Aragón Geológico: un viaje de millones de años

El geoturismo, concepto ligado al patrimonio geológico que muestra la realidad más perenne de un territorio, ha llegado para quedarse. En este sentido, Aragón es seguramente la región más diversa y espectacular, con formaciones increíbles y paisajes difíciles de imaginar que forman un abanico excepcional de lugares que sorprenden.

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: Pedro Luna / ALAMY

Lejos de reducirse a sectores minoritarios, el turismo geológico está creciendo en todo el mundo sin visos de detenerse. A ello contribuye el auge del turismo sostenible, uno de los principios de la puesta en valor de este tipo de patrimonio, que ha estimulado a descubrir los paisajes naturales desde una perspectiva diferente; una nueva visión que nos sume instantáneamente en un viaje desde el pasado hasta el momento presente a través de la Geología.

Ken Welsh / ALAMY

Las provincias de Huesca, Zaragoza y Teruel atesoran en su conjunto una variedad de espacios naturales apabullante. Lugares extraordinarios –en ocasiones muy poco conocidos– que cuentan con una importancia de primer orden desde el punto de vista geológico y paisajístico. Muestra de ello son sus Geoparques, una figura de excelencia de la Unesco que resalta la importancia internacional de este tipo de áreas y que en el caso de Aragón toma forma a través del Geoparque de Sobrarbe-Pirineos y el Geoparque del Maestrazgo, uno de los cuatro primeros que se crearon en el mundo, si bien perdió ese reconocimiento en 2016, distintivo que podría recuperar en 2020

“EL DEL MAESTRAZGO FUE UNO DE LOS CUATRO PRIMEROS GEOPARQUES DEL MUNDO”

Dentro de la gran diversidad geológica de Aragón, algunos espacios regalan panoramas inusuales. Se trata de ciertas áreas que, por sus características, no esperaríamos encontrar en el marco de nuestras fronteras. En la provincia de Zaragoza, a caballo entre las comarcas de Ribera Baja del Ebro y Los Monegros, se encuentra uno de estos insólitos lugares: las Saladas de Sástago-Bujaraloz, el más amplio de los sistemas endorreicos de España y uno de los mayores de Europa. Un complejo de lagunas que, al secarse durante parte del año, dan lugar a extensas superficies salinas –la mayor se conoce como Salada de La Playa– que fueron tradicionalmente aprovechadas para la obtención de sal hasta mediados del siglo XX. El resultado de este fenómeno son paisajes asombrosos, desoladores y bellos, definidos por un manto blanquecino salpicado de innumerables cristales de yeso.

ChaviNandez / ALAMY

PAISAJES INUSITADOS

No muy lejos de allí, penetrando levemente en la provincia de Huesca, se encuentra el paraje de Jubierre, uno de los ejemplos más característicos del peculiar desierto de Los Monegros. Desde la localidad de Castejón de Monegros, un desvío conduce a una pista por la que se recorren, mediante una serie de rutas, barrancos y escarpes sorprendentes por sus formas y colores, así como monumentos pétreos con formaciones imposibles, como los tozales o torrollones, siendo los de La Cobeta y el de Colasico los más populares, que parecieran trasladarnos al Valle de la Muerte en Estados Unidos.

Jose Diez Bey / ALAMY

Desde este punto y en dirección nordeste, casi rayando con la línea limítrofe entre Aragón y Cataluña, aguarda la población de Estopiñán del Castillo, desde donde es posible alcanzar el pueblo abandonado de Finestres, triste testigo de la despoblación de las zonas rurales. Partiendo de Finestres por sendos caminos que conducen a ermitas se logra contemplar en todo su esplendor una de las formaciones geológicas más espectaculares y, al mismo tiempo, menos visitadas de todo Aragón, la Muralla de Finestres, una imponente pared de crestas de piedra caliza que se disponen de manera vertical flanqueando el embalse de Canelles.

POSTAL DE TERUEL

Ya en la provincia de Teruel, localizados a una escasa cuarentena de kilómetros el uno del otro y a un paso de la provincia de Guadalajara, hay otros dos parajes singulares. Por un lado, los rodenos, formaciones creadas a partir de conglomerados y areniscas de rojo intenso, forman un curioso afloramiento en la localidad de Peracense, desde el que sobresale el castillo de esta población mimetizándose con el entorno en una maravillosa simbiosis que crea un paisaje realmente llamativo. El castillo, desde el que se divisa el valle del río Jiloca, es uno de los más notables y mejor conservados de Aragón y da lugar, junto con los rodenos de Peracense, a una de las postales más hermosas de toda la provincia.

