Almagro: el escenario perfecto para todas las cosas

La historia del Campo de Calatrava aparece relacionada con la orden del mismo nombre, que tenía su sede en esta localidad que hoy vive para el teatro. Su Corral de Comedias y su museo de artes escénicas animan a visitar un lugar repleto de espacios públicos de gra

Redacción Viajar
 | 
Foto: mehdi33300 / ISTOCK

Aunque es famosa en el mundo entero por el Festival de Teatro Clásico que se celebra cada mes de julio, la localidad manchega, capital histórica del Campo de Calatrava, es uno de esos lugares que hay que visitar sea cual sea la época del año. Cultura, arte y tradición se funden en calles y rincones que causan admiración, por mucho que todas las miradas las acapare siempre la Plaza Mayor, de origen medieval, transformada casi por completo en el siglo XVI, coincidiendo con la llegada a Almagro de los Fúcar, banqueros súbditos del emperador Carlos V, quien les arrendó las minas de azogue de Almadén para agradecer su apoyo económico en las guerras de Europa.

instamatics / ISTOCK

La plaza es de planta rectangular, irregular, formada por dos flancos con soportales de columnas toscanas en piedra bajo dos galerías corridas, cerradas por un acristalamiento de estilo centroeuropeo que la hace única en España. Estas galerías servían de tribunas para actos públicos, como las corridas de toros, que se realizaron hasta 1785, año en que fueron prohibidas por Carlos III. El lugar es evocador, con edificios notables, como el Corral de Comedias, el Ayuntamiento y el Palacio Maestral, casi destruido por un incendio en el siglo XIX.

JULIAN74 / ISTOCK

El palacio, al igual que los castillos, cumplía las funciones de residencia, convento y centro de gestión de los maestres calatravos. En la actualidad es la sede del Museo Nacional del Teatro. Sus colecciones son un valioso material para el conocimiento de las artes escénicas, con más de 8.000 obras sobre papel entre escenografías, figurines, dibujos y estampas, además de pinturas, esculturas, fotografías, maquetas y trajes.
Hay más museos en Almagro, como el Etnográfico, con cientos de objetos, utensilios y muebles antiguos; el de Encaje y Blonda, sobre la historia de esta labor artesanal, y el Espacio de Arte Contemporáneo, en el Hospital de San Juan de Dios. El Almacén de los Fúcares, donde se guardaba el mercurio de Almadén, la iglesia de San Agustín, obra cumbre del barroco en Ciudad Real, y el claustro renacentista de los Dominicos, en el convento de la Asunción, son otros de esos lugares que hay que ver en Almagro. Pero nadie se puede marchar de aquí sin degustar algún típico plato manchego, quizá las migas, y las renombradas berenjenas.

Carlos Sanchez / ISTOCK

Se alza el telón

Unos 5.000 ducados pagó el clérigo Leonardo de Oviedo para adquirir las viviendas vecinas al Mesón del Toro para construir un teatro. Su primera función tuvo lugar en 1629 y en el siglo XVIII volvió a transformarse en mesón. Tras su restauración, este Corral de Comedias es la sede del Festival de Teatro Clásico. Consta de un patio rodeado de 54 pies rectos de madera de color almagre, arcilla rojiza que da nombre a Almagro.