72 horas en Marrakech: todo lo que debes ver en la puerta de África

A tiro de piedra de Europa, la ciudad marroquí es el destino idóneo para experimentar el continente africano con comodidades occidentales.

Unos cuantos imprescindibles de Marrakech.
Unos cuantos imprescindibles de Marrakech. / Istock / Eloi_Omella

Un itinerario perfecto para los que visitan una de las ciudades más fascinantes del mundo en una escapada de un fin de semana: 72 horas recorriendo lo mejor de una ciudad conocida como "la puerta de África".

Día 1

MADRAZA ALI BEN YOUSSEF

Hay varias formas de adentrarse en Marrakech: poco a poco o de manera inmersiva. Nosotros recomendamos esta segunda opción. Tres días son suficientes para descubrir lo esencial de la ciudad, pero no hay tiempo que perder. Esta antigua escuela coránica, ubicada en plena medina, fue construida en el siglo XVI y representa el más bello ejemplo de arquitectura islámica-andalusí de la ciudad.

Madraza Ali Ben Youssef

Madraza Ali Ben Youssef

/ Istock

MAISON DE LA PHOTOGRAPHIE

Ubicado en un elegante riad de la medina, este museo alberga una colección de más de 10.000 fotografías, que documentan la evolución del país entre 1870 y 1950. La colección cuenta con imágenes de los primeros fotógrafos profesionales que trabajaron en el país, pero también con fotografías de viajeros anónimos que realizaron el Grand Tour en el siglo XVIII.  

JEMAA EL-FNA

Al caer el sol, la plaza más conocida de la ciudad se convierte en un hervidero repleto de paseantes, cuentacuentos, encantadores de serpientes, vendedores de comida y zumos, músicos... Para disfrutar del bullicio, lo mejor es sentarse en la terraza de uno de sus numerosos cafés y dejarse llevar por el ambiente. El local favorito del escritor Juan Goytisolo, por ejemplo, era el Café de France.

Tienda de tintes en el zoco.

Tienda de tintes en el zoco.

/ Istock

Día 2

JARDÍN MAJORELLE

El pintor francés Jacques Majorelle creó este jardín en 1923. En 1980 fue adquirido y restaurado por el modisto Yves Saint Laurent, que residió durante largas temporadas en la ciudad. En su interior alberga más de 300 especies de plantas, traídas de los cinco continentes. La pintoresca villa azul cobalto que se oculta entre la vegetación es uno de los parajes más fotografiados de la ciudad. 

Jardín Majorelle.

Jardín Majorelle.

/ Istock

MUSEO YVES SAINT LAURENT

Ubicado junto al jardín Majorelle, este museo ha sido destacado internacionalmente por su moderno diseño. La superficie del complejo es de 4.000 m2 e incluye una sala de exposiciones, un auditorio, una tienda, un café-restaurante y una biblioteca. En los fondos del museo se encuentran numerosos bocetos y trajes creados por Yves Saint Laurent.

Ave Senufo en el hall del Museo Yves Saint Laurent.

Ave Senufo en el hall del Museo Yves Saint Laurent.

/ D.R.

GUELIZ

También conocido como La Ville Nouvelle, este barrio muestra la cara más moderna de la ciudad, con sus amplias avenidas, sus tiendas internacionales y sus aires cosmopolitas. La avenida de Mohammed V es la principal vía de la localidad, ya que une la ciudad antigua con la moderna, desde la mezquita Kutubía hasta el monte Gueliz al sur de Marrakech. La zona también es un destino recomendado para los amantes de la vida nocturna.

Distrito de Gueliz de Marrakech, Marruecos

Distrito de Gueliz de Marrakech, Marruecos

/ Istock / tupungato

Día 3

EL PALMERAL

Situado al norte de la ciudad, este palmeral ocupa una extensión de 10.000 hectáreas. Fue creado en el siglo XIII por los almorávides para aportar refresco ante las altas temperaturas y como suministro de dátiles. La creciente urbanización ha provocado un evidente impacto en el entorno, a pesar de lo cual sigue siendo muy visitado. Son muy populares los recorridos en camello o en quad, pero nos parece más apropiado en bicicleta. Esta es una de las zonas donde se concentran más hoteles exclusivos.

Palmeral en Marruecos.

Palmeral en Marruecos.

/ Istock / Tingitania

MENARA

Muy tranquilo durante la semana y especialmente animado los domingos, cuando las familias locales acuden para el descanso dominical. Se trata de un jardín tipo islámico, con árboles frutales y un estanque de 200 metros de largo y 150 de ancho. También posee un pabellón construido en el siglo XVI, cuyo tejado está decorado con azulejos verdes.

PALACIO DE LA BAHIA

Fruto de una historia de amor, esta edificación palaciega se construyó en 1860. Bahia significa en árabe “la hermosa” y parece que alude a la favorita del visir Ahmed ben Moussa. La leyenda dice que allí vivieron sus cuatro esposas y sus 24 concubinas. La exquisita decoración consta de maderas, estucos y teselas.

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