De Atenas a Venecia y Trieste, con escala en las joyas del Adriático

Islas de ensueño rodeadas de un mar azul casi imposible, paisajes únicos y ciudades con una historia de miles de años.  Es lo que nos espera si nos embarcamos en este fantástico crucero, que recorre el Adriático hasta Venecia y Trieste desde un extraordinario puerto de partida:  Atenas.

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Foto: ISTOCK

Mare Superum, Mare Hadriaticum, Mare Adriaticum, Golfo di Venezia... Su nombre ha variado en múltiples ocasiones a lo largo de la Historia pero lo que no ha variado es la belleza de los enclaves que en él se encuentran. El mar Adriático separa la península de Italia de los Balcanes (Eslovenia, Croacia, Montenegro y Albania) en una anchura media de apenas 150 kilómetros y a lo largo de 800 kilómetros flanqueados por islas, ciudades y pequeños pueblos que parecen derramarse sobre sus aguas

Atenas es un enclave perfecto para comenzar un crucero con rumbo a Venecia por el Adriático. La capital de Grecia, cuna de la democracia, ha estado habitada ininterrumpidamente desde hace más de 3.000 años. Imprescindibles son la Acrópolis, el Foro o la Biblioteca de Adriano. Pasear por sus calles es ya un viaje en el tiempo.  

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La siguiente parada de este crucero es Corfú, en el mar Jónico a las puertas del Adriático. Esta isla ha sido un enclave estratégico desde su colonización por los corintios allá por el 700 a.C.  Varias fortalezas dominan la isla. Dos de ellas rodean la capital. Su ciudad vieja fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Kotor, en Montenegro, es la primera de las grandes joyas del Adriático. Un enclave indispensable y sorprendente, una ciudad construida sobre la ladera de una montaña, en el fondo de una bahía formada por el derrumbe parcial de una antiguo volcán. Una maravilla declarada Patrimonio de la Humanidad. Parte de su belleza descansa en sus murallas, levantadas a principios de la Edad Media.

Murallas de Dubrovnik, Croacia. | ISTOCK

Siguiendo por la Costa Dálmata, Dubrovnik (Croacia) es una ciudad que no necesita presentación. Conocida como la "perla del Adriático", está rodeada por murallas y fortificaciones que le han hecho protagonista no sólo del turismo sino de películas y series de fama mundial como "Juego de Tronos". Sus calles de mármol y su esencia mediterránea hacen de ella una destino único.

Siguiendo al norte por la costa croata, Zadar, en el centro del país, lleva habitada desde el 900 a.C. y se caracteriza por ser el último reducto de los dálmatas italianos . Perteneció a Italia hasta 1947 cuando pasó a formar parte de la antigua Yugoslavia. No hay que perderse el órgano de Zadar, un singular ingenio arquitectónico que transforma las olas del mar en melodías.

Venecia es, sin duda, la ciudad imprescindible del Adriático. Para muchos es la ciudad más bella del mundo. Y la más romántica. Imprescindible subirse en una góndola y recorrer parte de los canales desde la laguna. También embarcarse en alguna motonave local para disfrutar de los palacios que acompañan al Gran Canal. Y dedicar todo el tiempo del mundo a pasear por la maravillosa Plaza de San Marcos, visitar la Catedral, el Campanile y el Palacio Ducal.

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La última parada es Trieste, en la frontera entre Italia y Eslovenia. Ya mencionada en época de Julio César, importante baluarte militar bizantino, esta ciudad ha sido tradicionalmente un punto de encuentro de culturas, como se advierte en la diversidad de sus templos: greco-ortodoxos, serbio-ortodoxos, judíos, luteranos, musulmanes o evangélicos.  

Nautalia Viajes ofrece para los meses de verano -julio y agosto- un crucero bajo el nombre Rondó Veneciano que parte de Atenas y llega a Trieste en 8 días.  En el trayecto, Corfú, la bahía de Kotor, Dubrovnik, Zadar y Venecia serán las paradas del barco Horizon de Pullmantur.  Esta oferta tiene un precio desde 699€ más las tasas, las excursiones en tierra y las propinas a bordo (unos 72 € por persona). Este precio incluye la estancia en camarote interior en régimen todo incluido así como los vuelos desde Madrid o Barcelona y los traslados hasta el barco.