Abre en Avilés el Centro Niemeyer, símbolo de la Asturias vanguardista

En diciembre se inauguró el primero de los cinco espacios que componen el Centro Niemeyer de Avilés (Asturias), la única obra en España de este arquitecto brasileño galardonado con el premio Pritzker (1988) y con el Príncipe de Asturias (1989). El resto del complejo funcionará a pleno rendimiento en primavera.

Carolina Silva

El pasado 15 de diciembre se inauguró en Avilés (Asturias) el centro cultural que simboliza la recuperación urbanística de su ría. Coincidiendo con el 103 cumpleaños de su autor, el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, el ambicioso proyecto se estrenó con la apertura de su espacio expositivo: la cúpula. Es el primer edificio de un total de cinco, en un recinto que podrá disfrutarse plenamente a partir del mes de marzo de este año, momento en que arrancará oficialmente su programación con una exposición sobre la luz firmada por Carlos Saura. El centenario arquitecto brasileño -discípulo de Le Corbusier, pionero en la aplicación del hormigón armado y premio Pritzker (1988)-, presenció desde su Río de Janeiro natal el pistoletazo de salida de su único proyecto en España: el Centro Cultural Internacional que lleva su nombre y con el que ha querido agradecer a los asturianos el Premio Príncipe de Asturias que recibió en 1989. Su obra favorita, confiesa, de las que ha realizado fuera de Brasil: "Este proyecto es uno de los puntos más altos de mi permanente esfuerzo en transformar la arquitectura en una obra de arte".

Como es habitual en su arquitectura, las formas curvas son las grandes protagonistas de todo el recinto. La recién estrenada cúpula-museo es la mejor muestra de ello. El resto del complejo, ultimando ya su construcción, está formado por un auditorio, un edificio de usos múltiples, una torre mirador y una plaza abierta. El auditorio, de 26 metros de altura, sentará en su platea a mil espectadores que disfrutarán de la misma visibilidad. Gracias a una pared móvil, se podrá abrir a la plaza exterior para servir también como escenario de espectáculos al aire libre con capacidad para diez mil personas. De su acústica se ha encargado el físico Higinio Arau, uno de los grandes expertos europeos en acústica arquitectónica y responsable de que el sonido sea percibido con la misma nitidez y la justa reverberación desde todas las butacas.

La recepción, las salas de convenciones, el restaurante-cafetería y el Film Center, cuya programación coordinará Woody Allen, estarán alojados en el edificio polivalente. La torre mirador, levantada sobre un flanco de la ría a trece metros de altura, ofrecerá vistas del skyline avilés mientras sirve como un espacio gastronómico donde habrá zona de cócteles y un exclusivo comedor para doce comensales. Aspira a reunir a primeras figuras de la gastronomía mundial y contará con el asesoramiento del conocido cocinero asturiano José Andrés. Por último, la plaza central, de 20.000 metros cuadrados, es un espacio abierto que servirá de nexo entre los cuatro edificios.

Cultura revitalizadora. A pesar de que el Centro Niemeyer no operará al completo hasta el próximo marzo, su programación cultural se ha venido ofreciendo durante meses en distintos emplazamientos de la ciudad, con excelentes resultados: sólo durante el mes de agosto el número de turistas creció más de un 50 por ciento con respecto al mismo mes de 2009. Este anhelado centro, cuya primera piedra se puso el 12 de abril de 2008, ocupa una superficie de 44.000 metros cuadrados y ha costado 44 millones de euros. Está ubicado en el margen derecho de la ría, sobre la dársena de San Agustín, que servía para el almacenamiento de torres eólicas, y estará conectado con el núcleo urbano mediante dos pasarelas. El Centro Niemeyer, al estilo del Guggenheim bilbaíno, revitalizará turísticamente Avilés con su propuesta cultural y ya se ha convertido en el símbolo de la Asturias moderna y vanguardista. Es además la punta de lanza del ambicioso proyecto llamado Isla de la Innovación, donde se emplaza.