5 rincones mágicos de África

África tiene la particularidad de albergar en su territorio una gran diversidad natural: grandes lagos, curiosas especies vegetales, zonas de playas paradisiacas, volcanes dormidos o altas montañas pobladas por animales fabuloso y en grave peligro de extinción.

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Foto: Jamie Stamey / ISTOCK

El Parque Nacional Lago Nakuru, ubicado a 160 kilómetros al noroeste de Nairobi, es uno de los parajes naturales más visitados de Kenia. El lago que da nombre al parque es de aguas alcalinas, y en torno a él se concentran numerosas aves migratorias en determinados meses del año.

El flamenco es la especie más emblemática del parque, pero también otras aves como el águila pescadora africana, el martín pescador pío o el águila negra africana conviven en la zona. Además de las aves, este parque es uno de los mejores del mundo para ver rinocerontes blancos, una especie en grave peligro de extinción.

En la región de Menabe, al oeste de Madagascar, se encuentra la Avenida de los Baobabs, un camino de tierra de apenas 300 metros que une las localidades de de Morondava y Belo Sur Tsiribihina.  En esos escasos 300 metros el visitante podrá disfrutar de un espectáculo sin igual: más de 30 baobabs, algunos de 800 años de antigüedad, flanquean camino. El mejor momento del día para visitar la Avenida de los Baobabs es al atardecer, cuando la caída del sol, los tonos rojizos del cielo y las siluetas de los centenarios árboles conforman una estampa inolvidable.

Relativamente cerca de Madagascar, en la isla de Mauricio, la principal isla de la República de Mauricio, se esconde en su parte más occidental Le Morne Beach, un lugar paradisiaco formado por largas playas de arena blanca, aguas de un azul turquesa y una montaña, Le Morne Brabant, que custodia de forma majestuosa toda la zona.

De nuevo en el continente, en Tanzania, se halla el Cráter de Ngorongoro, una de las mayores calderas volcánicas del mundo. Se formó cuando un volcán gigantesco explotó hace dos o tres millones de años. La caldera es un enorme cuenco con paredes de más de 600 metros de altura, cubiertas de bosques, más un suelo llano y fértil de unos 260 km2 de extensión. Este particular mundo natural se organiza en varios ecosistemas –bosques, sabanas, lagos y pantanos, charcas saladas, tierras áridas–, encajados en un área que no supera los 20 kilómetros de diámetro. El lugar constituye una ubicación privilegiada para avistar los ‘5 grandes’: el león, el rinoceronte, el elefante, el leopardo y el búfalo. Además de estas cinco especies también se pueden observar hipopótamos.

Y por último, el Parque Nacional de Virunga, entre Ruanda, Congo y Uganda, el parque natural con mayor diversidad de toda África. En él se mezclan zonas de alta montaña, con glaciares y extensas nevadas, tupidos bosques, praderas características de la sabana y volcanes, algunos de ellos activos y otros dormidos. En las laderas de las montañas del parque vive la mayor población de gorilas de montaña del mundo, pues una cuarta parte de toda la población mundial de este tipo de gorila se encuentra aquí, entre las fronteras que dividen Ruanda, el Congo y Uganda.