Por siempre, Egipto

Quien no ha visto Egipto no ha visto el mundo, escribió Heródoto. Cuna de civilizaciones,  Egipto es un destino que cautivará a cualquier viajero, de Norte a Sur: desde Guiza y sus inmortales pirámides hasta las playas con espléndidos fondos de coral del Mar Rojo.

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Si tenemos que definir Egipto con una palabra esa sería majestuosidad. La grandeza de sus monumentos es indiscutible. Su civilización, una de las más antiguas del mundo, era la más floreciente y avanzada del Mediterráneo hace más de 3.000 años, cuando creó una cultura extraordinaria de la que se han conservado templos, monumentos, esculturas y  los monumentos funerarios más célebres del Mediterráneo: las pirámides, la única de las siete maravillas del mundo antiguo  que podemos ver hoy.

Cuando hablamos de Egipto tenemos que hablar de El Cairo, puerta de entrada al país . El sultán Saladino fue el gran impulsor de esta ciudad, que durante siglos compitió con Venecia y con Estambul como meta, destino final, de la Ruta de la Seda. Todavía hoy es posible encontrar tesoros del Lejano Oriente en los mercados de El Cairo. Sobre todo, en el más famoso, en el más antiguo: Jan el-Jalili, en uno de cuyos cafés le gustaba escribir al premio Nobel egipcio Naguib Mahfuz. Hay que visitar las espectaculares mezquitas de puntiagudos minaretes para asombrarse con la maravillosa geometría de su construcción y la excelencia de su sonido. También merece la pena la visita al barrio cristiano copto, para ver iglesias como la de Santa María Virgen (o Iglesia Colgante).  Pero ante todo hay que dedicar una mañana -¡qué menos!- al Museo Egipcio de El Cairo, junto a la célebre plaza Tahrir, el museo que custodia la mayor colección de objetos de arte antiguo egipcio del mundo, entre ellos el tesoro de Tutankamón.

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A menos de una hora de El Cairo, siguiendo el curso del Nilo,  se encuentra la antigua necrópolis de Guiza, donde se levantan las impresionantes pirámides de Keops, Kefren y Micerino, así como la Gran Esfinge de Guiza, cuarenta siglos de historia que asombran a cualquier viajero. Es habitual que se permita a un número limitado de turistas la entrada al interior de la gran pirámide de Keops, desde la puerta de piedra en su base hasta la cámara donde reposaba el sarcófago del faraón.

Para disfrutar más del Nilo, el río más largo de África, el segundo del mundo, nada mejor que un crucero. Los cruceros más populares y más atractivos son los que recorren el tramo del río entre Luxor y la presa de Asuán. Las paradas de los barcos permiten ver los extraordinarios templos y construcciones de Luxor, los colosos de Memnon y el grandioso Valle de los Reyes, donde se pueden visitar las tumbas de varios de los más importantes faraones. En Asuan, es posible sumarse a una visita a los templos de Abu Simbel, construidos por Ramsés II y trasladados a su emplazamiento actual, piedra por piedra, con la colaboración de España.  También  se pueden visitar en este recorrido el Templo de Edfu dedicado al dios Horus, el Templo de Kom Ombo y el Templo de Philae.

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Para disfrutar de este viaje como es debido, Nautalia Viajes cuenta con el circuito Egipto Encantado, de una duración de 8 días y desde 325€. Este circuito incluye los vuelos, las tasas, el alojamiento con desayuno, el crucero por el Nilo en pensión completa y la asistencia en los aeropuertos.