De castillos y monasterios en Ripoll y su comarca

En pleno Girona, a poco más de una hora de Barcelona, se encuentra Ripoll, una pequeña villa del Prepirineo que tiene cosas que contar en cuanto a arquitectura se refiere.

Sara Acosta Díaz
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Foto: Sara Acosta Díaz

Con una historia que se remonta tiempos de Wifredo el Velloso, Ripoll, enclavada entre los ríos Ter y Freser, es la capital de la comarca del Ripollés. Aquí son pocos los edificios que superan las cuatro plantas y entre todos ellos la edificación que destaca sobre el resto es la torre del Monasterio de Santa María de Ripoll.

Emblema de la ciudad, el Monasterio de Santa María de Ripoll es en realidad el origen de esta urbe gracias a que se convirtió en un importante centro religioso en la región durante la Edad Media. Fue mandado construir por Wifredo el Velloso en el 888 y desde entonces ha sufrido numerosas ampliaciones y reconstrucciones, la más importante en el siglo XIX por Josep Morgades i Gili, obispo de Vic, aunque el pórtico, la galería del claustro, los sarcófagos y la necrópolis son originales.

Este monasterio es actualmente la iglesia parroquial de Ripoll aunque en la Edad Media fue un importante centro de scriptorium en el que se redactaba manuscritos entre los que destacan las Biblias de Ripoll cuyos facsímiles están expuestos en el interior de la iglesia. En cuanto los originales, uno se ubican en el Museo Archivo Vaticano, otro en la Biblioteca Nacional de Francia y el tercero fue destruido en el incendio que arrasó la biblioteca del monasterio en 1835.

Pórtico romanico del Monasterio de Santa María de Ripoll | Sara Acosta Díaz

La parte más importante del Monasterio de Santa María de Ripoll es su pórtico románico. Del siglo XII, en 2010 se reinauguró tras las obras de conservación que se realizaron sobre él. Con forma de arco del triunfo y un grosor de un metro, la puerta está flanqueada por San Pedro y San Pablo y sus relieves representan algunas escenas de la Biblia: Caín y Abel,  la historia de David y Salomón o la de Moisés y las Tablas de la Ley.

Además, del Monasterio de Santa María de Ripoll, arquitectónicamente hablando destaca el Espacio Público Teatro La Lira, proyecto elaborado por RCR Arquitectes, premio Pritzker a la Arquitectura 2017, los Nobel de esta disciplina. Este espacio está construido sobre un solar dejado por el derrumbe de un antiguo teatro y lo que más llama la atención es la estructura de acero cubierta de hiedras que forma la plaza pública cubierta. Además, cuenta con una pasarela que salva el río Ter y un espacio cultural polivalente debajo de la plaza en el que se ubica un mirador al río que es un balcón sobre el Ter.

Espacio Público Teatro La Lira. | Sara Acosta Díaz

Ya fuera de Ripoll, a 11 kilómetros espera en su atalaya rocosa el Castillo de Llaés, del siglo XI y reconvertido en un singular alojamiento. Este castillo fue construido como primera línea de defensa contra los sarracenos y se tiene noticias de él desde el 919, de cuando data el primer documento escrito en el que se le nombra. Fue entonces cuando pasó a manos de Emma, hija de Wifredo el Velloso y abadesa de Sant Joan de las Abadesas. Desde entonces, el castillo ha sufrido ampliaciones y reconstrucciones. La parte más "nueva" son las escuelas y tienen 150 años. Y es que este castillo no siempre ha tenido una función bélica, sino que durante el siglo XIX y hasta después de la Guerra Civil se estableció aquí el colegio del pueblo. Además, guarda entre sus muros una iglesia de origen románico consagrada entorno al año 1000 y el cementerio del mismo, recordatorio de las personas que habitaron un día el pueblo, actualmente con 7 habitantes.

El Castillo de Llaés es de propiedad privada. Perteneciente al obispado de Vic, fue vendido a una pareja en 1996 quienes lo fueron restaurando poco a poco. Desde hace cinco años funciona como turismo rural regentado por Marc, quien sigue reformando y mejorando el interior del castillo que cuenta con todas las comodidades actuales pero está decorado como si viajásemos a la Edad Media. Con una capacidad para 16 personas, el alojamiento se realiza en dos partes que se pueden alquilar de forma conjunta o separada: las escuelas (10 personas) y la Torre (6 personas).

Habitación del  Castillo de Llaés. | HomeAway

En cuanto a su ubicación, el castillo  se encuentra entre la plana de Vic y la zona volcánica de la Garrotxa, en la puerta al Pirineo. Esto hace de él un lugar perfecto desde el que disfrutar de excursiones a lugares más desconocidos como la Serra dels Bufadors o las cuevas de Baumes del Teixidor, un refugio prehistórico habitada hasta hace relativamente poco por una familia campesina.

El Castillo de Llaés se puede alquilar a través de HomeAway, plataforma online líder mundial en alquiler de casas vacacionales que cuenta además con un sinfín de castillos en todo el mundo, además de otros alojamientos originales -villas, chalets, faros, casas en árboles, áticos, casas-cueva- en los que familias y amigos podrán pasar unas vacaciones diferentes.