Arqueología para todo el mundo

Visitas guiadas, paneles interactivos y talleres infantiles acercan el patrimonio arqueológico castellano-leonés al gran público desterrando la idea de que ver "piedras" es algo aburrido.

Pepo Paz
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Foto: Revista viajar

Si es de los que piensan que hacer turismo arqueológico es sólo "ver mucha piedra", está pasado de moda. El arqueoturismo crece vertiginosamente en nuestro país vinculado al continuo desarrollo de ese mercado potencial que es el turismo de interior.
Los gobiernos autonómicos y las entidades locales trabajan desde hace muchos años para sacar a la luz, proteger y divulgar el vasto patrimonio paleontológico y arqueológico que atesoran las Comunidades españolas. Castilla y León, la región con mayor extensión de toda la Unión Europea, aúna también uno de los inventarios arqueológicos más grandes de España.
Acabar con el expolio y abandono de muchos de esos yacimientos, invertir en obras de acceso, protección y conservación no tendría mucho sentido si no se hubiera trabajado simultáneamente en hacer comprensibles los restos descubiertos mediante una moderna oferta que incluye talleres formativos, visitas guiadas, aulas y centros de interpretación que sirven, en definitiva, para explicar la relación con su mundo de los hombres y mujeres que nos precedieron.
Las tareas de defensa del medio físico y una sobresaliente herencia cultural convierten a Castilla y León en la preferida por los viajeros que eligen el turismo rural como su alternativa predilecta: según los datos aportados por la última encuesta del Instituto Nacional de Estadística, el 21,17 por ciento de los que eligieron pernoctar en este tipo de alojamientos lo hicieron en alguno de los 1.647 establecimientos de la región (que representan un 17,82 por ciento de la oferta nacional, la más extensa).
Celtiberia sigue viva
Más de treinta aulas arqueológicas de reciente apertura, medio centenar de yacimientos y otra treintena de museos donde se expone una buena muestra de los fondos catalogados en las sucesivas campañas arqueológicas engrosan la gran lista de tesoros paleontológicos y etnoarqueológicos castellanoleoneses.
Este verano comel protagonismo lo concentra la ciudad de Soria, que, tras sus fiestas de San Juan, abre hasta diciembre al público la exposición Celtíberos, tras la estela de Numancia en el Museo Numantino (Paseo del Espolón, 8. ? 975 221 397). La muestra reúne un total de 400 piezas, la mayoría procedentes de los fondos del mismo museo y de otros 37 centros desperdigados por España y Europa, sobre los tres yacimientos más importantes de la cultura celtibérica en la provincia: Numancia, Uxama y Tiermes.
Además de repasar su dura resistencia a la dominación romana, la exposición abarca diez áreas temáticas donde se pretende mostrar aspectos de su compleja organización social, la vida doméstica de los celtíberos, su dominio de la metalurgia y su cosmogonía y rituales funerarios.
Hay previsto el funcionamiento de un autobús que conecte la capital soriana con los tres yacimientos a fin de conseguir entender el mundo celtibérico por medio de la experiencia directa en lo que queda de sus ciudades. El yacimiento de Numancia se encuentra en Garray, sobre el cerro de La Muela, junto a la confluencia de los ríos Duero y Tera. En él hay vestigios de las Edades del Bronce y del Hierro, además de los restos arévacos -entre los que queda parte de la muralla original y una casa reconstruida- y romanos -con otra vivienda reconstruida-.
La ciudad de Uxama, situada a dos kilómetros de la villa de Burgo de Osma, tiene el acceso gratuito. En lo más alto destaca la vieja atalaya mora desde la que se puede divisar la línea de torreones defensivos del Duero y, al fondo, el castillo de Gormaz. En Burgo de Osma hay un Aula Arqueológica recomendada especialmente para los que viajen con niños.
El yacimiento de Tiermes guarda los restos de la que fuera la segunda gran ciudad celtibérica resistente al dominio de las legiones romanas. La visita se puede hacer por libre, aunque lo recomendable es contar con un guía: lo mejor es preguntar en el Museo Monográfico, situado al comienzo de la excavación Castilla y León muestra profundas cicatrices de la romanización.
Los romanos desarrollaron obras públicas (acueductos, puentes, calzadas o presas) y se emplearon a fondo en la extracción de minerales. La muestra más representativa de esta múltiple actividad, realizada con mano de obra esclava, lo configuran Las Médulas (León) incluidas en 1997 en la Lista del Patrimonio Mundial como Paisaje Cultural.
Una de romanos
