y rorcuales se acercan a esta franja mediterránea para reproducirse y amamantar a sus crías.

Noelia Ferreiro
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Foto: Andrea Quartarone / ISTOCK

Las aguas cálidas que acarician la bahía de Mazarrón, entre el Cabo Cope y el Cabo Tiñoso, esconden un secreto. Un espectáculo de la naturaleza que normalmente se produce en escenarios tan lejanos como las aguas gélidas de la Antártida, los remotos pliegues de Canadá o la porción austral de Argentina.

Bahia de Mazarrón, Murcia. | Soyazur / ISTOCK

Se trata del avistamiento de ballenas. Sí, de cachalotes y rorcuales que se acercan a este tramo del litoral de Murcia (también se extiende a Almería y a Cádiz) para reproducirse y amamantar a sus crías en estas aguas calentitas. Un privilegio al que se puede asistir, en pleno Mediterráneo, los meses de mayo y de junio.

Avistamiento de ballenas. | LPETTET / ISTOCK

Criaturas colosales

Será la ocasión, ya sin confinamiento, de contemplar a estas criaturas colosales (pueden llegar a medir hasta 18 metros) en la conmovedora escena de verlas nadar junto a sus retoños, tratándoles de enseñar el arte de la supervivencia. Para ello hay excursiones que parten cada día en busca de los reyes del mar. Empresas que ofrecen travesías que  pueden ser de una mañana (unas cinco horas) o incluso de varios días.

Ballena nadando con sus crias. | UWPhotog / ISTOCK

En ellas no sólo hallaremos a estos dos grandes cetáceos con los que la naturaleza (y la suerte) permite cruzarse. Este rincón de nuestra costa también es un imán para otros simpáticos mamíferos marinos que habitan durante todo el año. Nos referimos a los delfines, de los que existen en Murcia hasta cinco especies (común, mular, listado, calderón gris y calderón común) con tamaños que oscilan entre dos y seis metros.

Delfines en las costas murcianas | Victor Molina / ISTOCK

Bonitas travesías

Una extensa colonia la de estos seres, los más inteligentes del océano, que se alimentan de peces en el mar abierto y que ha encontrado su dulce hogar en estas aguas. La razón es que esta zona apenas tiene plataforma continental, por lo que la profundidad que requieren (entre 2.000 y 2.500 m) se halla muy cerca de la costa.

Deflines saltando por las aguas. | borchee / ISTOCK

Navegar por esta franja acompañados de tan hermosas especies es una bonita aventura. Porque muy pocos lugares de Europa garantizan la emoción de avistarlos, con la ventaja añadida de que sus aguas calmas permiten agradables chapuzones. El despliegue acrobático de los delfines, los saltos, piruetas y resoplidos de las ballenas, el espectáculo de ver a todos ellos sumergirse armoniosamente en el azul para volver a asomar en actitud juguetona, mostrando su cola o su lomo.

Delfines saltando en el mar. | borchee / ISTOCK

Además, estas excursiones también permiten escuchar un poco de teoría a cargo de un biólogo de la tripulación. Él mismo se encargará de impartir una mini lección sobre las distintas especies, su hábitat y su modo de vida.

Nadar y bucear

Más allá de contemplar a la fauna, recorrer en barco este rincón supone descubrir unos paisajes fabulosos. Como el de la reserva marina de Cabo Tiñoso, un conjunto de acantilados con unos fondos irresistibles. Es el lugar perfecto para darse un chapuzón con gafas y tubo o para dar un paseo en kayak.

Buceo en Murcia. | smovic / ISTOCK

Incluso los más osados podrán practicar submarinismo. Porque la costa de Mazarrón es un paraíso para esta disciplina, con una zona de buceo que se extiende a lo largo de 10 millas alrededor del puerto. Sus aguas cristalinas y su biodiversidad la convierten en el lugar perfecto tanto para bautismos como para inmersiones profesionales