Aventura a pedales con el Mosela como guía

No hace falta mapa, ni preparación física, tampoco hace falta un motivo porque en el trayecto lo encontraremos. La ruta ciclista por el río Mosela es de interés turístico internacional y es uno de los recursos más utilizados para pasar las vacaciones en familia. Castillos, paisajes, catas de vino y numerosas historias completaran nuestro trazado en bicicleta.

Álvaro Espinosa Malagón

250 kilómetros, numerosos ciclistas, miles de pedaladas y un reto: completar la ruta ciclista que se inicia en Perl y finaliza en Coblenza. El carril bici del Mosela combina rutas para los ciclistas más aventureros y a su vez caminos que nos ofrecerán a la madre naturaleza en su máximo esplendor.

La mano del hombre tampoco queda alejada de esta aventura a pedales. Los numerosos carriles para bicicletas (150 aproximadamente) y sus caminos pavimentados bien señalizados, hacen que esta ruta sea ideal para familias con niños y para personas con una condición física normal.

Lo cierto es que el río Mosela permanecerá como un fiel compañero a lo largo de todo el viaje ofreciéndonos ciudades medievales, paisajesdesconocidos e, incluso, rutas a alguno de los países vecinos, haciendo de cada pedalada un momento único.

Por otra parte, la ruta en bicicleta nos dará la posibilidad de disfrutar de una amplia oferta gastronómica. Catas de quesos de origen francés o vinos alemanes son sólo algunos ejemplos de lo que se puede degustar a lo largo de esta ruta. En este sentido, son más de 120 los pueblos vinícolas por los que pasa y un sinfín de bodegas que dan la oportunidad de hacer un alto en el camino.

Culturalmente hablando, hay que destacar que a lo largo del viaje se puede disfrutar de lugares históricos como Tréveris, donde la herencia romana se une con la sutileza francesa y donde destacan las ruinas bárbaras previas a la invasión del Imperio Romano. Además, el castillo de Veste Coburg, en la región de Franconia es un imprescindible para los que realicen esta ruta.

Respecto al alojamiento, la zona contiene una oferta para todos los bolsillos: desde campings hasta hoteles de cuatro estrellas pasando por pensiones y albergues. Hay que destacar, que en principio todos los lugares de pernoctación permiten guardar la bicicleta sin coste alguno.

Muchos turistas deciden contratar un guía, nuestra recomendación es simple, deje que el río Mosela sea su guía y disfrute del viaje.