7 lugares fascinantes en los que ver la llegada de las cigüeñas

Tradicionalmente, la llegada de la cigüeña blanca desde las remotas tierras africanas, marca el inicio de la primavera. Así que te proponemos los siete lugares más fascinantes para verlas migrar.

Irene González
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Foto: eli_asenova / ISTOCK

Por San Blas, las cigüeñas verás. Pero no las avistarás llegar desde París, sino desde allende los mares. Algunas recorren más de 3 500 kilómetros desde Senegal, Gambia y otras regiones lejanas de África. Antiguamente se recibía a las cigüeñas como auténticas deidades o como símbolos de buenaventura, con capazo de bebé incluido. Son aves de buen agüero, anunciadoras de buenas nuevas y símbolo del nacimiento de los hijos. Con su vuelo majestuoso y su inconfundible estampa, los primeros ejemplares de cigüeñas, fieles a su cita anual  del 3 de febrero, sobrevuelan los cielos del sur, los primeros que en los que se dejan ver estas singulares zancudas. Como un ejército salpican de blanco los cielos en busca del buen clima. Y es que, la llegada de la cigüeña blanca desde las remotas tierras africanas, marca el inicio de la primavera.

Lo habitual es que siempre invernen en la misma zona y que invariablemente realicen la misma ruta de vuelta a nuestro país, habitualmente, a través del estrecho de Gibraltar. En junio sus polluelos dan sus primeros vuelos, y a finales de julio harán el salto del estrecho para regresar a África. Aunque, cada vez más a menudo, muchas se deciden a pasar el invierno en tierras españolas, lo que ha producido un importante cambio en su conducta migratoria. Si hay un ave religiosa, esta es sin duda la cigüeña. Éstas voladoras de cuerpo blanco, alas negras, y patas largas, tienen predilección por pináculos de catedrales, iglesias, monasterios y ermitas para construir sus nidos. Y si no queda sitio en ellos, los edifican en los tejados de las casas cercanas.

Las cigüeñas son parte del paisaje en villas y pueblos de nuestra geografía, embellecen aún más estos lugares privilegiados. Extremadura, por su clima y su exuberante naturaleza, es una de las regiones predilectas por estas aves. Así es en Malpartida de Cáceres, con innumerables nidos en su iglesia y sus casas, además de las que se asientan en el paraje de Los Barruecos. En este paraíso extremeño se celebra cada año la Semana de la Cigüeña. Otra villa emblemática, es la riojana Alfaro, que cuenta con su propio Día de la Cigüeña. Al igual que Alcalá de Henares, donde esta ave es uno de sus habitantes más distinguidos. Huelva, Ciudad Real, Segovia o Tarifa, desde donde es impresionante observar las bandadas de más de 800 cigüeñas en pleno vuelo que cruzan desde África, son lugares fascinantes para verlas llegar.

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