Los 10 parques donde vivir Costa Rica

Disfrutar de una experiencia natural única e inolvidable es el objetivo de los que tienen en la naturaleza su destino favorito.

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Foto: ISTOCK

Viajar a un territorio donde se encuentra el 5% de la biodiversidad del planeta es una experiencia que todos deberíamos vivir al menos una vez en la vida. Con poco más de 51.000 km² de extensión, Costa Rica posee 28 parques nacionales, 71 refugios de vida silvestre, 66 áreas silvestres protegidas y 8 reservas biológicas en los que los volcanes, las playas, los bosques tropicales y las exuberantes selvas son los protagonistas. Estos datos, y esta realidad, hacen que todos encontremos nuestro rincón del mundo en Costa Rica.

Y hablando de parques nacionales, fue en 1971 cuando se creó en Costa Rica el primero: el Parque Nacional de Cabo Blanco, en la península de Nicoya. Desde entonces, la protección de la naturaleza ha sido su máxima. En estos diez parques nacionales de los que ahora os hablamos estamos seguros de que encontraréis vuestro favorito.

Parque Nacional Braulio Carrillo

Con 49.000 hectáreas es el más extenso del centro del país y se considera el pulmón verde de San José. Abarca los cantones de Sarapiquí, Heredia, Vásquez de Coronade y Oreamuno, en la región central de Costa Rica, y en su bosque primario viven más de 6.000 especies de plantas y 515 de aves.

Parque Nacional Braulio Carrillo. | All Canada Photos / ALAMY

Parque Nacional Tapantí

Este parque nacional, que encontramos en la provincia de Cartago, es uno de los más grandes del país con más de 50.000 hectáreas en las que habitan hasta 45 especies de mamíferos y 260 de aves. Pero si por algo llama la atención, es por su diversidad natural en la que encontramos impresionantes páramos como los del Macizo de la Muerte y el del Cerro de la Asunción y varios tipos de bosque.

Parque Nacional Barra Honda

Cuevas y cavernas son las protagonistas de este parque nacional del cantón de Nicoya, en Guanacaste. Concretamente, el Parque Nacional Barra Honda protege miles de años de historia geológica en forma de cavernas calcáreas, la mitad de ellas aún inexploradas. De hecho, tan sólo la caverna Terciopelo está abierta al público más aventurero.

Parque Nacional Barra Honda. | Corey Wise / ALAMY

Parque Nacional Marino Las Baulas de Guancaste

Al norte del país, en la provincia de Guanacaste, los manglares junto con las tortugas baulas son sus protagonistas. Las baulas, en peligro crítico de extinción, son las tortugas más grandes del mundo y anidan en las playas Grande, Ventanas y Langosta. Esta área es la región de anidación más importante de todo el Pacífico americano. Además, aquí se ubica el manglar del estuario del río Matapalo, el más grande de América Latina.

Parque Nacional Santa Rosa

También en la provincia de Guanacaste, aquí se ubica el bosque seco más importante de Centroamérica. Pero además, el Parque Nacional Santa Rosa protege manglares rojos y toma su nombre de la casona homónima, declarada Monumento Nacional gracias a su importancia durante la batalla de Santa Rosa (1856) en la que se luchó contra los filibusteros norteamericanos procedentes de Nicaragua.

Parque Nacional Marino Ballena. | David South / ALAMY

Parque Nacional Marino Ballena

Creado para proteger el desove y el hábitat de las especies marinas que aquí habitan, este parque nacional de la provincia de Puntarenas, océano Pacífico, se caracteriza además por preservar su zona costera. En sus aguas no es raro divisar delfines comunes, delfines nariz de botella y ballenas jorobadas.

Parque Nacional Carara

En la costa del Pacífico, en realidad este parque abarca la cuenca del río Grande Tárcoles, una zona transicional entre los bosques seco y húmedo que cuenta con tres zonas bien diferenciadas: un bosque tropical húmedo transición a perhúmedo, un bosque tropical muy húmedo transición a húmedo y un bosque muy húmedo premontano con su transición basal por perhúmedo. Es esta característica lo que convierte a Carara en un parque nacional único en el país y en un lugar perfecto para el estudio de la interrelación de todos estos ecosistemas.

Parque Nacional Tapantí. | Arterra Picture Library / ALAMY

Parque Nacional La Cangreja

Creado en 2002 y con un tamaño relativamente pequeño, este parque nacional toma su nombre de la forma del cerro homónimo, el que, según cuenta la leyenda, es un cangrejo gigante convertido en piedra tras haber sido vencido por un valiente guerrero. Pero por lo que en realidad destaca es por ser el único lugar del mundo en el que crece el árbol plinia puriscalensis que da su fruto pegado al tronco.

Parque Nacional Barbilla

En la codillera de Talamaca, en el Caribe costarricense, forma parte del Área de Conservación La Amistad y se caracteriza por ser el hogar de la tribu indígena Cabécar, además de por ser el hogar de algunas especies de fauna en peligro de extinción como el puma, el ocelote o el jaguar por lo que se recomienda visitarlo en 4x4. Además, los caminos no están señalizados por lo que hay que informar al guarda de la entrada de nuestra presencia antes de continuar el camino.

Parque Nacional Corcovado

En la Península de Osa, protege áreas terrestres y marinas y tiene una diversidad biológica no comparable con ningún otro lugar del mundo en relación a su tamaño. En los 25 a 30 ecosistemas diferentes que aquí habitan, viven 12 especies de árboles en peligro de extinción e importante fauna como el jaguar, el puma o el tapir. Además, en su área marina se encuentra una zona de crianza de ballenas jorobadas.

Parque Nacional Santa Rosa. | Nick Turner / ALAMY

 

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