6 rincones afortunados de la ruta de las palmeras

Irene González
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Foto: borchee / ISTOCK

Caminamos entre inmensos palmerales, antaño muy apreciados por el cultivo de dátiles, y por la industria de la palma. Llegamos hasta llegar al Parque Natural de El Hondo, que a tan solo 8 kilómetros de Elche, se ha convertido en uno de los espacios ecológicos más importantes de Alicante. Este gran humedal, de casi 2.400 hectáreas de extensión, no tiene comunicación con el mar, porque absorbe el agua del Vinalopó y del Segura.  El origen de las palmeras, unos árboles ciertamente singulares,  habría que buscarlo en sus importadores, que al parecer fueron los fenicios, aunque su apogeo llegó con la dominación árabe.

Estos oasis encuentran en el bello rincón mediterráneo unas condiciones inmejorables para su buena salud, por las muchas horas de sol y la escasez de lluvias. Aquí también disfrutan de la climatología palmeras originarias de África, Asia e Iberoamérica. Entre huertos y palmares, empezamos en Elche, el antiguo asentamiento de Ilice, que hoy está ocupado por el yacimiento de La Alcudia, donde se descubrió la universal y famosa Dama. El palmeral ilicitano por su grandiosidad, ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En el viaje llegamos hasta la costa entre Alicante y Murcia, cuajados de arenales, salinas, y dunas que conforman un paisaje privilegiado, y nos adentramos en la sierra.

En esta bella franja se encuentran los palmerales más extensos de Europa, donde Elche ocupa el primer lugar, seguido por Orihuela. Recorremos unos palmares cargados de inmensa historia y singularidad exclusiva en la península. Áreas naturales que fueron creadas por los primeros árabes asentados en nuestro país, que las cultivaron y protegieron. Fueron tan importantes para ellos, que el príncipe omeya Abderramán I mandó construir una gran red de acequias para su cuidado. Incluso en la oscura Edad Media se dictaron leyes para protegerlas, y cuando Jaime I conquistó este lugar, promulgo leyes para evitar que fueran arrasadas ya que estaban muy identificadas con la cultura islámica.