10 puentes romanos y medievales impresionantes

Los puentes históricos son obras de ingeniería civil que casi siempre levantan pasiones por su monumentalidad, por su entorno, por su encanto, por la panorámica que ofrecen, y como no, por su historia.

Irene González
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Foto: Tatsuo115 / ISTOCK

Para los constructores de estos puentes y sus usuarios, eran obras muy gratificantes porque les alejaban de las enfurecidas aguas de los ríos que obligatoriamente debían cruzar cuando estaban “de camino”, algo peligroso en aquella época. Sobre los puentes romanos casi no existe documentación, salvo la que legó Julio César sobre los puentes de madera que construyó sobre el Rhin.

Aquellos magníficos ingenieros fueron profesionales generalmente encuadrados en el ejército romano, y los levantaban con la intención de que perduraran para siempre. Lo cierto es que durante muchos siglos. Los caminantes debían pagar un peaje o portazgo para cruzarlos, y al parecer, a su muerte, debían legar parte de su herencia para asegurar el mantenimiento o reparación del puente, si fuese necesario. Parece ser que esto era una práctica habitual en los testamentos medievales de los siglos XII y XIII. Recorremos diez maravillas arquitectónicas que han sobrevivido al paso del tiempo, han perdurado a los cientos de conflictos bélicos de la historia.

Irene González

Puente romano de Alcántara, Cáceres
Caius Julios Lacer, su constructor, lo ideó para que durara por siempre en los siglos del mundo, y ciertamente es uno de los puentes romanos más relevantes de los que quedan actualmente en todo el planeta, una de las obras de ingeniería más importantes de la Hispania romana. Aunque en su momento pudo parecer sobredimensionado, con el paso de los siglos ha canalizado a la perfección las grandes avenidas del Tajo. Esta maravilla, que es Monumento Nacional, se construyó a principios del siglo II como tributo a Trajano, como refleja el Arco del Triunfo que se alza en su centro. Tiene seis arcos y un templete romano en su entrada donde reza la inscripción, “Durará cuanto el mundo durare”. Realmente es el mejor conservado de nuestro país y eso que en el XIII fue atacado por los árabes, en el XV sufrió daños en las guerras con Portugal y en el XVIII destrozos en la guerra de la Independencia. El puente de Alcántara se levantó con el objetivo de facilitar la comunicación la actual Cáceres y la localidad de Condeixa a Velha.

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Puente romano de Córdoba
El magnífico puente romano de Córdoba se construyó en el siglo I y fue el único que durante veinte siglos tuvo la ciudad. Conocido popularmente como Puente Romano, es un monumento muy transitado, ya que desde la orilla opuesta se aprecian unas vistas espectaculares de la bellísima Córdoba. Al parecer existe constancia documental del puente en tiempos de ocupación árabe. Y durante el Medievo este puente fue un enclave fundamental. Considerado Bien de Interés Cultural, tiene dieciséis magníficos arcos, cuatro apuntalados y resto de medio punto. En su centro se alza una escultura de San Rafael, del XVI de Bernabé Gómez. Erigido para salvar el Guadalquivir, mide 331 metros y probablemente fuera parte de la vía Augusta que discurría desde Roma a Cádiz. Desde la Reconquista tiene en un punto la torre defensiva Torre de la Calahorra, y en el otro, la Puerta del Puente, llamada Arco del Triunfo. Resulta tan impresionante que sobre él se grabaron algunas escenas de Juego de Tronos.

Irene González

Puente de romano de Salamanca
Su construcción data del siglo I y se cree que fue Trajano quien mandó levantarlo. Hoy es de exclusivo para peatones, pero hasta principios del siglo XX fue la principal vía de acceso meridional a la ciudad de Salamanca para todo tipo de vehículos. El Puente Romano forma parte de la Vía de la Plata, una de las tres calzadas romanas que enlazaban Emérita Augusta, Mérida, con Cesar Augusta Zaragoza, y con la actual Astorga. Hoy por hoy la imagen de este Puente Romano es el emblema universal de la ciudad de Salamanca. Este Monumento Histórico Artístico, que se ubica la salida de la ciudad, bajando por las Catedrales hasta el Río Tormes, tiene 176 metros de largo y casi cuatro metros de ancho, y sin duda desde él se pueden apreciar las mejores vistas de la universitaria Salamanca. Cuenta con 26 arcos de medio punto y con grandes dovelas almohadilladas. Felipe IV realizó una interesante reconstrucción lo embelleció más aún si cabe.

Irene González

Puente romano del Bibei, Ourense
En la comarca de Terra de Tribes, entre los municipios de Tribes y Quiroga, se encuentra uno de los puentes de época romana mejor conservados de España. El puente romano de Bibei, de 22 metros de altura, fue construido durante la época de Trajano, entre los años 114 y 119 d.C. para dar paso a la Vía Nova, que unía Bracara Augusta, Braga, con Asturica Augusta, Astorga, sobre el río Bibei. El puente, que es Monumento Histórico Artístico, tiene 75 metros de largo y siete de ancho, y cuenta con tres arcos de medio punto soportados por altos pilares de planta rectangular. Fue construido con granito y remodelado a finales del siglo XIX y principios del XX, ya que hoy en día se sigue utilizando como paso de la carretera que comunica Puebla de Trives con Larouco. Desde hace muchos siglos, debajo de sus arcos se canaliza de forma impecable las grandes avenidas del rio Bibei.

