10 paraísos (muy) cercanos para Semana Santa

Si la situación actual lo permite esta Semana Santa podremos hacer alguna pequeña escapada por España. Aquí van unas cuantas ideas...

Silvia Roba
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Foto: Angel Lozano / ISTOCK

Aún queda algo de tiempo, pero las ganas de viajar son muchas. Diseminados por toda España existen rincones, alejados de las grandes ciudades, donde resulta muy fácil recuperar la energía. Entre valles y montañas, playas y acantilados, se suceden paisajes que en esta época del año apetece mucho descubrir. Es el momento. En ellos es posible caminar, bucear, practicar escalada y hasta volar.

RIAZA

Segovia

Cordero asado en horno de leña, cochinillo, truchas y amarguillos. Todos ellos forman parte del recetario tradicional de esta villa situada en la falda del macizo de Ayllón. La Casa Consistorial rompe la simétrica presencia de los soportales de su Plaza Mayor, con un desnivel que salvan unas gradas de piedra con barandillas de hierro forjado. Hay que caminar por sus calles y disfrutar después del entorno, por el que podemos seguir una ruta llena de color por pueblos como Madriguera o Villacorta, construidos con piedra rojiza, El Muyo, edificado en pizarra negra, o Alquité y Martín Muñoz de Ayllón, amarillos de cuarcita. Otras tonalidades aguardan en el hayedo de la Pedrosa (en la imagen).

Ramán Javier Prous Lora / EyeE / GETTY

Dónde dormir. San Benito, la casa de mis abuelos, de alquiler completo, con jardín y vistas a la sierra.

SERRA DEL MONTSEC

Lleida

Desfiladeros y precipicios que superan los 500 metros de altura dibujan el perfil de esta cordillera calcárea de más de 40 kilómetros que se extiende entre las provincias de Aragón y Cataluña. En su vertiente catalana, el curso del Noguera Pallaresa, el río de los aventureros, marca la ruta que sigue el Tren dels Llacs, que parte de Lleida y, lentamente, atraviesa la sierra hasta La Pobla de Segur, entre cañones, túneles, puentes y lugares privilegiados, como Àger. ¡Cuántos secretos encierra! Desvelamos dos: el Congost de Mont-rebei (en la imagen), un camino excavado en roca, y el Centro de Observación del Universo, con un parque astronómico desde el que las estrellas parecen estar más cerca.

Xavier Lorenzo / ISTOCK

Dónde dormir. Masía Serret, casa de payés construida sobre una antigua ermita románica.

OSCOS-EO

Asturias

De piedra, pizarra y madera son las casas de los pueblos que conforman esta comarca asturiana, de paisajes que ocultan sorpresas, como la cascada del Cioyo en Castropol, escondite de trasgos y xanas. Declarada Reserva de la Biosfera, está surcada por infinidad de rutas para seguir a pie, como la Senda Verde San Martín de Oscos o la de As Minas, que comienza y termina en A Espía, muy cerca de Taramundi. Hasta aquí tendremos que llegar si queremos ver la navaja más grande del mundo, en el Museo de la Cuchillería Tradicional, que nos recuerda el corazón artesano de estas tierras. En ellas abre también sus puertas Mazonovo, el mayor museo de molinos de España.

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Dónde dormir. Casa Viduedo. Apartamentos rurales y casas de aldea de arquitectura tradicional.

SANLÚCAR DE GUADIANA

Huelva

Puede que ya no ejerza como fortaleza vigilante para controlar posibles invasiones, pero asomados al castillo de San Marcos es fácil comprender la verdadera naturaleza de este bastión medieval. A sus pies se extiende un pueblo blanco, típico andaluz, separado de otro idéntico por las aguas del Guadiana. Está justo enfrente, pero ya en Portugal. Sanlúcar y Alcoutim, en la misma raya, tienen vidas paralelas. Cruzar de un lado a otro es posible en ferry, pero también a través de la primera tirolina transfronteriza del mundo, un cable de 720 metros de longitud que permite sobrevolar el río. Este es un destino de aventuras, fluviales y para caminar, que por aquí pasa un Camino Natural.

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Dónde dormir. Casa Rural Albireo, junto a la iglesia. De alquiler completo, con chimenea de leña en el salón.

LA GRACIOSA

Islas Canarias

Solo para viajeros que sepan disfrutar del silencio. Este bien podría ser el cartel que recibiera a los recién llegados nada más bajar del barco que, desde Lanzarote, alcanza esta isla dorada. Aquí no existen carreteras asfaltadas, pero sí numerosos caminos, perfectos para recorrer en bicicleta, que culminan en solitarias playas (Las Conchas, Francesa, La Cocina), aldeas de casas blancas (Pedro Barba) y volcanes como la Montaña Amarilla, con sus fantásticas vistas. Lava y mar se funden en los Arcos de los Caletones, monumento natural que debemos contemplar antes de sumergirnos en las profundidades de la que es la Reserva Marina más grande de Europa.

