5 experiencias únicas para vivir en Japón

El país nipón posee una vasta y antiquísima cultura. Proponemos 5 planes para disfrutar de este lugar que tanto difiere de las formas de vida occidentales.

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Foto: Turismo Japón

La historia, la cultura, el patrimonio natural y las costumbres japonesas hacen del país un lugar con atractivos únicos. Algunos de ellos se han convertido en experiencias que sólo se pueden vivir en el País del Sol Naciente. Estas son algunas propuestas:

1. Disfrutar y aprender la ceremonia del té

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La ceremonia del té, también conocida como el camino del té, es un ritual que consiste en preparar y ofrecer té verde o matcha a los invitados. Además de ser  en sí misma toda una filosofía sobre la forma de agasajar y compartir el momento con los presentes, esta práctica, muy popular durante el periodo del primer gobierno samurái, hoy se puede aprender a través de clases y talleres en las escuelas de artes tradicionales e incluso en algunos hoteles.

El ritual, caracterizado por los movimientos y el protocolo a seguir según el tipo de té, tiene su origen en el budismo zen. La ceremonia invita a que todos los asistentes se concentren en vivir en armonía y practiquen la máxima de disfrutar del momento. Otras artes japonesas como la pintura, la arquitectura, la cerámica o la jardinería se han visto influidas por este rito.

La ceremonia del té se realizaba, en un principio, dentro de la casa de té, una cabaña construida con materiales naturales situada en el jardín del domicilio. En la actualidad, la alta densidad de las grandes ciudades japonesas ha supuesto que las ceremonias del té se desarrollen en cualquier lugar de la vivienda, simplemente es necesario un entorno tranquilo y silencioso que recuerde al origen del rito.

2. Alojarse en un 'ryokan' y disfrutar de un 'onsen'

Turismo Japón

Los ryokan son uno de los alojamientos tradicionales de Japón, y una de las experiencias que más unen al viajero con las antiguas formas de vida japonesas. Este tipo de hospedaje se creó para alojar visitantes a corto plazo.

En los hoteles ryokan las habitaciones son grandes estancias con suelos de tatami, fabricados con paja de arroz, y separadas unas de otras por puertas y paredes correderas, lo que crea un sistema útil para aprovechar la brisa fresca y una mejor vista del jardín.

La habitación principal, con una mesa y sillas bajas como único mobiliario, hace las veces de dormitorio, donde el personal del establecimiento extiende el futón, la cama tradicional japonesa, antes del anochecer. En estos alojamientos es costumbre ponerse el yukata tanto para estar en la habitación como para pasear por el hotel, ya sea a la hora de la cena, la comida o el desayuno. El yukata se trata de un kimono ligero y de algodón que se complementa con el tradicional calzado japonés, las sandalias de madera geta.

La gastronomía de este tipo de alojamiento se construye a partir de productos locales y sofisticados platos tradicionales. La mayoría de los ryokan cuentan también con un onsen, baños termales donde hombres y mujeres se bañan por separado. Esta relajante experiencia tiene también un protocolo particular: no se permite el uso del bañador ni ningún otro tipo de traje de baño, y precisa enjabonarse y ducharse antes de entrar en las bañeras de agua termal.

3. Pasar la noche en un templo budista

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Disfrutar de una noche en un templo budista es una experiencia perfecta para culminar un viaje a Japón. De esta forma se experimentará en primera persona la vida y rituales de los monjes budistas. En algunos templos se autoriza la presencia de invitados durante la meditación Zazen (meditación sentada) y en las oraciones matinales.

Uno de los grandes atractivos del templo es la degustación de la cocina vegetariana de los monjes, el Shojin-ryori. Eso sí, para mantener la convivencia es necesario respetar los estrictos horarios del lugar: cena a las 17:30 o 18:00 horas, dormir a las 21:00 horas y despertarse a las 05:00 horas, a la vez que los monjes.

Uno los emplazamientos más destacados para disfrutar de esta experiencia es el Monte Koya. Este lugar, situado en una zona montañosa al sur de Osaka, es el centro más importante del budismo shingón del país, una de las escuelas principales de budismo japonés. Koya es el pueblo que da nombre al monte. En el asentamiento, construido en el año 819, conviven 120 templos y una universidad dedicada a estudios religiosos.

4. Divertirse en un 'matsuri'

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En cada estación se celebran por todo el país numerosos festivales vinculados con la historia de Japón, la cultura, la danza o la naturaleza. Los matsuri o festivales japoneses combinan rituales solemnes con un ambiente festivo y alegre. Los hay en todas las regiones y durante todo el año, pero sobre todo abundan en verano, cuando los fuegos artificiales son protagonistas. Asistir a ellos es gratuito y es la ocasión perfecta de conocer desde dentro la cultura japonesa más tradicional.

Entre los más importantes, se encuentran: Sapporo Yuki Matsuri, el festival más grande de nieve y hielo, donde se pueden observar grandes obras esculpidas en hielo; Aomori Nebuta Matsuri, que reúne a más de 3 millones de visitantes para contemplar sus bellas carrozas de papel; Akita Kantō Matsuri, famoso por el desfile de Kantō, un palo de bambú con ramas transversales de las que cuelgan 46 lámparas; o Gion Matsuri, el festival más importante de Kioto e inscrito como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, que muestra en un desfile las tradicionales carrozas, decoradas con antiguos tapices y telas.

5. Convertirse en ninja, samurai o 'maiko' por un día

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Vestirse como un samurái, intentar convertirse en ninja y aprender algunas de sus habilidades, recorrer Kioto o Kanazawa vestida como una maiko (aprendiz de geisha) son algunas de las vivencias que permiten a los viajeros conocer algunas de las figuras más destacadas de la historia japonesa. Por todo el país pueden hallarse establecimientos que ofrecen el alquiler del disfraz y habitualmente se incluye una divertida sesión de fotos.

Además, en la ciudad ninja de Iga y en el pueblo de Kōka se encuentran museos y casas de ninjas,  centros útiles para conocer mejor la cultura de este legendario grupo militar japonés.