Desde el Aula Arqueológica (? 987 422 848; abre de 10 a 13.30 y de 16 a 20 horas) se organizan varios recorridos diarios, guiados y gratuitos, de una hora aproximada de duración, que llevan hasta la Cuevona y la Cueva Encantada en un interesante itinerario que sirve como introducción a las prácticas de extracción de oro de los romanos.
De visita imprescindible resulta también el Mirador de Orellán, desde el que se tiene una panorámica excepcional de este paisaje que fue también declarado en 2002 Monumento Natural. Junto al aparcamiento del mirador se encuentra la entrada a la galería excavada en la tierra por la que se accede a otro impresionante mirador sobre la mina. Además existen otras rutas señalizadas por la Fundación Las Médulas (tiene su sede en Ponferrada. ? 987 403 592 y en www.fundacionlasmedulas.com) como son las que llegan a los castros prerromanos de Borrenes, al de San Juan de Paluezas o al poblado metalúrgico romano de Orellán.
Pero no fue ésta la única explotación aurífera romana en la región: en El Cabaco (Salamanca), a los pies de la Peña de Francia, se encuentra el yacimiento y Centro de Interpretación de la Minería de Las Cávenes (? 923 454 108): durante el verano abre de martes a domingo, de 11 a 14 y de 17 a 20 horas.
Se organizan grupos mínimos de 10 personas para realizar visitas guiadas. La entrada cuesta 1,50 € (los menores de 8 años no pagan). Otras doce aulas arqueológicas diseminadas por la región ayudan a comprender la forma de vida en la Hispania romana: dos en Segovia (Aguilafuente y Paradinas), dos en Valladolid (Pintia y La Cañadilla), una en Palencia (Pisoraca), otras en Zamora (Santi- dinaceli) y León (Lancia), y cuatro en Burgos (Roa, Baños de Valdearados, Ciella y Clunia).
La ciudad Clunia, levantada sobre la homónima arévaca que luchó contra las huestes de Pompeyo, es una de las más interesantes de la cuenca del Duero. Conserva el teatro, el foro y dos edificios termales, entre otros restos. Las visitas guiadas cuestan 3,50 € (www.arqueoturismoclunia.com y ?639 185 905).
Ruta transfronteriza
La Ruta de las Fortificaciones Fronterizas es un intento por vertebrar la oferta sobre el patrimonio histórico a uno y otro lado de la frontera de Fuentes de Oñoro (Salamanca): en la llamada Raya Seca.
Incluye la visita a cinco aulas históricas y arqueológicas enclavadas en la comarca de Ciudad Rodrigo y el vecino campo de Yeltes, además de una rápida escapada hacia Almeida y Castelo Rodrigo, en Portugal: las aulas son las de Ciudad Rodrigo, San Felices de los Gallegos, Aldea del Obispo, Yecla de Yeltes y Siega Verde.
Cualquier visita debería comenzar por el Centro de Interpretación de Ciudad Rodrigo (?902 193 817), donde se establecen las bases de la propuesta: un viaje por el arte de la defensa a lo largo de los siglos. Es lo que permite relacionar los castros vettones prerromanos con los baluartes militares del siglo XVIII: la entrada incluye una visita guiada y la proyección de un audiovisual sobre los diferentes aspectos de las fortificaciones en la comarca.
Existe un pasaporte que permite visitar, a un precio reducido, los cinco enclaves. Se puede aprovechar para visitar el Centro de Visitantes de la localidad de Lumbrales, donde facilitan información sobre la comarca y la ruta. Más información: www.fundacionpatrimoniocyl.es
Atapuerca
Probablemente sea el yacimiento paleontológico que ha puesto en valor el arqueoturismo en los últimos años. Los sucesivos y espectaculares descubrimientos científicos saca- dos a la luz le valieron la declaración por la Unesco de Patrimonio de la Humanidad hace cinco años. Situado a 17 kilómetros de la capital burgalesa, junto al Camino de Santiago, la visita requiere concertación (? 947 421 462 y en www.atapuerca.com): se realizan en transporte colectivo y par- ten de los centros de recepción situados en Atapuerca e Ibeas de Juarros.
El recorrido com pleto, que incluye los yacimientos de la Trinchera del Ferrocarril y la Cueva del Compresor además del Parque Arqueológico, dura unas tres horas y cuesta 7 €.
La entrada al aula arqueológica Emiliano Aguirre, en Ibeas de Juarros, es gratuita. Muy cerca de Medinaceli (Soria) se encuentran los yacimientos de Ambrona y Torralba (? 975 221 428. Por 0,60 €), datados hace unos 300.000 años: aunque el aula es muy sencilla, ya que la mayoría de los materiales rescatados se encuentran en Soria y Madrid, se trata de los yacimientos más relevantes del Paleolítico Inferior, con abundantes restos óseos de mamuts, caballos y un tauro.
La Cueva de Los Enebralejos (? 921 12 71 42), en Prádena de la Sierra (Segovia), es un yacimiento subterráneo del Calcolítico (datado hace 4.000 años) que sólo se visita con guía. La visita dura 45 minutos, cuesta 3 € y se muestran algunos grabados rupestres y se explica cómo vivían los habitantes de la zona.