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Dónde dormir. La Pardela Exclusive. Ofrece apartamentos totalmente equipados, pura tranquilidad.

ORDUÑA

Vizcaya

Entre las provincias de Burgos y Álava, protegida por la imponente sierra Sálvada, Orduña es la única localidad de Vizcaya que posee el título de ciudad. Sus estrechas y empedradas calles nos conducen por espacios convertidos en punto de encuentro desde tiempos inmemoriales, como su plaza porticada, y edificios que son auténticos monumentos, como el palacio renacentista Ortés de Velasco o la iglesia-fortaleza de Santa María. Pero hay que mirar más lejos, hacia el horizonte, donde aguardan el Pico del Fraile, de camino al monte Txarlazo, y, a través del desfiladero de Delika, el salto del río Nervión, que con sus 270 metros de caída libre es la cascada más alta de la Península.

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Dónde dormir. Casa Lupardika, típica casona del casco medieval con un bar donde los viernes preparan pintxopote.

LA ALPUJARRA

Granada

A la presencia de los árabes la Alpujarra granadina debe su nombre y fisonomía, blanca y escalonada. A los bohemios de los últimos años 70, su conversión en mito. El país de ninguna parte, que diría Federico García Lorca. De todos ellos nos hablan las calles empedradas de pueblos que trepan por la montaña, como Trevélez, uno de los más altos de España, o se asoman a barrancos como el de Poqueira, con ese trío que forman Pampaneira, Bubión y Capileira, en las faldas del pico Veleta. Aislada y de difícil acceso durante siglos, este escarpado territorio se ha mantenido casi virgen, fiel a costumbres guardadas entre jarapas. Con jamón, lomo de orza, migas y soplillos la vida sabe mejor.

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Dónde dormir. Alfajía de Antonio, con habitaciones que miran a las cumbres de Sierra Nevada.

FORMENTERA

Islas Baleares

A la isla habitada de menor tamaño del archipiélago balear solo es posible acceder por mar. Declarada en más de una ocasión como una de las playas más bellas del mundo, la lengua de arena blanca de Ses Illetes es, posiblemente, la imagen que mejor representa la espectacular costa de Formentera. Lo mejor aquí es no marcarse itinerarios para abrazar, cada uno a su aire, el Mediterráneo más azul desde cala Saona, la historia, paseando por las calles de Sant Francesc Xavier, y la naturaleza, a través de caminos como el de Sa Pujada. El atardecer siempre espera en Cap de Barbaria, con vistas al mágico islote Es Vedrà y un faro que ya es sinónimo de libertad.

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Dónde dormir. Es Marès, con 18 habitaciones blancas, muy luminosas, y spa.

VALLE DE HECHO

Huesca

Cuentan los libros de historia que fue aquí, en este valle, donde se gestó el nacimiento del antiguo Reino de Aragón. No son muchos los vecinos de Hecho, la capital, tan pirenaica ella, con sus calles de piedra y casas rematadas por chimeneas espantabruxas. Desde aquí pueden seguirse infinidad de rutas, quizá hasta la Corona de los Muertos siguiendo las huellas megalíticas en la zona, o tal vez hacia Siresa, donde comparten protagonismo el monasterio románico de San Pedro, que llegó a custodiar el Santo Grial, y una calzada romana. Por ella se llega hasta la Selva de Oza, denso bosque de hayas, pinos y abetos por los que sobrevuelan los quebrantahuesos.

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Dónde dormir. Hotel Usón, en un edificio de piedra. Perfecto para senderistas.

EL POBLE NOU DE BENITATXELL

Alicante

Un museu al vent. Así es este municipio de la sinuosa Marina Alta. Al cruzar el Portalet nos adentraremos en un casco antiguo en el que reina la iglesia de Santa María Magdalena, con un espectacular mirador con vistas a la bahía. Es el primero de una ruta que nos permitirá descubrir el abrupto litoral, con acantilados de más de 100 metros de altura provocados por la brusca caída del Puig Llorença sobre el mar. Entre ellos, el Morro Falquí, al norte de la cala del Moraig (en la imagen), junto a la Cova del Arcs, cavidad marina horadada por la fuerza del agua y el viento. El recorrido culmina en la cala Llebeig, con sus casitas de pescadores entre las rocas.

Angel Lozano / ISTOCK

Dónde dormir. Finca Klara (finca-klara.com). Una casa tranquila con cuatro habitaciones, rodeada de viñedos y olivos.