Ámsterdam y sus museos

Ámsterdam es la ciudad europea con más museos por metro cuadrado, con una oferta que contabiliza hasta setenta. Tanto arte quizá pueda marear un poco al visitante, por lo que conviene estudiar las posibilidades y trazarse una ruta según los gustos. Del Rijksmuseum al museo del bolso, pasando por las figuras de cera del Madame Tussauds o el reinaugurado arte moderno del Stedelijk, sus museos son motivo y excusa para descubrir lo mejor de la capital de Holanda.

Ángela Domenjó
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Foto: Álvaro Leiva

a capital oficial de Holanda no llega a 750.000 habitantes, pero tiene en cambio más de siete mil monumentos y construcciones declarados de valor histórico. Por eso fue considerada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco el año pasado. Para visitar Ámsterdam, la primavera es probablemente la mejor época: a partir de marzo se alarga el día y -con suerte- se pillan varias jornadas de sol. Pero aunque la lluvia pueda empañar la escapada, no representa problema alguno: los museos de la ciudad se encuentran entre los mejores del mundo y hay tantos y tan variados que suponen un refugio perfecto ante los caprichos del clima. Grandes maestros como El Bosco, Rembrandt, Vermeer o Van Gogh (por citar algunos) nacieron en Holanda. Esto, unido al esplendor económico de la ciudad durante los siglos XVI y XVII, facilitó que el arte en Ámsterdam creciera al amparo de sus artistas y mecenas.

El principal museo de la ciudad es el Rijksmuseum (Museo Nacional de Arte e Historia. www.rijksmuseum), que viene a ser lo que El Prado a Madrid o lo que el Louvre a París. Actualmente está en fase de renovación hasta 2013, por lo que sólo se puede ver una pequeña parte de sus fondos. Por su parte, el espectacular Van Gogh Museum (www.vangoghmuseum.nl) ofrece la mayor selección de obras del genio del pelo rojo en su colección permanente, mientras que en cuanto a exposiciones temporales se puede contemplar la de Picasso en París, 1900-1907, hasta el 29 de mayo. Y no podemos dejar de mencionar el Hermitage Ámsterdam (www.hermitage.nl), inaugurado hace menos de dos años, que organiza exposiciones con los fondos del Hermitage de San Petersburgo, como la que se puede ver hasta el 18 de marzo sobre Alejandro Magno o la que la sustituirá, sobre El arte de la iglesia rusa ortodoxa.

Vanguardia, fotografía e historia. A quien le guste el arte contemporáneo disfrutará en un centro tan importante y peculiar como el Stedelijk Museum (Museo Nacional de Arte Moderno. www.stedelijk.nl). A partir del 3 de marzo ya se puede admirar una interesante exposición de diferentes disciplinas que aproxima al visitante a la propia colección del centro, con una innovadora presentación de actividades que incluyen performances, lecturas, tardes de cine y otros eventos. Por cierto, también habrá programas educativos para niños, jóvenes y adultos. Y si aún se tiene hambre de vanguardias, se puede coger el tranvía nº 5 hasta el final. En Asmtelveen, localidad unida físicamente a Ámsterdam, está el CoBrA Museum (www.cobra-museum.nl), que expone, hasta el 8 de mayo, la muestra Patria o Libertad, en la que veinte artistas internacionales muestran su visión del patriotismo y la inmigración en diferentes soportes. Ámsterdam, además, es tan idónea para ser fotografiada como para ver fotografías: por un lado está el FOAM (Museo de Fotografía de Ámsterdam. www.foam.nl), en el que se puede ver Set Ámsterdam, de Dana Lixenberg (desde el 25 de marzo hasta el 29 de mayo), una exposición que contempla diversos rincones de la ciudad como un decorado sin gente; en otro importante centro de fotografia de la capital, el Huis Marseille (www.huismarseille.nl), se puede contemplar hasta el 5 de junio las muestras de dos fotógrafos holandeses: Marrigje de Maar y Bert Teunissen.

