Dormir en un isla desierta sobre el Índico

Un cielo repleto de estrellas, una temperatura ideal y, sobre todo, soledad. Esto es lo que ofrece un pequeño islote mozambiqueño.

Viajar
 | 
Foto: Anantara Medjumbe

Al norte de Mozambique, en el archipiélago de las Quirimbas, existe aún un pequeño islote deshabitado y virgen en el que el ser humano aún no ha construido ni una cabaña de palmeras. Este prístino lugar se llama Quissanga y en él se pueden pasear por su blanquísima arena, bucear en sus transparentes aguas turquesas o, simplemente, disfrutar de una absoluta tranquilidad en soledad o en la compañía quien se elija.

En Quissanga, se puede disfrutar de una experiencia poco habitual, aunque no imposible, que comienza con una cena a base de pescado fresco capturado el mismo día para continuar pasando la noche con las estrellas y el rumor de las olas como única compañía. Y es que la  cama en la que duerme está situada en medio de la playa, sin paredes ni techo que la resguarden.

Anantara Medjumbe

la Isla Quissanga se encuentra a muy poca distancia de otra, la isla Medjumbe, de propiedad privada y donde se ubica el Anantara Medjumbe, un hotel de 12 villas privadas en la playa con piscina a la que se accede en avioneta privada desde Pemba (Mozambique). Son los huéspedes de este resort quienes puede disfrutar de esta experiencia de dormir bajo las estrellas en una isla desierto, emulando a Robinson Crusoe, pero sólo en lo bueno.

Para que no haya problemas, el hotel cede a los huéspedes de la isla de Quissanga, hasta la que se llega tras un pequeño viaje de 15 minutos en lancha motora, una linterna y un teléfono radio conectado con el hotel por si hubiese algún inconveniente. Además, por la mañana podrán tomar el desayuno en la cama, y es que se les lleva una cesta con café y comestibles. El Anantara Medjumbe  ofrece esta experiencia a todos aquellos que reserven al menos cuatro noches, de forma gratuita.