Alberto Gonzalez Gimenez / ALAMY

Más al sur de este conjunto, la población de Orihuela del Tremedal sirve de punto de partida hacia el sensacional río de bloques que se encuentra a mitad de camino de la carretera que conduce hasta el Santuario de la Virgen del Tremedal, en una de las elevaciones del entorno. Este río de piedra, generado por la acumulación de bloques debido a la acción de la glaciación y la gravedad, es el ejemplo más accesible y con mejores vistas de todos los que se concentran en el municipio, siendo los más extensos de Europa al llegar a alcanzar más de dos kilómetros y medio de largo y 250 metros de ancho.

Perszing1982 / ISTOCK

La provincia de Huesca es famosa por su riqueza natural y paisajística, en especial la franja que cubre los Pirineos y sus estribaciones. Uno de los territorios más valorados es la Comarca de Sobrarbe, donde se encuentra el Geoparque del mismo nombre, situado en el corazón de la cordillera. En el interior del Geoparque, el ibón de Plan, también conocido por ibón Bosa de la Mora, se revela como uno de los sitios más populares y de mayor belleza de este sector pirenaico. El ibón, nombre local para designar un lago glaciar de alta montaña, está en el Macizo de Cotiella, custodiado por lo que se podría asemejar con una especie de anfiteatro calcáreo que forma en conjunto un paisaje idílico. Un paisaje que, junto con los ecosistemas y el entorno geológico, precisan de una extrema protección dada su fragilidad, por lo que uno de los retos de conservación se centra en la responsabilidad de cada persona que acude a disfrutar de este magnífico espacio natural. 

Xavier Fores - Joana Roncero / ALAMY

LOS MALLOS DE RIGLOS

Aún bajo la influencia prepirenaica, junto a la localidad de Riglos unas sobrecogedoras moles denominadas mallos –término aragonés– se elevan vertiginosamente mediante paredes desnudas hasta los 275 metros de altura. Los Mallos de Riglos son consecuencia de la erosión y el efecto de plegamiento de la tierra sobre los sedimentos asentados en la zona. Un prometedor recorrido denominado Camino del Cielo permite adentrarse entre los mallos. Mientras, el Mirador Mallos de Riglos, en la carretera que discurre junto al río Gállego, la A-132, ofrece una de las mejores panorámicas de esta conocida formación oscense.

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UN ÁREA ÚNICA EN EL MUNDO

Los valles de los ríos de la Val y Guadalope confluyen en el entorno de la localidad de Aliaga sin llegar a sospechar la importancia geológica que representa este sector de la provincia de Teruel. Constituida bajo la denominación de Parque Geológico de Aliaga y dentro de la circunscripción de mayor entidad del Geoparque del Maestrazgo, este área representa uno los puntos de mayor importancia geológica a escala mundial; en ningún otro lugar del planeta se da una presencia de afloramientos de rocas semejante que abarque tanto tiempo geológico en una extensión tan reducida, comprendiendo los últimos 200 millones de años.

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Hace 65 millones de años, con el inicio de la Orogenia Alpina como consecuencia de la colisión de las placas tectónicas africana y euroasiática, se fueron formando cordilleras como la Ibérica. Aliaga fue el lugar donde convergieron las distintas fuerzas tectónicas de la península creando esa especie de nudo rocoso que otorga a esta zona la justa fama de valle retorcido. El Pliegue de la Olla –la formación más icónica de Aliaga– es único en el mundo y se suma a la lista de los numerosos puntos de interés geológico internacional que se pueden encontrar en la zona, señalizados mediante itinerarios orientados al estudio científico o bien al ámbito turístico. 

LAS ENTRAÑAS DE LA TIERRA

Hace millones de años, la provincia de Teruel estaba cubierta por las aguas del mar. Una vez se hubieron retirado lentamente, las zonas fueron acumulando depósitos que, con el tiempo, derivaron en carbón. Aprovechando esta riqueza geológica, al norte de la provincia se desarrolló a lo largo del siglo XX una industria ligada a la minería –lignito en su mayoría, aunque también otros minerales–. Fruto de esa actividad –la última mina cerró en 2003–, la actual comarca de Las Cuencas Mineras es un inmenso museo minero. El Museo Minero de Escucha, única mina de carbón subterránea visitable en España, permite adentrarse bajo tierra hasta más de 200 metros de profundidad, una experiencia única.

“EL PARQUE DE ALIAGA REPRESENTA UNO DE LOS PUNTOS DE MAYOR IMPORTANCIA GEOLÓGICA MUNDIAL”

A 40 km de allí, el municipio de Molinos regala otra sorpresa subterránea, el Monumento Natural de Las Grutas de Cristal, un sistema kárstico que ha dado lugar a un conjunto de cuevas repletas de estalactitas, excéntricas, estalagmitas, columnas... La Sala Palacio de Cristal y la Sala Marina son fantásticas. Más al norte, también a unos 40 km, la enorme Sima de San Pedro deja atónito a quien la visite. Esta dolina de origen kárstico única en Europa, con casi 90 metros de profundidad hasta el nivel del lago que hay en el fondo y una centena de metros de diámetro, ha creado un pequeño ecosistema con más de 25 especies animales.