Antiguas culturas. Como toda metrópoli que se precie, la ciudad holandesa cuenta con un excelente museo de arqueología, el Allard Pierson Museum (www.alanpierosnmuseum.nl), en el que se puede bucear en las antiguas culturas de Egipto, Etruria, Grecia y Roma tanto a través de objetos de arte como de uso corriente. Pero para entender Ámsterdam, y Holanda entera, necesitamos conocer dos factores que las han marcado profundamente: los canales que les han permitido ganar territorio al mar y su carácter mercantil, que les llevó a tener colonias en otros continentes. Para entender la técnica del dominio del agua ayudará visitar el Ámsterdam Historisch Museum (www.ahm.nl) y, a partir del 1 de abril, el Het Grachtenhuis (la Casa del Canal. www.hetgrachtenhuis.com).
Otro lugar interesante de la ciudad es el Tropen Museum (Museo Tropical. www.tropenmuseum.nl), un exquisito viaje a través de las diferentes culturas que fueron colonizadas por los mercantes holandeses, ya que es uno de los mejores museos etnográficos del Viejo Continente. Conviene saber también que hay una amplia y variada oferta para los más pequeños, que pueden aquí disfrutar de interesantes actividades lúdicas y educativas.

Si algo ha marcado a fuego la historia reciente de Holanda, sin duda es la Segunda Guerra Mundial (en la Primera se mantuvieron neutrales). Ámsterdam no reniega de su pasado y el Verzetsmuseum (Museo de la Resistencia. www.verzetsmuseum.org) explica los dilemas con los que la población se encontró durante los cinco años que duró la ocupación nazi. El Joods Historisch Museum (Museo Histórico Judío. www.jhm.nl) también ayuda a entender mejor lo acontecido, además de mostrar varias sinagogas por dentro y explicar la tradición y los significados de su religión.

Casas singulares. La belleza de los edificios de los siglos XVI, XVII y XVIII puebla el centro histórico, que no ha sucumbido a la fiebre constructora gracias a la movilización popular, consciente desde hace décadas del tesoro que significa mantener esa parte de su legado. Es por eso que encontramos en Ámsterdam tantas casas famosas. El hogar de Ana Frank, la adolescente judía que escribió en su diario cómo se escondió con su familia y otras cuatro personas durante dos años en ese mismo edificio antes de ser descubierta y llevada a morir en un campo de concentración nazi (www.annefrank.org), es de los más visitados. También resulta interesante la casa de Rembrandt, que servía al mismo tiempo de escuela a sus discípulos antes de que la ruina económica provocara su subasta pública (www.rembrandthuis.nl). Pero la que quizá sorprenda más sea la llamada Casa del Señor en el Ático (www.opsolder.nl), con una iglesia católica escondida en el desván, ya que se construyó en la época en que los cultos religiosos afines a Roma estaban prohibidos (permanecerá cerrada por restauración hasta el 30 de abril).

La ciudad también ofrece la posibilidad de ver por dentro la suntuosidad con la que vivían los ricos burgueses del país. Para ello se puede visitar el Museum Geelvinck, otrora residencia de los copropietarios de la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales, o la de los fundadores de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, el Museum Van Loon. Otra posible visita es la del Museum Willet-Holthuysen (www.willetholthuysen.nl), quizá la más exquisita de las tres elegantes mansiones.

Alejándonos de los sueños de los millonarios... seguiremos sin tocar con los pies en la tierra; y es que en Ámsterdam hay mucha gente que vive en los barcos amarrados a sus canales. Algunos se pueden alquilar para una estancia de fin de semana o varios días, pero si solo se quieren visitar para ver cómo es vivir sobre el agua puede hacerse en el House Boat Museum (www.houseboatmuseum.nl), que se construyó como barco de carga en el año 1914.

Los amantes de la arquitectura tienen dos interesantes museos. El primero es el Museum Het Schip (www.hetschip.nl), de Michael de Klerk, un arquitecto que huía del funcionalismo defendiendo que los obreros también tenían derecho a casas bellas. Como es también el centro de la Escuela de Ámsterdam, desde aquí se organizan rutas guiadas por la ciudad para descubrir los edificios y detalles que responden a la influencia de este movimiento arquitectónico de principios del XX. Y para el nuevo siglo se ha construido el ARCAM (Centro de Arquitectura de Ámsterdam. www.arcam.nl), una escultural estructura diseñada por René Van Zuuk.

