Aires caribeños en Galicia

El paisaje de Vilela, una aldea gallega de 34 habitantes, lo conforman unas casas de factura tradicional, un arroyo rodeado de huertos y el olor de eucaliptos y árboles frutales. Casa Doñano, con su prado de 4.000 metros cuadrados, recrea el exotismo del Caribe en ocho estancias con sabor a Cuba.

Su promotor, Jesús Millares y Millares, fue un nativo que emigró a Cuba con 16 años para regresar en 1907 con una considerable fortuna obtenida con el carbón. Su legado -o la interpretación que han hecho de él los nuevos propietarios- está presente en los colores, las sedas pintadas y los tules que cuelgan del techo. La estancia El Vedado , de intenso verde tropical, rescata la vida del indiano en uno de los muchos palacios de cuento de hadas que conviven en el barrio habanero homónimo. La Mulata , de tono malva, suelos de madera y un cabecero modernista, recuerda la sensualidad de la mujer con la que paseaba, asombrando a sus vecinos de la Vilela de principios de siglo.Las Carboneras , por su parte, toma el nombre de la empresa con la que se hizo millonario, y El Malecón , El Cubano o La Habanera -con una gran cama con cabecero de nogal- completan la colección de retazos del Caribe, trasplantados con buen gusto a este valle.

La casa cuenta con una zona común en la planta baja. En ella se comunican tres salas, de las que dos ofrecen sofás y chimeneas. La tercera es un comedor que fue cochiquera y que conserva los comederos de piedra originales. En esta estancia se disfruta de desayunos equilibrados, naturales y abundantes. Otras zonas se han readaptado, como el hórreo de seis metros de altura, pintado de azul claro. Su pasarela constituye un mirador estratégico sobre la finca y el valle circundante. Por las noches, aquí mismo o en la biblioteca se pueden otear las estrellas con los telescopios que ofrece Mercedes, la propietaria. Ella misma imparte a los huéspedes pequeños cursillos de elaboración de adornos florales o de mermeladas caseras. También es una excelente guía para las excursiones al bello entorno de la Mariña lucense.

Situación: Casa Doñano está a 100 kilómetros de Lugo yendo por la N-640 hacia Ribadeo. Hay que desviarse en Reme tras pasar el cruce de Porto por la LU-133.
Habitaciones: ocho dobles con baño, secador de pelo, plancha, calefacción, televisión y cama supletoria opcionales.
Precio: doble, 73 €, y especial, 85,50 €, en temporada baja.
Servicios e instalaciones : salón con chimenea, comedor para desayunos, sala para reuniones y banquetes, jardín con huerta de flores, terraza, facilidades para minusválidos, biblioteca, telescopios, perrera y aparcamiento.
Contacto: Tel. 982 137 429 y www.casadonano.com
Un detalle: las antigüedades artesanas y los muebles burgueses de los siglos XIX y XX aparecen por toda la casa, pero la habitación en la que está más lograda la evocación del pasado es la llamada El Vedado, donde se recupera el lujo colonial más sencillo.