5 viajes legendarios que queremos hacer en 2025: son los destinos más increíbles del mundo

Aventuras cercanas y remotas para empezar el año soñando con devorar el mundo.

Unos cuantos destinos legendarios que queremos visitar en 2025.
Unos cuantos destinos legendarios que queremos visitar en 2025. / Istock / Bkamprath

Desde desolados paisajes cubiertos por un manto de nieve a exóticas playas refrescadas por la brisa del mar. Pero también pueblos de aire mediterráneo o rutas en coche entre majestuosas montañas. Puestos a soñar, hagámoslo a lo grande con estas aventuras por rincones increíbles a lo largo y ancho del planeta.

Avistar osos polares en las Islas Svalbards de Noruega 

Montañas de nieve, fiordos imposibles y glaciares azulados. Así se dibuja el paisaje de las frías y remotas Islas Svalbards, perdidas en el océano Glacial Ártico, al norte del continente europeo, a medio camino de Noruega y el Polo Norte. Un territorio que no sólo son el hogar de aves, leones marinos, morsas, focas, zorros y renos árticos, sino que además acoge un importante asentamiento del mayor depredador terrestre que existe: se calcula que en este archipiélago hay más osos polares que humanos.

Svalbard, en Noruega.

Svalbard, en Noruega.

/ Istock / SeppFriedhuber

Viajar a este misterioso rincón del globo donde la tierra se muestra primigenia es vivir una aventura única. Porque el encuentro con estas bestias que pueden alcanzar dos metros de altura y 600 kilogramos de peso queda para siempre grabado en la memoria, como también lo hacen las mágicas auroras boreales que, en las noches gélidas, iluminan el cielo con un juego de cortinas multicolores que viran desde el verde hasta el púrpura.  

Exprimir la Dolce Vita en la región italiana de Puglia 

Es un territorio plagado de sorpresas que tienen el don de la autenticidad. Un rincón de puro sabor mediterráneo compuesto de bonitas playas acariciadas por dos mares (el Jónico y el Adriático), ciudades monumentales, pintorescos pueblos de piedra e inmensas extensiones rurales donde prosperan las huertas y los olivares. Hablamos de Puglia, la región asentada en el popular tacón de la bota italiana, a menudo eclipsada por el romanticismo de la Toscana y la arrebatadora belleza de ciudades como Florencia, Venecia o Roma.

Alberobello es uno de los pueblos más icónicos de Puglia.

Alberobello es uno de los pueblos más icónicos de Puglia.

/ Istock / roman_slavik

Admirar la belleza de sus municipios (desde Bari, la capital, hasta los encantadores Giovinazzo, Polignano a Mare, Martina Franca…) sólo es comparable a descubrir tesoros del mar tan escénicos como los farallones de la Torre de Sant’Andrea o la Reserva Natural de Le Cesine. Pero nada resulta tan sorprendente como los trulli de Alberobello, unas icónicas construcciones de piedra coronadas por un tejado de forma cónica que contrasta con sus muros blancos. Son Patrimonio de la Humanidad.  

Descubrir el paraíso de Tetiaroa en la Polinesia Francesa 

El colmo del exotismo se encuentra en un pliegue remoto de Oceanía, más allá de lo que conocemos con el mítico nombre de las antípodas. Aquí, en el Pacífico Sur, la Polinesia Francesa se fragmenta en más de cien islas de postal que materializan la idea que tenemos del paraíso. Una de ellas, especialmente tentadora, pertenece al archipiélago de La Sociedad, el mismo en el que reside la más concurrida Tahití.

Tetiaroa, Polinesia Francesa

Tetiaroa, Polinesia Francesa

/ Istock / Wirestock

Tetiaroa es apenas un atolón que concentra todo el exotismo del planeta: un mar de tonalidades turquesas, playas ocultas entre cocoteros, fondos coralinos plagados de peces, selvas de color esmeralda. El mismo Marlon Brando se enamoró de estos parajes en 1962, cuando llegó para rodar la película Rebelión a bordo. Tanto, que hasta acabó edificando un eco-hotel, The Brando Resort, que es un ejemplo de preservación: un alojamiento de ensueño formado por 35 villas de lujo al más puro estilo polinesio. 

Una ruta escénica por los Alpes suizos   

Ningún amante de la carretera debe perderse el E-Grand Tour de Suiza, el itinerario que recorre las maravillas del país de los relojes. Cinco puertos de montaña, doce lugares declarados Patrimonio de la Humanidad, dos Reservas de la Biosfera de la Unesco y nada menos que veintidós lagos. Un total de 1.600 kilómetros vías panorámicas que hilvanan la primera ruta del mundo que se puede realizar con vehículo eléctrico.

Los Alpes suizos siempre son un imprescindible.

Los Alpes suizos siempre son un imprescindible.

/ Istock / AscentXmedia

Paisajes alpinos, viñedos aferrados a las laderas, castillos coronados por la niebla y pueblos pintorescos con aroma a chocolate con leche enmarcan este escénico trayecto, en el que no faltan hitos tan espectaculares como Zermatt, el paraíso del esquí, la bucólica estampa del Lago Lemán o el sinuoso puerto de Gotardo, el más famoso de los Alpes, junto a vibrantes ciudades como Zürich o deliciosas aldeas históricas como Murten.  

Fundirse con la selva de Costa Rica 

Adentrarse en la espesura de la selva, pero desde las alturas, divisar magníficas puestas de sol que se ocultan en la vegetación, emular a los orangutanes en sus saltos entre los árboles. Todo esto puede hacerse en Monteverde, uno de los mayores bosques nubosos de Costa Rica. Un lugar que destaca por su valor natural con nada menos que 500 especies de aves, 420 de orquídeas y 200 de helechos, sólo por poner tres ejemplos.

En el bosque nuboso de Monteverde, Costa Rica.

En el bosque nuboso de Monteverde, Costa Rica.

/ Istock / SimonDannhauer

Aquí, en esta reserva del noroeste del país con la mayor biodiversidad del mundo, existe un circuito de puentes colgantes para caminar a través de las nubes que flotan en el dosel del bosque. Un impresionante paseo que se puede hacer por libre o con guía y que, a lo largo de sus tres horas de duración, incluye también teleféricos y tirolinas que se abren paso para después desaparecer en el tupido manto de la jungla.  

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