El atardecer en la Albufera de Valencia, uno de los más mágicos del mundo

Prepárate para disfrutar de este momento en el parque natural de la ciudad del Turia

Noelia Ferreiro
 | 
Foto: Comunitat Valenciana

Es un territorio tan rico y singular que casi parece un mundo aparte. Un paisaje insólito dibujado con playas de dunas salvajes, bosques, arrozales y un enorme lago, el más grande de España, por el que navegar plácidamente bajo una luminosidad única. La Albufera, el Parque Natural que despliega un inmenso humedal a solo diez kilómetros de la ciudad de Valencia, es un auténtico oasis urbano.

tonomf / ISTOCK

Aquí, en este lugar cuyo nombre en su origen árabe designa un pequeño mar”, se viene a escapar del ruido y la prisa de la ciudad, a sumergirse de pronto en un remanso de paz a apenas media hora del asfalto. También se viene, claro, a explotar los placeres del paladar, que para eso es el punto donde nació nuestro plato más universal. Cuentan que aquí tomó forma la paella, allá por el siglo XV, al calor de unas aldeas arroceras pobladas por campesinos y pastores.

Juncos, cañas y tonos rojos

Pero sobre todo, se viene a disfrutar de uno de los atardeceres más espectaculares del mundo. El que proporciona el cielo limpio, el Mediterráneo brillante en contraste con la tierra, la luz (ahora teñida ahora de tonos rojizos) a la que cantó el escritor valenciano Vicente Blasco Ibáñez en su novela Cañas y Barro.

La Albufera, en Valencia, se ha puesto de moda nuevamente tras la serie de El Embarcadero. Sus atardeceres son espectaculares y es una excursión imprescindible para los que visiten la ciudad del Turia | AndresGarciaM

Tanto mejor si la experiencia se produce sobre las aguas a bordo de una barca de madera que surca los juncos, mientras los peces saltan alrededor. Ningún momento resulta tan mágico como el de navegar por este inmenso lago, al que los poemas árabes definen como Espejo del sol, y en el que pesa la leyenda de una serpiente gigante que es como un monstruo del lago Ness a la valenciana.

Enorme biodiversidad

Dunas naturales, playas salvajes, intrincados marjales y bosques de pinos. Así está dibujado el paisaje de la Albufera en esta zona formada hace millones de años como resultado del cierre de la bahía por un cordón litoral. Una zona, que gracias a sus diferentes ecosistemas, tiene un altísimo valor ecológico.

Fernando Rico Mateu / ISTOCK

Por ello, además de asistir a la puesta de sol, son muchas las actividades que brinda este lugar. Se puede pasear entre los arrozales, observar a las aves en los distintos canales o aventurarse a recorrer alguna de las rutas señalizadas que existen en el parque para recorrer a pie o en bicicleta.

Chapuzones y cultura

Entre ellas, la de Na Molins, de unos 25 km, que discurre entre acequias, casas de aperos y viejas masías, con una parada en la Muntanyeta dels Sants para disfrutar de una excelente panorámica. O, más corta, la del Port de Catarroja, de casi 4 km, que se adentra en el marjal y llega al Tancat de la Pipa, donde admirar los hábitats de agua dulce creados para especies amenazadas.

Nedrofly / ISTOCK

En verano, estos recorridos tienen el refrescante añadido de los chapuzones en playas salvajes como l’Arbre de Gos, la Devesa, El Saler o la Garrofera. Y en cualquier época del año, aguardan los grandes clásicos de la capital valenciana: la Ciudad de las Artes y las Ciencias, museos como el IVAM o el de Bellas Artes, los Jardines del Turia sobre la senda del antiguo lecho del río, los barrios cargados de personalidad…

 

Capta los mejores atardeceres con el mejor smartphone, usa nuestro Código descuento Tuimeilibre y hazte con él a un precio más barato