5 razones para volver a Kuala Lumpur

Porque la capital de Malasia es mucho más que las Petronas, aquí van algunos planes divertidos en esta ciudad cosmopolita, excéntrica… y algo caótica también.

Noelia Ferreiro
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Foto: Rat0007 / ISTOCK

Ver el atardecer desde el Heli Lounge Bar

Hay cosas que sólo pasan en esta ciudad. Como contemplar la caída del sol desde un auténtico helipuerto a más de doscientos metros de altura. Toma nota de esta locura porque es lo que acontece en Heli Lounge Bar, que está compuesto de dos partes. Por un lado, el restaurante-bar de la planta 34 del edificio Menara KH, tematizado sobre el mundo de la aeronáutica. Por otro, la plataforma donde aterrizan los helicópteros que, una vez cerrada al tráfico, se convierte en una terraza (¡sin muros, ni barandillas, ni límites!) donde tomar una copa con música de reconocidos DJs. Las vistas desde este insólito rooftop al que se accede por empinados escalones cortan la respiración. Abstenerse, claro, quienes sufran de vértigo.

Cenar en Jalan Alor

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Para empaparte de los aromas, colores y sabores de Kuala Lumpur, nada como esta calle que despierta al caer la tarde para ofrecerte la esencia de la ciudad, una estampa como congelada en el tiempo que te cautivará sin remedio. Aquí, de pronto, lo chic cede paso al frenético trajín de los puestos callejeros, desde donde se brinda una irresistible tentación gastronómica. Jalan Alor es street food de verdad, deliciosa comida a pie de acera en interminables filas de restaurantes al aire libre donde, a precio irrisorio, no sólo sirven platos malayos sino también vietnamitas, tailandeses, chinos… Es donde cenan los locales, conscientes de que los mejores fogones de Kuala Lumpur son los que no tienen aire acondicionado.

Descubrir el multiespacio hipster PS156

Es, al mismo tiempo, restaurante-café, co-working, barra de vinos, taller de reparación de bicicletas, tienda pop-up… En definitiva, un espacio polivalente que ha resucitado como por arte de magia en el Old Chinatown, el área que está presenciando la gentrificación de Kuala Lumpur. Un proyecto dirigido por los arquitectos Shin Chang y Penny Ng que, con un laborioso lifting a un edificio en ruinas, han alumbrado lo que llaman PS156, un refugio de creatividad que mantiene el carisma del barrio. La planta baja alberga Chocha Foodstore, un lugar para que los clientes se sienten (Cho) y tomen té (Cha) con una estética industrial bañada de luz natural que enloquece a los instagramers.

Desconectar el jardín botánico de Perdana

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Después de tanta modernidad, un baño de naturaleza. O la calma tras la tempestad nocturna. El parque más antiguo de la ciudad, más conocido por su anterior nombre (Lake Gardens o Jardines del Lago) es un rincón ideal para escapar al asfalto con inmensas zonas forestales cuajadas de lagos, árboles centenarios y atracciones como un parque de aves y de mariposas, un museo de los insectos, un jardín de orquídeas y un planetario. Todo está ordenado, limpio y cuidado. Aquí donde las élites británicas construían sus lujosas mansiones en la época colonial, hoy es la vía de escape de los urbanitas que salen a correr o a practicar taichí en un ambiente de lo más refrescante para purgar los excesos de la noche.

A todo glamour en Marini’s on 57

En sólo 60 segundos el ascensor se eleva desde el nivel 0 hasta la planta 57 de la apodada con cierta sorna la Tercera Torre Petrona. Aquí yace el Marini's on 57, el restaurante italiano propiedad del empresario Modesto Marini, con un impresionante bar-lounge y una terraza acristalada desde donde casi se acarician las famosas gemelas. Un lugar que ha seducido a famosos como Jimmy Choo, Tiger Woods o Valentino Rossi, bien con su exquisita gastronomía (da fe su lista de espera), bien con su carta de cócteles, entre los que triunfa Marini's Sangaree, con base de ginebra, o Espresso Marteny, que es una divertida versión del tradicional Martini.