4 rutas por las misteriosas tierras de los dólmenes

Exploramos algunos de los increíbles misterios del megalitismo de nuestra península. La propia palabra del griego, mega, grande, y lithos piedra, define estas sensacionales construcciones arquitectónicas, construidas con grandes bloques de piedras hace más de 7000 años. Y nuestro fascinante país, está lleno de ellas.

Irene González
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Foto: muzzyco / ISTOCK

Recorremos 4 rutas de un misterioso tesoro que, a lo largo de los siglos, ha fascinado a la Humanidad. La eterna cuestión es: cómo pudieron levantar unas poderosas edificaciones, con gigantescas moles de piedra, impensables de manejar por su descomunal peso. Los primeros estudios que se realizaron a estas impresionantes construcciones, señalaban su origen mediterráneo, centrado  en las grandes culturas egipcias o griegas. Pero posteriores dataciones de Carbono 14, señalan que tuvieron su origen en la Europa Occidental, donde la península ibérica tiene un protagonismo esencial. En todo el norte de nuestro país, desde Galicia hasta Navarra, se han localizado gran cantidad de estas construcciones, especialmente con funciones funerarias. Incluso, destacan de las del resto del mundo por la significativa cantidad de grabados y señales, que inciden en el tema de la territorialidad.

Las más antiguas pertenecen, aproximadamente, al año 4.300 a.C. aunque según estudios recientes se han catalogado más de 1.500 construcciones megalíticas en la comunidad andaluza. Curiosamente, la mayor concentración se encuentra en Almería, Granada y Huelva, pero el más espectacular de todos, se alza en la provincia de Málaga. En la zona de Cataluña se da un aspecto geográfico que ha llamado la atención, en la línea fronteriza del río Llobregat. Aquí, por alguna circunstancia que aún desconocen los científicos, no existe prácticamente ninguna representación al sur del río. Pero en los hallados en parte del territorio catalán, han proporcionado la información de contactos culturales transpirenaicos. En ellos, los depósitos de fallecidos se hacían, en algunos casos, a lo largo de miles de años. Para colocar a los últimos individuos fallecidos, se arrinconaban los restos más antiguos junto a sus pertenencias.

Los paleontólogos han descubierto, por el fuego y el ocre encontrado en las estancias, que nuestros ancestros realizaban ritos de despedida de sus difuntos. Lo cierto es que estos templos guardan extraordinarios secretos aún por desvelar. Podrían ser lugares de peregrinaje, o de reunión de la comunidad. También se podría interpretar con un significado astronómico por su evidente orientación con el astro rey. Sin duda, poseían algún tipo de contacto cultural, o incluso religioso. En muchas, durante los equinoccios de primavera y otoño, el sol entra hasta el fondo de la cámara funerario. Nuestro país conserva los complejos más importantes de toda Europa, con algunas de las soluciones constructivas de mayor interés de todo el planeta, y únicas en el mundo megalítico. Sobre ellas aún se están haciendo todo tipo de conjeturas y estudios para desvelar uno de los mayores misterios del Universo. Tan cerca, tan misteriosas, te van a enamorar.