Los cinco belenes más originales de España

España es un país con larga tradición belenística desde el último tercio del siglo XVIII. Los hay para todos los gustos, desde los vivientes que se celebran en Andalucía hasta los ambientados en puertos reales como los nacimientos que se escenifican en el País Vasco.

Carolina Oubernell
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Foto: alexhstock / ISTOCK

Belén de arena de Las Canteras

Es una de las piezas efímeras más bellas de cuantas se realizan en España al cabo del año. Alguno de los mejores arenistas del mundo (aunque convendría catalogarlos como escultores) trabajan desde los últimos días de noviembre en la creación del belén de arena más grande del mundo. Lo hacen en la playa de Las Canteras de Las Palmas de Gran Canaria. La tradición partió en 2006 y desde entonces más de un millón y medio de personas han admirado este conjunto, alguna de cuyas piezas alcanzan los cuatro metros de altura. Para realizar tan faraónico monumento se necesitan remover más de dos mil toneladas de arena.

Alan Dawson Photography / ALAMY

Belén viviente de Arcos de la Frontera

Los mejores belenes vivientes están en Andalucía, en especial en las provincias de Cádiz y Huelva. En Cádiz los más famosos se celebran los días previos a Nochebuena en ciudades como Arcos de la Frontera, principio y final de la Ruta de los Pueblos Blancos. La ciudad entera es un belén y el pesebre, situado en la plaza principal, a la sombra de la gran iglesia de Santa María, constituye el epicentro de la representación con el protagonismo de un bebé que hace de Jesús recién nacido, una joven en el papel de María y otro joven en el de San José. Pero Arcos no es el único escenario. Hay belenes vivientes también en Medina Sidonia y en Ubrique, así como en la localidad onubense de Beas.

Belén Hebrero en Centrocentro

En Madrid la tradición por los belenes viene de lejos desde que el rey Carlos III instaurara la costumbre de montar el Nacimiento de estilo napolitano en sus dependencias palaciegas. Existe una asociación madrileña de belenistas cuyos artesanos montan cada año el belén de estilo hebreo en el Ayuntamiento de la capital. Más de doscientas cincuenta piezas de exquisita factura se disponen en un inmenso escenario en CentroCentro. El Nacimiento recrea los episodios más importantes del nacimiento de Jesucristo, desde la Anunciación a María hasta la llegada de los Reyes Magos, pasando por la amenaza del rey Herodes. La visita es gratuita, entre las diez de la mañana y las ocho de la tarde.

Jorge Tutor / ALAMY

Belenes en el Museo de Pasos de Bilbao

El Museo de Pasos de Semana Santa de Bilbao, situado en la calle Iturribide, en la antigua alhóndiga vizcaína, acoge desde principios de diciembre la exposición temporal de una decena de belenes. Los hay para todos los gustos, desde los más tradicionales hasta los más originales y rompedores como un Nacimiento realizado con tuercas y tornillos que rememora el pasado industrial de la capital de Vizcaya. Los belenistas bilbaínos no han dejado, de hecho, de situar la ciudad donde nació Cristo en sus alrededores más conocidos. De ahí, por ejemplo, el belén ambientado en el puerto de Santurtzi donde no faltan los barcos y el tinglado pesquero que los acompaña.

Belén de la Catedral de Málaga

En Málaga hay dos belenes que destacan por encima del resto. Uno lo monta el Ayuntamiento en su palacio municipal, situado en el Parque de la Alameda, frente a Muelle Uno y el tinglado portuario. El otro se exhibe en la Catedral renacentista, en el centro de la ciudad, a un paso del Palacio de la Aduana que es museo de la ciudad y la Alcazaba. Esta larga tradición belenística malagueña se manifiesta también en las peñas como Belén, situada en la calle Escritor Manuel Solano, o en la sala Mingorance del Archivo Municipal donde se expone un original belén con doscientas piezas de playmobil. Otro de los granes belenes malagueños es el de la Fundación Victoria, donde además del Nacimiento se celebra toda suerte de talleres para los más pequeños.

Jeronimo Alba / ALAMY