La Casa Azul de Frida Kahlo

Reconvertida en Museo, la casa donde vivió Frida Khalo es el lugar más íntimo de la artista latinoamericana.

La Casa Azul de Frida Kahlo
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Foto: Ariadne Huerta

Ubicado en pleno centro del barrio de Coyoacán, en Ciudad de México, la Casa Azul de Frida Khalo es el lugar donde nació, creció, pasó gran parte de su vida -hasta Diego Ribera vivió aquí junto a ella- y finalmente murió. Esta casa fue construida por el padre de Frida a imagen y semejanza de las casas mexicanas de la época: con un patio central distribuidor de las habitaciones de la casa y con una fachada afrancesada.

Pero no sólo Diego de Ribera vivió en esta casa. Personalidades como León Trotsky, Henry Moore, Remedios Varo y André Bretón también compartieron tuvieron en esta casa su lugar de residencia siendo acogidos por Diego y Frida en algún momento de la historia.

Hoy, la Casa Azul se ha convertido en un museo en el que empaparse del espíritu de Frida Khalo y de su obra. En su interior se pueden ver objetos personales de la artista como las camas en las que estuvo postrada tras su grave accidente. Además, el museo muestra algunas de las obras de Frida Kahlo como “Viva la Vida” (1954), “Frida y la cesárea” (1931), “Retrato de mi padre Wilhem Kahlo” (1952), entre otras. También hay parte de la esencia de Diego Ribera en las habitaciones de esta casona que fue siempre el lugar de seguridad de la artista, el sitio al que siempre regresaba, aunque vivió en otras casas.

Una visita a la Casa Azul es un viaje en el tiempo hasta el México de principios del siglo XX, un México colorista y algo surrealista. Y es que además de pinturas, el Museo expone la biblioteca de Frida, así  como miles de documentos, fotos, vestidos, libros y juguetes encontrados en uno de los baños de la casa. Frida Kahlo y Diego Ribera pidieron a Dolores Olmedo que convirtiera a su muerte la casa en un museo, petición que se llevó a cabo en 1958, cuatro años después de la muerte de Frida. Los artistas dejaron todo abierto menos un baño, en el que se encontraron todos esos objetos 50 años después. Para poder exponerlos hubo que acondicionar el inmueble contiguo.

Ahora os dejamos un adelanto de la Casa Azul: