La Europa de los Cistercienses

En la actualidad, se conservan 750 abadías y 1000 monasterios de la orden del Císter repartidos en 11 países europeos.

Adrián Lorenzo
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Europa posee un rico legado cisterciense. Desde Portugal hasta Polonia, y de Italia a Suecia, el continente cuenta con 750 abadías de monjes y 1000 monasterios de monjas pertenecientes a la Orden del Císter, fundada por Roberto Molesnes en 1098. Considerados auténticos remansos de paz, estos emplazamientos fueron construidos en regiones poco habitadas y destacan por sus claustros y salas capitulares de estilo simple y luminoso.

Con el objetivo de conservar, restaurar y promover este legado histórico, arquitectónico y cultural el Consejo de Europa creó en 2010 la Ruta Europea de las Abadías Cistercienses, dependiente de la asociación Carta Europea de las Abadías y Sitios Cistercienses, un organismo que aglutina -a día de hoy- abadías y monasterios de 11 países.

En la ruta destacan varios monumentos que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como el Monasterio de Alcobaça, en Portugal; la Abadía de Fontenay, en Francia; y el Real Monasterio de Santa Maria de Poblet, en España.

El primero, ubicado al norte de Lisboa y fundado en el siglo XII por el rey Alfonso I, es uno de los testimonios más impresionantes y bellos de la arquitectura del Císter en toda Europa. A pesar de sus casi 900 años, conserva intacto el conjunto de las dependencias medievales y su iglesia está considerada como la mayor representación del estilo gótico primitivo construida en Portugal durante la Edad Media.

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La Abadía de Fontenay en cambio, situada al noreste de Dijon, en Francia, y fundada por San Bernardo de Claraval en 1118, es uno de los monasterios más antiguos de la Orden Cisterciense. Dentro de sus muros destaca el buen estado de conservación de su iglesia, claustro, refectorio y dormitorios. Su época álgida fue entre los siglos XII y XIII, eran más de 300 personas las que vivían aquí. Sin embargo, con la Revolución Francesa (1789) el edifico fue comprado y transformado en una papelería. Años después, gracias a la laboriosa tarea de reconstrucción del propietario actual, la abadía recobró su espíritu inicial. Actualmente 120 mil visitantes, llegados de todas las partes del mundo, visitan este enclave cada año.

Por último, encontramos el Real Monasterio de Santa María de Poblet, localizado en la comarca de la Cuenca de Barberá en Tarragona y fundado en el año 1150. Este monasterio, que actualmente está habitado por 29 monjes profesos, ha organizado un tour por sus dependencias domesticas (cocina, bodegas, dormitorios, aseos...) para que los curiosos conozcan de primera mano los secretos mejor guardados de la Europa de los Cistercienses. Pertenece a la Congregación Cisterciense de la Corona de Aragón, de la cual forman parte también los monasterios femeninos de Santa María de Vallbona y de Santa María de Valldonezella, y el monasterio masculino de Santa María de Solius.

Sin embargo, esta no es la única de red monasterios cistercienses que se puede encontrar en España. En total, la Ruta Europea de las Abadías Cistercienses a su paso por España cuenta con 40 enclaves entre lo que destacan el Residencial Monasterio de Oia y el Santuario de Santa María da Franqueira, en Pontevedra; el Monasterio de Santa María La Real de Oseira, en Ourense;  el Monasterio de Santa María de Rioseco, en Burgos; el Monasterio de Piedra, en Zaragoza; y el Real Monasterio de Santa María de la Valldigna, en Valencia.