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Las 5 ciudades de Europa perfectas para octubre son las favoritas de los mayores de 65 años: perfectas para andar, comer sano y descansar

Un estudio británico ha puesto a examen ocho variables de la vida diaria de un viajero mayor de 65 años: cómo se anda, cómo funciona la sanidad, cuánto ruido hay, cuánto verde, cuánta oferta cultural, qué clima y cuántos hoteles son accesibles. Y este es el resultado.

Unos cuantos destinos europeos que te enamorarán.

Unos cuantos destinos europeos que te enamorarán. / Istock

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Cuando se piensa en viajar después de jubilarse, la imagen suele ser la de una playa en julio, con calor de mediodía y terrazas llenas. Pero el estudio no habla de julio. Habla de un tipo de comodidad distinta: terreno llano, calles sin cuestas que revienten las rodillas, aire limpio, poco ruido, un centro de salud cerca por si hace falta.

El informe lo firma AllClear Travel, una aseguradora de viajes con sede en Reino Unido, y la posición número uno se la lleva una ciudad española que casi siempre queda fuera de estos rankings. Al suyo, sumamos dos ciudades que, para la revista VIAJAR, son imprescindibles cuando se busca un paseo agradable, comida sana y tranquilidad.

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Sara Fernández García

  1. Valencia, nueve kilómetros de cauce sin un solo semáforo

Valencia consigue 74,2 puntos sobre 100, la nota más alta de todo el estudio. Destaca especialmente por el clima, apartado en el que obtiene 14,8 puntos sobre 15. Y hay una ventaja que se nota nada más empezar a andar: es una ciudad bastante llana, y eso la hace perfecta para poder visitarla sin cansarse demasiado.

Mercado Central en Valencia

Mercado Central en Valencia / Istock

El Jardín del Turia permite atravesar buena parte de Valencia por el antiguo cauce del río, entre árboles, zonas de descanso y espacios verdes. Es uno de esos sitios donde se puede andar un buen rato sin tener la sensación de estar cruzando una ciudad de más de 800.000 habitantes. Para comer bien está el Mercado Central, con pescado, fruta, verdura y producto de la huerta valenciana. Y para terminar el día sin demasiados planes están la Malvarrosa y, ya en Alboraya, la Patacona, con largos paseos junto al mar. No hace falta complicarlo mucho más.

  1. La Haya, la sanidad que saca casi un 13 sobre 15

La Haya ocupa el segundo puesto, con 73,4 puntos. Uno de los datos que más pesa en su resultado es la sanidad: consigue 12,9 puntos sobre 15, una de las puntuaciones más altas del estudio. También sale especialmente bien parada en facilidad para caminar, seguridad y acceso a la cultura.

La Haya, Países Bajos

La Haya, Países Bajos / Istock

Es una ciudad cómoda para moverse a pie, con parques, canales y pocas pendientes. Y si apetece mar, está Scheveningen, con su largo paseo frente al Mar del Norte. También se puede cambiar completamente de plan y entrar en el Mauritshuis. Allí está La joven de la perla, de Vermeer, además de una importante colección de pintura neerlandesa. La Haya es, además, la sede del Gobierno de los Países Bajos y de instituciones internacionales como la Corte Internacional de Justicia.

  1. Ámsterdam, llana pero con paraguas en la mochila

Ámsterdam queda tercera, con 71,4 puntos. En facilidad para caminar consigue 12 puntos sobre 15, la mejor nota de las tres primeras ciudades del ranking. El centro prácticamente no tiene desniveles importantes y, si uno se aleja un poco de las calles más saturadas de turistas, aparecen canales y barrios residenciales mucho más tranquilos.

El centro de Ámsterdam con casas en el canal y barcos en el canal

El centro de Ámsterdam con casas en el canal y barcos en el canal / Istock / Jaap Hart

En los mercados es fácil encontrar productos muy asociados a la cocina neerlandesa, desde arenque hasta quesos. Y si el tiempo se estropea, la ciudad tiene otra ventaja evidente: los museos. El Rijksmuseum puede ocupar tranquilamente una mañana. La Casa de Ana Frank requiere reservar con antelación, pero también permite montar el día alrededor de una visita bajo techo.

Puente sobre un canal de Ámsterdam

Puente sobre un canal de Ámsterdam / Istock

Porque en octubre la lluvia no es precisamente una rareza. Los datos climáticos oficiales del KNMI para Schiphol dan una temperatura media de 11,3 ºC en octubre, con máximas medias de 14,7 ºC y mínimas de 7,7 ºC. También se registran de media 15,5 días con al menos 0,3 milímetros de precipitación durante el mes. Así que el paraguas pequeño en la mochila no está de más.

  1. San Sebastián, kilómetro y medio de arena sin ranking que lo avale

San Sebastián no aparece entre las 30 primeras ciudades del ranking de AllClear Travel: está aquí por otra razón. Es una ciudad manejable, con el mar prácticamente metido en el centro y un paseo que invita bastante más a caminar que a correr de monumento en monumento.

San Sebastián.

San Sebastián. / Istock

La Concha es el ejemplo más claro: se puede recorrer la bahía prácticamente al borde del agua y seguir caminando hacia Ondarreta y el Peine del Viento si todavía quedan ganas. Luego está la comida, en un luar en que lo difícil suele ser elegir: pescado, verduras de temporada, mercados y pintxos permiten ir picando sin necesidad de convertir cada comida en un menú interminable.

En octubre hay que contar con la lluvia, eso sí. También registra una media de 11,8 días al mes con precipitaciones de al menos un milímetro. Eso sí... tampoco suele hacer todavía frío de invierno. Y si sale un día bueno, un banco frente a la bahía a media mañana sigue siendo uno de los mejores planes de la ciudad.

  1. Lucca, cuatro kilómetros de muralla sin un solo coche

Lucca tampoco aparece en el ranking británico, pero tiene algo que cuesta encontrar en otras ciudades italianas: sus murallas rodean completamente el centro histórico y hoy funcionan como un enorme paseo elevado. Son exactamente 4,2 kilómetros y la propia oficina de turismo de Lucca calcula que se pueden recorrer en unos 45 minutos a paso rápido.

Lucca, Toscana.

Lucca, Toscana. / Istock

Eso cambia bastante la experiencia de visitar la ciudad: se puede caminar entre árboles, parar en un banco y volver a ponerse en marcha cuando apetezca, sin tener que estar pendiente del tráfico. Dentro de las murallas espera la cocina toscana: aceite de oliva, verduras, legumbres, pasta y platos en los que el producto suele pesar bastante más que la presentación.

Y octubre todavía ofrece temperaturas bastante agradables, con temperaturas medias que rondan los 16 ºC. Aunque, quizás, lo mejor de Lucca sea precisamente ser una ciudad que no obliga a hacer demasiado. Pasear por la muralla, bajar al centro, comer algo y volver a salir a caminar: eso es todo y lo mejor cuando lo que buscas es un remanso de paz para tus vacaciones de octubre.