La naturaleza abierta de Chile

Exóticos, verdes y vivos, los Parques Naturales de Chile componen gran parte de la belleza paisajista del país

Adrián Lorenzo
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Foto: ISTOCK

Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza. Recorrer los salares del Desierto de Atacama; adentrarse en los campos de hielo de la Patagonia; descubrir los enigmas y leyendas sobre los Moais, gigantescas estatuas de piedra de la Isla de Pascua; navegar por los hermosos fiordos; observar el cerro de San Cristóbal; visitar el área silvestre protegida del Parque Nacional Torres del Paine o fotografiar El Tatio, un campo de géiseres ubicado en los montes andinos. Aventureros, soñadores e inquietos, cada vez son más los turistas que viajan a Chile para conocer su patrimonio natural y cultural.

De norte a sur y ubicado en el extremo sudoeste de América Latina, Chile sorprende a cualquiera. Su riqueza natural es tan variada que ocupa el 20% de su geografía: 36 parques nacionales, 49 reservas nacionales, 16 monumentos naturales y 10 reservas mundiales de la biosfera, componen este privilegiado territorio.

Pero, ahí no queda todo. Tranquilo, alegre y exótico, Chile es el destino perfecto para disfrutar de la fauna más inusual y salvaje. Sus bosques, pantanos y montañas reúnen a todo tipo de animales exóticos, entre los que destacan hurones, guacamayos, loros, dragones de agua, iguanas...

Una de las opciones más originales y divertidas para conocer el país latinoamericano es a lomos de una bicicleta. Este medio de transporte económico y saludable, permite a los turistas nacionales e internacionales disfrutar del aire puro, de  lindos senderos y de valles de ensueño.

Sin duda, es un lugar para sentirse en paz. La sensación de estar vivo inunda a sus visitantes. A continuación, te invitamos a internarte en el interior de algunos de sus principales Parques Nacionales para disfrutar de una experiencia completa con el medio ambiente y las culturas ancestrales.