Asómate al país de las 3.000 pagodas

Francesc Morera

El mes de abril de 2012 puede marcar un hito en la historia de Myanmar pues, tras muchos años de vivir bajo una férrea dictadura, el país -al que muchos siguen llamando por el más evocador nombre de Birmania- celebra unas elecciones que pueden iniciar el camino a la democracia. Los birmanos serán los primeros beneficiados, pero también los viajeros, pues la nueva situación facilitará, sin duda, la visita a este precioso y apasionante territorio, budista hasta la médula y rebosante de templos dorados, donde casi todo puede pasar. Y es que Birmania, o Myanmar según su nombre oficial desde 1989, es un singular rincón del sudeste asiático, fronterizo con China, Tailandia, Laos, India y Bangladés, donde puede que la fe no mueva montañas, pero sí mueve casi todo lo demás.