5 playas de Huelva para el primer baño de sol del año

Más de ciento veinte kilómetros de playas de arena fina, suave, dorada, casi blanca por momentos, acariciada por un océano salado que impregna el carácter de su gente, marinera y pesquera por tradición e historia. Huelva es el mejor litoral para el primer baño de sol del año.

Carolina Oubernell
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Doñana

Doñana es un parque nacional y un parque natural. Matalascañas se extiende junto al parque natural, próxima a Mazagón y sus playas a las que hay que descender por una suerte de pequeño escalón flanqueado de pinos. De Matalascañas hacia la desembocadura del río Guadalquivir se extienden treinta y cinco kilómetros de playas vírgenes, las últimas de la península ibérica. En ellas todo es silencio y soledad y el caminante decide cuánto quiere penetrar en ellas. Pocos lugares más místicos y bellos para el primer baño de sol del año.

Punta Umbría

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Densas manchas de pinares y quieras dunas separan el océano del paraje natural de Las Marismas del Odiel. A su lado se halla Punta Umbría, una de las localidades más populosas de la costa de Huelva. Sus playas son el destino irrenunciable para los vecinos de la capital. Y sus restaurantes, en especial aquellos que sirven la deliciosa gamba blanca, una tentación demasiado prometedora como para dejarla pasar. Una pista más: El Paraje Natural de los Enebrales es el único lugar de Andalucía donde se pueden encontrar densas poblaciones de dos especies singulares: enebros y sabinas.

El Rompido

Es una playa, un paisaje horizontal de arena azafranada, una flecha geográfica en el mapa del sur onubense y un espacio natural protegido de alto valor ecológico. En el municipio de Cartaya se encuentra El Rompido, una playa que corre paralela a una franja de dunas de la que está separada por un brazo de mar de 300 metros de anchura. Es la playa ideal para andar y andar, para disfrutar del sol a la caída de la tarde y para amarrar barcos aprovechando la quietud que el océano dibuja en este lado del sur.

Isla Cristina

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Tradición marinera y alguno de los mejores restaurantes donde comer pescado recién llegado a las lonjas y mariscos del Atlántico. Junto a la localidad se extienden ocho kilómetros de playa infinita. Isla Cristina, de cara al océano, es la puerta de entrada a otras playas y localidades vecinas como La Antilla, en el término de Lepe, una colorista colonia de verano tostada estos días por el grato sol de la primavera andaluza.

Isla Canela

Entre la desembocadura de los ríos Tinto y Odiel, allá por Huelva, y la localidad fronteriza de Ayamonte se extiende lo que algunos han dado en llamar el Algarve andaluz. El Guadiana ejerce de puente más que de frontera y las grandes cadenas turísticas instaladas han hermanado España y Portugal en este rincón de la geografía andaluza. En Ayamonte hay playas como Isla Canela y Punta del Moral, con una longitud de siete kilómetros que cuentan con importantes complejos turísticos.