5 observatorios para los amantes de las aves migratorias

España es uno de los países europeos preferidos para el denominado turismo birding. Los amantes del avistamiento de aves tienen en la península decenas de reservas, centros y observatorios, en especial en primavera y otoño, en los dos periodos principales de migración.

Manuel Mateo Pérez
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Foto: eurotravel / ISTOCK

Lagunas de Villafáfila
Es una de las reservas naturales más importantes de la provincia de Zamora. Sus láminas de agua dulce se extienden en la comarca de Tierra de Campos y la conforma un conjunto de lagunas de diferente tamaño y profundidad entre las que destacan la laguna Grande y la laguna de Barillos, conocida por los vecinos como Las Salinas. La reserva tiene treinta dos hectáreas y entre las aves que anidan entre sus aguas y sus juncos destacan el aguilucho lagunero, la cigüeña blanca o el pato cuchara, entre otras especies.

La Serena
La comarca de La Serena, enclavada en el corazón geográfico de la provincia de Badajoz, guarda alguna de las reservas hídricas más importantes de Extremadura. Posee tres inmensos embalses: el de Orellano, que lo alimentan las aguas de del río Guadiana, y los pantanos de Zújar y La Serena. En sus aguas abundan el martín pescador, el martinete, el águila pescadora o el cormorán que buscan entre las aguas de los tres pantanos los peces de los que se alimentan.

Bolonia
El observatorio ornitológico de la playa de Bolonia en Cádiz, dentro del término municipal de Tarifa, reúne en otoño y primavera a cientos de aficionado al avistamiento de aves. Se cuentan por miles las concentraciones de aves planeadoras como el milano negro, la cigüeña blanca o el halcón abejero, además de gavilanes, águilas culebreras o alimoches que de norte a sur buscan durante los meses de septiembre y octubre climas más benignos. Bolonia no es el único observatorio ornitológico en Cádiz. El Estrecho de Gibraltar es un punto de permanente migración y hay centros de avistamiento repartidos por toda la costa.

Playa de La Almadraba de Monteleva, en el Parque Natural de Cabo de Gata - Nijar (Almería). | Atlantide Phototravel/Corbis

La Almadraba de Monteleva
Es uno de los paisajes más bellos del Cabo de Gata en Almería. A un lado se extiende el mar Mediterráneo y al otro la laguna salada de La Almadraba de Monteleva, un pueblo de casas bajas y blancas más propio de Baja California que de una esquina de Andalucía. Los observatorios ornitológicos repartidos a orillas de la laguna permiten al amante del vuelo de las aves contemplar a cientos de flamencos que viven en colonias en esta agua calma.  

El Planerón
Es una de las reservas ornitológicas más mimadas de Aragón. Se halla a quince kilómetros de la localidad zaragozana de Belchite y ha sido declarada zona de especial protección para las aves, entre otros títulos. La reserva tiene una extensión de setecientas hectáreas y desde sus puntos de observación es posible contemplar el vuelo de decenas de aves esteparias que anidan en estos paisajes. En la reserva abre sus puertas además el Centro de Interpretación de las Estepas del Valle del Ebro ‘Adolfo Aragües’ donde se detalla la creación de la reserva y las especies que abundan en la zona.