Andorra en invierno

Más allá del tradicional esquí, el Principado posee infinidad de planes en la nieve, pensados para disfrutar en familia, amigos o pareja.

Adrián Lorenzo
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Foto: Alex Lara

Los amantes de la montaña y los deportes de aventura encuentran en Andorra, su paraíso particular. En invierno, cuando el manto blanco cubre las cimas de los Pirineos, este pequeño país, ubicado en el sur de Europa, entre España y Francia, deja al descubierto kilómetros y kilómetros de nieve, que bien merecen la pena ser visitados y fotografiados en una escapada invernal. Destino de esquí por excelencia, los turistas  también podrán disfrutar de las montañas del Principado a través de otras actividades como el tubing, descenso en la nieve de donuts gigantes; el mushing, paseo nocturno en un trineo tirado por perros; recorridos con raquetas de nieve; o construcciones de iglús, entre otras.

En un intento por concienciar, tanto a turistas como a locales, de que montaña y nieve no son sinónimos de esquí, los dominios esquiables de Grandvalira y Vallnord, con más de 300 kilómetros de pistas, cuenta con actividades deportivas aptas para toda la familia.

Donuts gigantes y SnowSnake
El tubing es una actividad que permite descender la montaña sobre un colchón de aire. Se puede practicar en el Coll de la Botella del sector de Pal, en la estación de Vallnord-Pal Arinsal, donde además los más aventureros podrán probar el SnowSnake, un deporte de descenso en grupo en el que se unen trineos de nieve individuales enganchados los unos con los otros.

Tobotronc, el tobogán más largo del mundo
El Tobotronc de Andorra  está considerado como el tobogán alpino más largo del mundo y es una de las atracciones más populares del ecoparque de Naturlandia. Posee 5,2 kilómetros de longitud, de los cuales 3,6 son de bajada y 1,7 de subida mediante un remonte. Los coches, con capacidad para dos personas, alcanzan una velocidad máxima de 36km/h.

Mushing
Los amantes de los animales y los deportes de invierno, tienen que probar el mushing. Se trata de una actividad en la que los turistas podrán experimentar la sensación de deslizarse por la nieve con gran rapidez con trineos tirados por perros. En Andorra, los paseos (de 30 minutos más o menos), transcurren entre los bosques de Grandvalira.

Dormir en un hotel de nieve
Situado a 2.350m de altitud en el sector de Grau Roig de Grandvalira, el Hotel Iglú es un exclusivo y único alojamiento del sur de Europa. Está construido al 100% con nieve y dispone de un bar, cinco habitaciones, una terraza, un restaurante y una zona SPA con dos jacuzzis y dos saunas. Las habitaciones se pueden reservar en su página web y están disponibles desde 140€ por persona.

Recorrido con raquetas
Ni una, ni dos, ni tres. Andorra cuenta con hasta 10 rutas de senderismo pensadas para ser disfrutadas en pareja, familia, solo, con niños o incluso con mascotas. Con las raquetas o los esquís de montaña, que hacen las veces de zapatos, puestos, los turistas solo deberán preocuparse de elegir la ruta que más se adapte a sus gustos y capacidades físicas.