11 citas imprescindibles en Cardiff

Lo que no te puedes perder antes de ver la final de la Champions League.

Javier Carrión
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Foto: ISTOCK

Cardiff, la capital menos conocida del Reino Unido, está de moda este año. Será la sede de la final de la Champions League el 3 de junio, a las 20.45 horas. La capital galesa es una ciudad revitalizada en el siglo XXI. Sus viejos muelles se han convertido en un foco cultural y de ocio de primera categoría. Están muy cerca de sus dos principales atractivos, el estadio y el castillo, solo separados por unos metros de distancia, y de las encantadoras galerías victorianas que atraviesan la vieja ciudad.

El Coliseo Galés

El Principality Stadium, antes llamado Millenium Stadium, representa el orgullo nacional de los galeses. Es en este césped donde el equipo nacional de rugby ha logrado los mayores éxitos del deporte de Gales y donde este año se disputa la final de Champions League. Se dice en Cardiff que los niños nacen en este país con un balón apepinado en sus manos y por eso todos se sientan habitualmente durante su vida en alguno de los 72.500 asientos de esta “catedral del rugby”, inaugurada en 1999. En su momento fue el segundo estadio que se construía con techo retráctil tras el Amsterdam Arena. Los turistas también pueden hacerlo en un tour organizado por 12,5 libras (Westgate St.).

Principality Stadium. | ISTOCK

El bar de Gareth Bale

En Cardiff es posible comer muy bien. Para una cena romántica, Chapel 1877 (Churchill Way), una antigua capilla reconvertida con un magnífico servicio. Si quieres acordarte de nuestro país, el Asador 44 triunfa con nuestras perlas ibéricas: gambas de Huelva, queso manchego, jamón de pata negra, lechazo, aceite, carabineros...  El local, abierto en el 14-15 de Quai Street, fue elegido el mejor restaurante de Gales en 2016. Más tradicionales, para degustar las especialidades galesas, son recomendables The Yard (42-43 St. Mary) y Brewery Quartier (St Mary Street y Caroline Street), en el casco viejo de Cardiff. Y como novedad, el Elevens Bar & Grill (15, Castle Street), que acaba de adquirir Gareth Bale en su ciudad natal. El jugador del Real Madrid tiene previsto abrir un bar de deportes antes del verano en este punto céntrico para poder vender “la mejor hamburguesa de la ciudad”, además de alitas de pollo, pizzas y, sobre todo, cerveza. El edificio se encuentra justo enfrente del histórico castillo de Cardiff y a solo cinco minutos a pie del Principality Stadium.

La ruta de la cerveza

Para los aficionados a la cerveza, un aviso: hay decenas de variedades, pero hay que calcular que la pinta cuesta entre dos libras y media y tres; cuatro si la degustas en un restaurante. Lo mejor es acercarse a las calles más próximas el estadio, repletas de hinchas en los días de partido. Algunos clásicos pubs son Borough en el número 8 de St Mary Street, local donde disfrutar de los partidos de fútbol de la Premier en sus pantallas de televisión, bebiendo y cantando; The Cottage, con una espléndida fachada victoriana en la misma acera, en el número 25; Queen Vaults (29, Westgate) y Tiny Rebel (25, Westgate), ambos casi pegados al estadio, con un público más joven; ZerodeGrees (27, Westgate) es una microbrewery de lo más trendy en la ciudad.

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A las cinco, el té

Pisamos territorio británico. A la hora del té, la mejor recomendación es acudir a Bute Park, el parque que colinda con el castillo y con el famoso muro de las fieras, que no puedes perderte por la expresividad de los animales de piedra, y degustarlo en Pettigrew’s Tea Rooms (West Lodge, Bute Park). Si hace buen tiempo, tómalo en el jardín. Otra buena opción es Parkers (8-12, High Street Arcade), considerado un paraíso hipster y vintage. También puedes visitar en el laberinto victoriano del centro The Plan Café Bar (28-29 Morgan Arcade) y Madame Fromage (21, Castle Arcade), con la posibilidad de tomar alguna variedad de queso. Y hay más de 250 para elegir, además de una excelente tarta de queso y una amplia pastelería. O simplemente tomar un lunch ligero con ensaladas muy ricas.