El talento de la ciencia. Y cambiando de tercio, pero a pocos metros, está el Nemo (www.e-nemo.nl), el mayor centro científico de Holanda, que hace la delicia de mayores y pequeños en un edificio de cinco plantas con forma de barco. Todo en Nemo está conectado a la ciencia y la tecnología, y la variedad de experimentos que allí se pueden realizar lo convierten en un museo interactivo para todas las edades. Visitar sus laboratorios es una magnífica forma de descubrir la magia que puede esconder el conocimiento.

Pero si de algo puede presumir Ámsterdam es de su sentido alternativo y diferente, donde todo cabe. Por eso nos encontramos con el genial museo dedicado enteramente a bolsos y monederos de los últimos cinco siglos, el Tassen Museum Hendrikje (www.tassenmuseum.nl), abierto al público en al año 1996, pero trasladado a su actual ubicación hace sólo tres años. Y uno de los museos más visitados es el Madame Tussauds, el centro de figuras de cera que -proveniente de Gran Bretaña- se instaló en este país a principios de los 70 (www.madametussauds.com). Tampoco podía faltar el Ámsterdam Tulip Museum (www.amsterdamtulipmuseum.com), un museo dedicado a su flor-talismán -fundado en 2004- que hará las delicias de los aficionados a la jardinería. Aunque si la debilidad del turista son los gatos, mejor conviene dirigirse a Kattenkabinet (www.kattenkabinet.nl), donde podrá observar pinturas, dibujos, fotografías y esculturas de estos ronroneantes felinos.

Bien es verdad que también se pueden visitar museos dedicados al vodka, a la marihuana, a los objetos eróticos, a los materiales fluorescentes... aunque su carácter resulta más comercial que interesante. Y finalizaremos apuntando que cuando los fumadores están peor vistos que nunca, la ciudad de Ámsterdam nos propone que visitemos el Pijpenkabinet (www.pijpenkabinet.nl), un museo en el que más de 20.000 pipas y otros objetos relacionados con el tabaco saciarán algún espíritu rebelde.

Diez detalles singulares

1. La librería giratoria de la casa de Anna Frank. La puerta disimulada tras una librería puede dar una imagen gráfica de lo que significa vivir en la clandestinidad. A pesar de la relativa comodidad de "la Casa de Atrás", la convivencia de ocho personas en un espacio reducido da lugar a enfrentamientos en lo que fue el hogar durante dos años de la niña judía. www.annefrank.org/es

2. La cámara del tesoro del Stadsarchief Ámsterdam. En pocas ocasiones puede verse por dentro lo que es la parte acorazada de un banco. Visitar esta, construida en los años 20, da una idea de la seguridad que rodea estos edificios. Vijzelstraat, 32. www.stadsarchief.amsterdam.nl

3. Aguafuertes en el Museum Het Rembrandthuis. Varias veces al día en la casa de Rembrandt se realizan muestras en directo de esta noble técnica de grabado. Y es que en el siglo XVII, en muchos hogares utilizaban esta técnica como soporte gráfico para explicar cuentos y leyendas. Jodenbreestraat, 4. www.rembrandthuis.nl

4. La exposición "Red" en el Tropenmuseum. Los diferentes significados y las universales asociaciones del color rojo a través de diferentes culturas. Se ha investigado su importancia en pueblos de Oceanía, China, España, México, Sudáfrica o del Norte de América. El éxito de esta exposición la ha prorrogado hasta principios de mayo. Linnaeusstraat, 2. www.tropenmuseum.nl

5. Los bolsos-paraguas del Tassen Museum Hendrikje. Con más de 4.000 bolsos en la colección, los más originales son los que llevan en su parte inferior un paraguas a juego. Herengracht, 573. www.tassenmuseum.nl

6. Las dobles puertas curvadas del Museo Het Schip. En este centro llama la atención la oficina de correos, en la que destacan soluciones arquitectónicas y decorativas tan curiosas como las dobles puertas curvadas que se diseñaron para realizar conferencias telefónicas con la máxima privacidad. Spaarndammerplantsoen, 140. www.hetschip.nl

7. Conciertos en el Museo Geelvinck. Una famosa mansión de la ciudad ofrece cada domingo conciertos de música clásica a partir de las 16.45 horas. Keizersgracht, 633. www.museumgeelvinck.nl

