7 pistas para un safari fotográfico en África

Safari significa “viaje” en suajili, la lengua franca del Este de África, el territorio por excelencia de los viajes para disfrutar de la visión de uno de los espectáculos más emocionantes y cautivadores de la Tierra: la fauna salvaje africana en libertad. Estas pistas ayudarán a sacar el mayor partido a un safari fotográfico.  

José Costa
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Foto: Jaime Martínez

Cualquier época del año es buena para un safari. La temporada seca suele facilitar el avistamiento de animales que se reúnen en torno a las escasas fuentes de agua. La temporada de lluvias crea paisajes extraordinarios y suele coincidir con el nacimiento de las crías de numerosas especies.

Ropa
La mayoría de los safaris exigen madrugar para poder observar a los animales antes de que comience el calor. Y también apurar la última hora del día, para disfrutar del avistamiento de animales y del atardecer. Esos dos momentos, amanecer y atardecer, registran temperaturas de hasta diez o quince grados más bajas que las del centro del día. Además, el movimiento del vehículo de safari aumenta el contacto con el aire, a esas horas frío. Muchas empresas de safari tienen mantas en los vehículos, pero con todo conviene ir preparado para no pasar frío a primera y a última hora del día y no pasar calor en el centro de la jornada. Tanto por la temperatura como por los insectos –sobre todo mosquitos– conviene no dejar muchas partes de la piel expuestas. Mejor pantalones largos que cortos; mejor colores caqui, beige o de camuflaje; mejor un calzado adecuado, cómodo y resistente.

Tipo de equipaje
Las maletas blandas de lona son más fáciles de acomodar en los vuelos locales y en los vehículos. La mayor parte de un safari suele transcurrir en vehículos de capacidad limitada, tanto todoterrenos como avionetas que limitan el peso admitido a un máximo de 20 kilos. Los viajeros más precavidos añadirán a su maleta blanda una bolsa o mochila, un equipaje de mano que aloje lo imprescindible (cámaras, medicamentos, documentación...) y una muda de recambio por si la maleta no llega a tiempo y se retrasa.

Libros
Un safari africano se puede disfrutar de antemano leyendo El sueño de África, de Javier Reverte, y preparándose para lo que se va a ver con manuales como La Guía de campo de los mamíferos salvajes de África (J. Dorst y P. Dandelot) o el clásico Animales salvajes del África Oriental (Félix Rodríguez de la Fuente). Esta información previa hará más divertido el reto de ir anotando las especies y la flora autóctona en el formulario de avistamiento que suelen facilitar los lodges. También es momento para identificar plantas, insectos, aves y demás animales comprobando la efectividad de aplicaciones móviles como Lookup.Life o iNaturalist.

Botiquín
Una vez revisadas las páginas del grupo de médicos que elabora la web viajarseguro.org y las recomendaciones de viaje del Ministerio de Asuntos Exteriores (exteriores.gob.es) es recomendable acudir al centro médico habitual y, si es posible, a un centro de medicina internacional. Cualquiera de estos centros puede recomendar con acierto sobre el botiquín imprescindible, que normalmente incluirá un repelente de insectos adecuado, antidiarreicos, anti-alérgicos, antiestamínicos, suero oral y tiritas o vendas. Y siempre, una protección solar. El Sol calienta de un modo especial, incluso en días nublados, en los territorios de la línea del Ecuador.

La vida en un 4 x 4
Vehículos todoterreno serán el hábitat natural del safari, que normalmente se comparte con otros viajeros. Es un reto para desarrollar empatía, capacidad de convivir y destreza para obtener fotos excelentes desde un espacio limitado.

Avistamiento de animales
Suele ser una tarea colectiva para los que viajan en el mismo vehículo. El ranger o el conductor serán quienes más avistamientos realicen, tienen más experiencia y conocimientos. Pero los pasajeros deben colaborar con el game drive. Conviene buscar los animales mirando hacia el frente, a la derecha o la izquierda, según la posición en el vehículo, pero siempre al frente para dar tiempo al vehículo a que se detenga donde se encuentra el animal y no tenga que invertir la marcha. Aunque los prismáticos pueden suplirse con un objetivo fotográfico potente, son imprescindibles para contemplar aves. Son adecuados los que tienen entre 7 y 10 aumentos. Y si hay presupuesto, con sistema IS (estabilización de imagen).

 Cómo tomar las mejores fotos posibles
Equipo
: manejable, pero con un mínimo de calidad. Cámaras: las compactas con zoom desde 16 aumentos son eficaces y económicas. Objetivos: suficiente entre 100 y 400 mm (con estabilizador óptico). Trípode o monopie: para fotos con poca luz. Memoria: para poder tomar muchas fotos en raw y usar el modo ráfaga es necesario llevar suficientes tarjetas para la cámara. Portátil: para volcar las fotos y no borrarlas hasta verlas con tranquilidad. Baterías: basta con dos que estén siempre cargadas y en buen estado. Casi todos los lodges tienen enchufes para recargar. No olvidar el adaptador para el enchufe.

Trucos a recordar 
✔ Elegir de antemano lo que se prefiere fotografiar (paisaje, animales solos, en grupo, interactuando...) optimiza los disparos.
✔ Configurar la cámara para que seleccione rápido la zona de enfoque y evitar que, en automático, dispare a esa rama que no habíamos visto justo delante del elefante.
✔ Ante un grupo grande de animales, buscar el contacto visual con alguno y/o posiciones interesantes de las cabezas.
✔ Uso de trípode o monopie. Para no perder fotos al anochecer, al amanecer ni de noche, cuando el cielo de África se carga de estrellas. 
✔ Una vez enfocado el tema principal de la foto, revisar que a su alrededor no haya brillos o distracciones que estropeen la imagen. Si es así, mover esos objetos o cambiar de posición.