El Castillo, la visita ineludible

El castillo de Cardiff es la atracción más visitada de la capital galesa y representa el gran icono del país junto a su famoso dragón rojo. Por eso cualquier paseo por la ciudad debe empezar por este antiguo baluarte romano que, con el tiempo, daría nombre a lo que hoy conocemos como Cardiff, o Caerdydd, palabra galesa compuesta de dos términos: “Caer”, que significa fortaleza, y “Dydd”, que es tal como los galeses llaman al río Taff que atraviesa la villa. El castillo cuenta con un palacio del siglo XIX muy ornamentado con lujosas habitaciones, un museo a la entrada donde puedes descubrir el arrojo de los batallones galeses durante la historia y, si te atreves, puedes disfrazarte con algunos uniformes militares sin que tengas que abonar una sola libra. Lo más aconsejable es subir los empinados escalones de la gran Torre para disfrutar de una gran panorámica de 360 grados de Cardiff.

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¿Buscas un disco?

Cardiff no tiene tantas tiendas de música como Londres, pero sí algunas con solera donde puedes comprar discos de segunda mano. La más popular es Spiller Records (27, The Morgan Arcade), la tienda de discos más antigua del mundo (1894), situada en una de las bellas galerías victorianas del centro, con una gran selección de vinilos y cds a muy buenos precios. También puedes encontrar elepés inolvidables en el Mercado Central de Cardiff (St. Mary St), inaugurado en 1891, donde puedes comprar de todo: comida y cientos de regalos. Todo perfectamente colocado.

Paseo en barco por el río y la bahía

Desde el pequeño puerto de la bahía parten algunos barcos por el río o incluso por la línea costera y la isla de Flat Holm (Cardiff Sea Safaris), una minúscula isla deshabitada en el canal de Bristol. Si te encuentras en la ciudad, puedes comprar tu ticket en Bute Park. Entrando por la puerta más cercana al castillo divisarás con facilidad el embarcadero desde donde parten las excursiones fluviales.

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La divertida vida nocturna de Cardiff

Para rematar la noche, tras una buena cena, la capital galesa propone locales con música en vivo o con dj, como en The Bootlegger (5A, Womanby St), donde el swing y el rock hacen furor, o en Clwb Ifor Bach (11, Womanby St), con música en vivo, y aparte de los clásicos pubs donde las pintas de cerveza vuelan por la barra. Si prefieres una discoteca grande con música techno y dance, puedes decantarte por Evolution (Atlantic Wharf Leisure Park, Hemingway Road).

La zona de ocio mas popular

La que fuera una marisma de aguas turbias se ha transformado en una zona de ocio moderna con tres edificios llamativos: la iglesia noruega, el Pierhead Building –reconocible por sus ladrillos rojos, que exhibe una exposición sobre el funcionamiento de la Asamblea Nacional– y el Walles Millennium Centre, que acoge algunas de las instituciones culturales galesas más importantes, como la Ópera Nacional, aunque lo que más llama la atención es su espectacular diseño de color cobre y su luminosidad nocturna. Hay también en este área algunos restaurantes divertidos, ideales para celebrar fiestas de cumpleaños o despedidas de solteros. Algunos elegantes solistas amenizan la velada cantando en directo... en una atmósfera que a más de uno le recordará a nuestro Benidorm mediterráneo.

Cita con el arte

El Ayuntamiento en el Centro Cívico de Cardiff, al otro lado de la ciudad, en Gorsedd Gardens Road, es otro atractivo de la capital, pues atrae también a visitantes, sobre todo a los fans del Príncipe Carlos y, sobre todo, de Diana de Gales, pues en sus salas se exhiben dos grandes retratos de la pareja real de los años 80. Nada que ver con el excelente arte pictórico que se puede disfrutar en el Museo Nacional de Cardiff (Cathays Park), inaugurado en 1927, con obras de Cezanne, Renoir y Van Gogh.

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Bajar a una mina de carbón

Gales fue uno de los máximos productores de carbón del mundo, pero tras la Segunda Guerra Mundial las exportaciones de este mineral cayeron en picado y la industria acabó diluyéndose en el siglo XX. Sin embargo, es interesante poder ponerse en la piel de estos mineros galeses y descender a una mina de carbón a 90 metros de profundidad para comprobar la dureza de este trabajo desarrollado entre 1880 y 1980. No resulta recomendable para las personas que sufran claustrofobia, pero aquellos que se acercan a Big Pit en Blaenavon (Patrimonio Mundial de la Unesco) pueden entender las sensaciones de los 1.300 empleados que llegó a tener esta mina de carbón. Solo la bajada hasta las galerías es estremededora, pues parece que se alcanza una profundidad aún mayor. Sin teléfonos ni cámaras de fotos, nada que pueda poner en peligro la seguridad de la visita. Solo con casco y lámpara de luz, y la suficiente destreza para recorrer los túneles en muchas ocasiones agachados para evitar un golpe en la cabeza. Un veterano minero acompaña a los participantes en el tour de esta mina de carbón real, a veces hasta una profundidad de 300 metros. Blaenavon está a menos de una hora en coche de Cardiff.