Bacardí, una historia en 150 tragos

Fue un 4 de febrero de 1862 cuando Don Facundo creó en Santiago de Cuba una de las marcas de ron preferidas por los bebedores más exigentes. Según las cuentas del actual presidente de la casa, tataranieto del fundador, desde aquel mismo día hasta hoy, 150 años después, se han consumido en todo el planeta unos 365.000 millones de cócteles Bacardí. La clave del éxito fue, en su momento, conseguir un licor suave y de cuerpo ligero, más agradable al paladar que los aguardientes que entonces se consumían. Para lograrlo empleó técnicas nunca antes usadas, entre ellas la utilización de melaza residual de la caña de azúcar de alta calidad, el aislamiento de una cepa especial de levadura y los barriles de roble blanco estadounidense para el envejecimiento.

Ubicada en Cataño, a unos quince minutos de San Juan, la fábrica de Puerto Rico fue inaugurada en el año 1936 con un objetivo claro: evitar el pago de aranceles sobre el ron que se enviaba a Estados Unidos. En la actualidad recibe al año a más de230.000 visitantes, espectacular cifra que hace de ella el lugar más frecuentado de la isla después del Viejo San Juan. Para conocer todos los secretos que guarda en su interior basta con apuntarse a uno de lostours guiados que se realizan cada día y que tienen como punto de partida un pequeño patio de aires coloniales. Un documental sobre la historia de la casa pone ya en antecedentes al visitante, que pronto podrá ver una réplica exacta de las primeras maquinarias empleadas y diversos paneles y objetos a través de los cuales podrá conocer todo el proceso de fabricación del ron. En un lounge al estilo de los bares de los últimos años 30 se explica cómo nacieron, mezclados con Bacardí, combinados tan célebres como el mojito, el daiquiri o el cuba libre. Una degustación sirve para comprobar, ya al final del recorrido, si es cierto o no aquello que algunas de sus más míticas campañas publicitarias aseguraban, con eslóganes tan recordados como Better than any Cognac o The Mixable One.

Con todo, lo más famoso del ron Bacardí sigue siendo el emblema que luce en su etiqueta, que sirve para recordar a la colonia de murciélagos que habitaba en las vigas de la destilería original de Santiago de Cuba. Convencida de que su silueta podría traerles suerte, Doña Amalia, la esposa del fundador, sugirió que ése tenía que ser el símbolo que debían lucir todas y cada una de las botellas. Para conmemorar su 150º aniversario, la firma ha sacado al mercado -en una edición limitada- elRon Bacardí, de Maestros de Ron, Vintage, MMXII, una poderosa mezcla de los mejores rones añejados durante los últimos 20 años en barricas de roble y terminada en barricas de cognac de 60 años. Un excepcional licor, muy aromático, que se presenta en un decantador de cristal realizado a golpe de mano (www.casabacardi.org).

Quién era don Facundo
Nacido en Sitges (Barcelona) en 1814, Facundo Bacardí Massó era hijo de un comerciante de vinos que emigró a Cuba en 1830 para abrir un negocio de venta de licores. A punto de quebrar la tienda por culpa de un terremoto y un brote de cólera, Facundo utilizó los ahorros de su esposa, Amalia, para levantar una destilería, en la que trabajó en busca de un ron más suave. Así nació el primer ron refinado del mundo, que en 1876 logró la Medalla de Oro de la Exposición Universal de Filadelfia, el primero de los más de 400 premios obtenidos en su historia. En 1876, Facundo se retiró y cedió el negocio a sus hijos José, Emilio y Facundo. Murió diez años después.