Tres hoteles de nieve irresistibles para disfrutar del après-sky

Cálidos y reconfortantes, estos alojamientos a tiro de piedra de las pistas son la mejor recompensa después de una jornada consagrada al deporte blanco

Noelia
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Foto: haveseen / ISTOCK

Que esquiar reporta grandes beneficios para el cuerpo, la mente y el espíritu es algo que nadie pone en duda. Pero tampoco está mal que, tras la adrenalina, llegue el turno del relax. Sobre todo si éste supone acurrucarse libro en mano al calor de la chimenea, estirar el tiempo en un jacuzzi con vistas a las cumbres heladas o, simplemente, contemplar los copos hipnóticos al otro lado del cristal. Para ello están estos hoteles que bien saben cómo explotar el hedonismo del frío:

Grau Roig
Grandvalira, Andorra

Una ubicación sobrecogedora a más de dos mil metros de altura con los remontes a sólo unos minutos. Así es este hotel de atmósfera neorústica, tremendamente absorbente, que pasó de ser un pequeño refugio de montaña a convertirse en el primer hotel de la antaño inexplorada estación de Grandvalira. Hoy este alojamiento emplazado al pie de uno de los mayores dominios esquiables de los Pirineos, permite renovarte en el spa con un tratamiento corporal o relajarte en el salón de lectura o exprimir el placer de no hacer nada en la exquisita Jazz Room, con música de fondo y copa de champán en mano. Además, por si el hambre aprieta, está la cocina tradicional de La Mamita, los platos de montaña de La Vaquería o los fogones creativos de El Teatro del Vino.

Rafaelhoteles by La Pleta
Baqueira-Beret, Lleida

Dicen que es el hotel más exclusivo de la más glamourosa de las estaciones de esquí, afirmación que tal vez queda rubricada con algunas de las actividades que brinda. Por ejemplo, el heliesquí, esto es, el acceso en helicóptero hasta los picos más altos para después descender por la nieve virgen. Nada que sorprenda demasiado si consideramos el público exigente que frecuenta Baqueira, entre el que figura la Familia Real. Pero más allá del lujo, todo en este alojamiento, desde las habitaciones con espectaculares vistas al Valle de Arán hasta el Occitania Spa, está concebido como un oasis de confort en el que no falta el crepitar del fuego en la chimenea o los cristales ahumados destilando calidez. Para el apartado gastronómico existen cuatro restaurantes donde degustar cocina catalana tradicional (Del Gel al Foc), sofisticada gastronomía japonesa (La Pleta Sushi Restaurant), suculentos quesos suizos (La Racletterie) o platos informales de temporada (La Petita Borda).

El Lodge
Sierra Nevada, Granada

Auténtico estandarte del lujo de montaña, este clásico que fue devorado por las llamas en enero de 2014 y reabierto después con todo su esplendor, es un hotel meticulosamente concebido en estilo alpino e integrado en la naturaleza de manera magistral. Revestido de madera finlandesa, puertas adentro no puede ser más cálido: enormes ventanales, decoración nórdica, edredones de pluma, tapicería de piel… y un servicio que mima al huésped hasta el delirio. Además, dispone de una piscina al aire libre (con agua calentita, claro), un tentador spa especializado en aliviar las piernas cansadas, un Kids Club para los más pequeños con juegos y manualidades y facilidades tan agradecidas como el alquiler prêt-à-porter de equipos y material de esquí y hasta un revitalizante calentamiento de botas a pie de pista.