Ruta por el Modernismo de Tarragona

Más de 30 edificios conforman la Ruta del Modernismo en Tarragona, menos conocida que la de Barcelona pero no por ello menos interesante.

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Foto: alberich_fotografs

El Modernismo fue un movimiento artístico y arquitectónico de finales del siglo XIX y principios del siglo XX que tuvo en Antoni Gaudí uno de sus máximos exponentes. Es cierto que fue en Barcelona donde encontramos los ejemplos más bellos y espectaculares de este movimiento pero no es la única ciudad en la que ver y disfrutar este tipo de arquitectura.

Así, Tarragona posee su propia Ruta Modernista que une 55 ejemplos modernistas -31 edificios, 16 elementos de edificios y 8 bienes inmuebles-. Entre ellos se encuentra el altar y el manifestador del santuario de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, de Antoni Gaudi y único ejemplo del artista en esta ciudad. Pero es que en Tarragona dejaron su huella importantes arquitectos modernistas como Josep Maria Pujol de Barberà y Josep Maria Jujol, discípulo aventajado de Antonio Gaudí.

La mayoría de los puntos de la Ruta Modernista de Tarragona se encuentran en los alrededores de la Rambla Nova, principal arteria comercial de la ciudad. De entre todos ellos cabe destacar el Teatro Metropol, de Josep Maria Jujol quien en 1908 adaptó las instalaciones de la escuela del Patronato del Obrero en un teatro que salvaba a la perfección los desniveles entre dos calles creándolo en forma de barco. Así, las barandillas de su interior se asemejan a las de los buques y los adornos son agujas de tejer redes, peces y hasta una quilla.

Pep Escoda

Otros edificios destacados dentro de la Ruta Modernista de Tarragona son el Mercado Central, con las rejas de sus cuatro puertas y la cubierta de cerámica; el antiguo Matadero, que hoy día acoge el rectorado de la Universidad Rovira i Virgili; el edificio de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación, donde destaca la parte superior de la cúpula; la Quinta de Sant Rafael, nacida como espacio de curación y reposo, cuya torre poligonal ejerce de mirador y destacan sus cerámicas; el Antiguo Hotel Continental, de llamativas molduras en los ventanales; la fábrica Chartreuse y su torre lateral, una antigua destilería de licores que hoy acoge la Escuela Oficial de Idiomas; o el reloj del puerto, en el dique de levante.

En cuanto a los ejemplos religiosos nos encontramos con iglesia de Sant Francesc, con las pinturas y esgrafiados –dibujos con arena sobre estucos– de su capilla; el camarín del convento de los Padres Carmelitas Descalzos; las obras jujolianas de la iglesia de Sant Llorenç, del Gremio de Payeses; el ostensorio de la Catedral, la fachada del convento de las Teresianas, hoy día Colegio Santa Teresa de Jesús; o el Mausoleo de Jaime I, en el patio del ayuntamiento.

Pep Escoda

La Ruta Modernista de Tarragona también pone de relieve algunos ejemplos en edificios de viviendas como la Casa Ximenis, con sus esgrafiados en puertas y ventanas y las barandillas de hierro de los balcones; la Casa Ripoll, donde destaca su cúpula poligonal; la Casa Salas, con una tribuna rinconera que resalta la planta principal, en el primer piso; la Casa Bofarull, cuyas barandillas de hierro tienen motivos florales; la Casa del doctor Aleu y la Casa Rabadà, ambas con fachadas de un modernismo con raíces sezessionistas; o la Casa Porta Mercadé, cuyos balcones son ondulados y con filigranas de hierro jujolianas.

Para disfrutar de esta ruta, la web de Tarragona Turisme cuenta con un mapa-guía descargable en el que están señalizadas todas las paradas de la Ruta Modernista de Tarragona.