¿Cansado de la vuelta a la "normalidad"? 5 escapadas cercanas para reconectar con la naturaleza

Destinos donde el ecoturismo está garantizado

Noelia Ferreiro
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Foto: Martin Silva Cosentino / ISTOCK

Aire libre, espacios abiertos, ejercicio físico... Estos conceptos han cobrado una especial relevancia a la hora de planificar un viaje. Queremos desplazarnos, sí, pero preferimos, en la medida de lo posible, que el viaje tenga como marco un maravilloso entorno natural.

Así se desprende de diferentes informes relacionados con las nuevas tendencias turísticas. Pero eso no es todo. También buscamos la sostenibilidad como requisito fundamental. Un dato revelador es que seis de cada diez jóvenes españoles renunciarían a visitar un lugar si este ejerce una notable degradación en el medio ambiente.

Con ambas premisas por bandera te proponemos cinco destinos para reconectar con la naturaleza sin dejar de respetarla:

1. El Geoparque Molina-Alto Tajo (Guadalajara)

Puede que no sea muy conocido pero se trata de una auténtica joya. Un geoparque (es decir, un territorio con un notable patrimonio geológico al que la Unesco se esfuerza en proteger) que tiene el honor de ser el más grande de España (más de 4.300 kilómetros cuadrados de extensión y 77 núcleos de población) y uno de los mayores de Europa.

Castillo de Zafra | David Ubeda / ISTOCK

¿Y qué es lo que encontramos aquí? Pues, además de una gran geodiversidad, unos paisajes espectaculares que denotan una historia de nada menos que 650 millones de años (y de ahí la riqueza geológica).  Parajes como los cañones de los ríos Tajo y Gallo, el río de bloques de piedra de Orea, el yacimiento de La Tejera, el Monumento Natural de la Sierra de Caldereros, el Valle del Mesa o el bosque fósil de la Sierra de Aragoncillo, entre otros muchos…

2. Las Marismas de Barbate (Cádiz) 

El nombre completo es el Parque Natural de la Breña y las Marismas de Barbate y su gran baza es la de contar con hasta cinco ecosistemas diferentes (marino, acantilado, pinar, marismas y sistemas dunares) que hacen que la conexión con la naturaleza esté más que garantizada. Y ello pese a que se trata de uno de los parques naturales menos extensos de Andalucía, con apenas 5.000 hectáreas.

Marismas de Barbate | JosuOzkaritz / ISTOCK

Entre sus valiosos paisajes, destaca el impresionante Tajo de Barbate que, con más de 100 metros de altura, constituye el acantilado más notorio del Atlántico andaluz, y el pinar de La Breña, el mayor de Cádiz, aromatizado por el romero y lavanda que conforman el matorral junto con palmito, espino negro y retama. Para apreciarlo, nada como abordar el sendero Torre del Tajo, que culmina con una hermosa panorámica. Este mismo punto fue testigo de la famosa Batalla de Trafalgar.

3. Sierra Espuña (Murcia)

Sorprende que más del 40% de las especies vegetales de toda la Región de Murcia se concentren en este parque regional arropado por espesos pinares, que se abre como una mancha verde en el corazón árido de la zona. Un lugar que cuenta con la Carta Europea de Turismo Sostenible para garantizar la protección de su patrimonio natural.

Sierra Espuña | soyazur / ISTOCK

Sierra Espuña está dibujada con humedales y llanuras esteparias, cañones y yacimientos arqueológicos, castillos y fortificaciones medievales. Con sus casi 18.000 hectáreas de extensión, se perfila ideal para quienes gustan de gastar las suelas, o en su defecto, para quienes prefieren hacer camino a golpe de pedaleo.

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4. Cabañeros (Toledo y Ciudad Real)

A caballo entre estas dos provincias, el Parque Nacional de Cabañeros brinda bonitas caminatas por un paisaje a menudo comparado con la sabana africana. Una joya apenas transitada que tiene en los albores del otoño su momento álgido, cuando se puede disfrutar de uno de los espectáculos más impresionantes de la naturaleza: la berrea del ciervo.

Ciervos en Cabañeros | estivillml / ISTOCK

Más allá de la fauna, maravillan sus asombrosos parajes a lo largo de 40.856 hectáreas protegidas que lo convierten en el mayor representante del bosque mediterráneo. Dehesas de encinas y alcornoques, y vastas extensiones de coscoja, enebro, jara y tomillo conforman la vegetación, a la que e ideal descubrir practicando trekking.

5. La Ribagorza (Huesca)

Al pie de las altas cumbres de los Pirineos, encontramos este tesoro que constituye un secreto para los amantes de la naturaleza. La Ribagorza es una comarca oscense cuyos deslumbrantes paisajes están salpicados por pequeñas aldeas y caseríos.

Glaciar del Aneto | Tan lejos como

Aquí los grandes reclamos son las múltiples actividades que brinda: desde el esquí (con interesantes estaciones) hasta las caminatas en los bellos paisajes comprendidos entre el monumento natural de los Glaciares Pirenaicos y el parque natural de Posets-Maladeta. Y ello por no hablar de famosos centros de espiritualidad como el santuario de Torreciudad o el Centro Budista Vakrayana Dag Shang Kagyü.