8. Maquetas de viviendas en el Museo Histórico. En una sala del Museo Histórico se muestran varias maquetas en las que se comprueba por qué el espacio está considerado un artículo de lujo tanto en Holanda como en Japón. Kalverstraat, 92. www.ahml.nl

9. Las obras maestras del Rijksmuseum. El Museo Nacional del país lleva varios años en rehabilitación, pero se ha habilitado el ala Phillips para visitar la mayoría de las obras más representativas del edificio, como La ronda de Noche, de Rembrandt Van Rijn. Museumplein/ Jan Luykenstraat, 1. www.rijksmuseum.nl

10. La cocina del Amstelhof. El edificio que hoy alberga el Hermitage fue antes asilo, centro de salud y hasta guardería. Esto explica la existencia en su interior de una espaciosa cocina. Amstel, 51. www.hermitage.nl

10 museos imprescindibles de Ámsterdam

Rijksmuseum. El gran museo de arte holandés. Ahora está en fase de restauración y sólo puede visitarse una parte del mismo, pero incluso así vale la pena. Museumplein/Jan Luykenstraat, 1. Tranvías 2 y 5; parada Hobbemastraat. Tranvías 7 y 10; parada Nieuwe Spiegelgracht. www.rijksmuseum.nl

Van Gogh Museum. Fantástico edificio para una colección de nivel. Los neófitos lo disfrutan y los expertos echan raíces. Paulus Potterstraat, 7. Tranvías 2 y 5, parada Hobemastraat. www.vangoghmuseum.nl

FOAM (Museo de Fotografía de Ámsterdam). Reconocido centro de fotografía que puede sobrevivir con ajustados presupuestos gracias a una buena comunicación transversal con otros países (colabora a menudo con La Fábrica, en España). Keizersgracht, 609. Tranvías 16, 24 y 25; parada Keizersgracht. www.foam.nl

Tropen Museum (Museo Tropical). Sin duda una de las más agradables sorpresas museísticas del país. Tiene varias lecturas: desde las más infantiles hasta las más científicas. Casi todo el mundo lo disfruta. Linnaeusstraat, 2. Tranvía 9; parada Eerste van Swindenstraat. Bus 22; parada Eerste van Swindenstraat. www.tropenmuseum.nl

Museum Ons'' Lieve Heer Op Solder (Museo del Señor en el Ático). Además de entrar en todos los aposentos del edificio y descubrir cómo vivían en ellos, se es partícipe de un gran secreto: Holanda siempre puede esconder algo en la parte de atrás... o en el ático. Tranvías y metros que van a la Estación Central. www.opsolder.nl

Museum Het Schip. Al estar apartado del centro, en este museo se puede disfrutar del espacio y de las explicaciones incluso en un puente lleno de turistas. Spaarndammerplantsoen, 140. Bus 22; parada Spaarndammerplantsoen. www.hetschip.nl

Stedelijk Museum (Museo Nacional de Arte Moderno). Un museo con una buena selección de videoarte y de las más sorprendentes intervenciones. Hacen pensar, e incluso pueden gustar dos de cada diez. Paulus Potterstraat, 13. Tranvías 2 y 5, parada Hobemastraat. www.stedelijk.nl.

Verzetsmuseum (Museo de la Resistencia). ¿Cómo se puede actualizar un museo de este tipo sin resultar obvio ni aburrido? En este espacio interactivo se pueden encontrar muchas respuestas. Plantage Kerklaan, 61. Tranvías 9 y 14; parada Plantage Kerklaan. Metro 51, 53 y 54; parada Waterlooplein. www.verzetsmuseum.org)

Museum het Rembrandthuis. Tanto la casa como las vicisitudes que vivieron sus moradores la hacen muy interesante. Jodenbreestraat, 4. Tranvías 9 y 14; parada Rembrandtplein. Metro 51, 53 y 54; parada Waterlooplein. www.rembrandthuis.nl

Tassen Museum Hendrikje. Un agradable espacio en el que se puede hacer una parada para consumir en su agradable bar un té o una copa de vino. Herengracht, 573. Tranvías 4 y 9; parada Rembrandtplein. Metro 51, 53 y 54; parada Waterlooplein. www.tassenmuseum.nl