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La aldea más portuguesa de Portugal es un pueblo construido sobre enormes piedras de granito: de aspecto troglodita, sus casas parecen hacer equilibrios sobre las rocas

Con un rico patrimonio histórico, parte del pueblo parece estar aplastado por grandes rocas.

El pueblo portugués parcialmente aplastado por rocas

El pueblo portugués parcialmente aplastado por rocas / Istock / Celli07

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A pesar de ser uno de nuestros vecinos más directos, gran parte del territorio portugués sigue siendo un desconocido para mucha gente. Repleto de paisajes capaces de dejar sin aliento a cualquiera y ciudades que albergan algunos de los patrimonios históricos y culturales más importantes del continente, en Portugal se esconden también pueblos de lo más curiosos.

Vista aérea de Monsanto

Vista aérea de Monsanto / Istock / RolfSt

Cerca de la frontera con la provincia de Cáceres, a unas tres horas al noreste de la ciudad de Lisboa, el pequeño pueblo de Monsanto parece un fallo en la matriz. Y es que esta localidad, que cuenta con una población de menos de mil habitantes, está medio engullida por grandes rocas. Aún así, el pueblo ha sabido resistir a ser devorado por la roca, y se muestra orgulloso ante todos aquellos que lo visitan.

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Adriana Fernández

Un pueblo único

Como si de Sísifo se tratara, la freguesia de Monsanto -perteneciente al municipio de Idanha-a-Nova- aguanta el peso de rocas desde prácticamente sus orígenes. Las casas del pueblo parecen erigirse encima, entre y, en algunos casos, debajo de enormes rocas de granito, creando una estampa única en todo el mundo.

Además de esta curiosidad geológica y morfológica -la cual recuerda a la localidad gaditana de Setenil de las Bodegas-, el pueblo es conocido por haber sido votado, en el año 1938, como el pueblo más portugués de todo Portugal. Desde ese año, este título no se ha vuelto a otorgar, por lo que Monsanto lo reivindica con mucho orgullo. Sabiendo esta información, pasear por las calles de este pueblo de origen medieval -con herencia de la Orden del Temple- se convierte en una de las experiencias más especiales que podemos vivir en el país luso.

Una casa construida entre la roca

Una casa construida entre la roca / Istock / VladimirGerasimov

Escondido entre la roca

Recorriendo las sinuosas calles empedradas del pueblo, entre las que se esconden pequeñas tiendas de artesanía local y cafés y restaurantes, descubrirás varios edificios cuya construcción se adapta perfectamente a la roca. Es el caso de la Torre de Lucano, la Iglesia de la Misericordia, o la zona de Furdas, con viviendas construidas directamente entre las rocas.

Aún así, el monumento más destacado de Monsanto es su castillo, situado en lo alto de una pequeña colina cercana a la localidad -desde donde se obtienen unas panorámicas impresionantes- y declarado Monumento Nacional en 1948. Construido originalmente a finales del siglo XII, el castillo poseía una torre del homenaje (hoy día desaparecida) y cuatro torres de vigilancia. Desgraciadamente, diferentes accidentes ocurridos en el siglo XIX provocaron el abandono del castillo.

Las ruinas del Castelo de Monsanto

Las ruinas del Castelo de Monsanto / Istock / andremarinst

Alrededor de las ruinas del castillo se encuentran las murallas, las cuales todavía se mantienen en pie. Flanqueadas por dos puertas de acceso, su construcción data del siglo XVIII, más concretamente de 1738, al finalizar la Guerra de los Siete Años.