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Puente medieval de Cangas de Onís, Asturias
Si bien probablemente fue levantado sobre uno anterior romano, este Monumento Nacional se construyó en la Alta Edad Media, en el siglo XIII, aunque otras fuentes lo datan durante el reinado de Alfonso XI de Castilla y de León. Con su famoso arco peraltado, y otros dos arcos menores que son desiguales, se asentaba el trazado de la calzada romana que unía Lucus Asturum, al lado de Oviedo, con Portus Victoriae, actual Santander. Conocido como el puentón, es una antigua construcción situada sobre el río Sella en la antigua capital de Asturias. Del arco central pende una réplica a gran tamaño de la Cruz de la Victoria, símbolo de Asturias. Este detalle decorativo tiene su origen en el año 1939 cuando, tras su exilio obligado en París, la imagen de La Santina volvió a Covadonga, y para recibirla en Cangas de Onís se construyó sobre el puente nuevo un arco de triunfo, que se engalanó con una Cruz de la Victoria, que desde entonces luce en el puente.

Irene Gonzalez

Puente romano de Talamanca del Jarama, Madrid
Bien de Interés Cultural, este puente es un gran tesoro arquitectónico, una joya escondida en Talamanca del Jarama. Situado a unos 500 m del casco histórico de Talamanca, en una encantadora chopera, en la “ruta del Jarama”, sobre el antiguo camino de Francia, este puente romano ya no salva el curso del Jarama, que fue desviado en tiempos. En el  siglo II d.C. se construyó una ruta secundaria desde Plasencia, que recorría el sur del Sistema Central hasta Talamanca y Cesada, esta última ya ubicada en la vía principal entre Emérita Augusta y Caesar Augusta. Para poder transitar esta segunda vía tuvieron que salvar las aguas del río Jarama levantando este magnífico viaducto. Y así Talamanca se convirtió en un cruce de caminos que le dio a la zona cierto desarrollo económico. Los materiales para su construcción pudieron proceder de las canteras de Redueña, población cercana a Torrelaguna, que tiene vestigios de hábitat de la Edad del Hierro. Fue reforzado en la Edad Media, y de nuevo en el siglo XVI.

Puente medieval de Orense. | Azur Gonzalez

Puente medieval de Orense
Según la tradición, data de la época de Trajano, aunque sus características constructivas lo acercan al tiempo de Augusto. La construcción de este puente en tiempos de los romanos fue todo un hito en la historia de Ourense, ya que este era un paso estratégico, el único en muchos kilómetros para salvar el río Miño. Reconstruido en el siglo XIII, de ahí sus llamativos arcos apuntados, y consolidado en el siglo XVII, es Monumento Histórico Artístico. Sobre él discurre el Camino Mozárabe, Vía de la Plata a Santiago de Compostela. Del primer viaducto romano solo se conservan, como mudos testigos del pasado, algunos sillares almohadillados de las bases. Si el vano central tuviera la misma luz que la actual sería, sin duda uno de los más amplios del imperio. Según el itinerario de Antonino, habría formado parte de una calzada secundaria de la vía XVIII que unía las ciudades de Braga y Astorga. Mide 370 metros de largo y 43 de ancho.

Jose Antonio Cotallo López / Wikicommons

Puente Viejo de El Barco de Ávila
No está clara la época en la que los romanos alzaron el puente para salvar el caudaloso Tormes. Lo único claro es que tras sufrir varias guerras y muchos ataques, tuvo que ser reconstruido en el siglo XII y fue cuando adoptó su actual estilo, conocido como de lomo de asno. Pero su esencia goza de las características de la arquitectura romana, con siete ojos, dos de ellos de arco ojival, y sillares almohadillados. En el centro el puente tenía una torre que servía para control de paso, y pago del portazgo, un impuesto por su uso. Durante la Guerra de Independencia, los franceses destruyeron parte del puente y la torre, y aunque más tarde fue rehabilitado de nuevo,  la Torre no se volvió a reconstruir.

La torre quedo sumergida en el río, y se pueden observar vestigios de ella en las inmediaciones del charco de las tenerías.  Este encantador Puente Viejo de 140 metros de largo y seis de ancho, está en las cercanías de la Iglesia Mayor de la Asunción de Nuestra Señora, y a poca distancia del Castillo de Valdecorneja.

Irene González

Puente medieval de Frías, Burgos
El puente de Frías que se edificó para salvar el río Ebro, es de origen romano ya que por él pasaba la calzada romana, aunque fue totalmente reformado en la Edad Media. El puente de Frías, de 143 m de longitud y 9 arcos, aunque levantado sobre uno romano, es de origen románico, aunque en el siglo XIV se le dotó de una torre defensiva en la parte central, con saeteras, almenas y matacanes. Era un punto recaudatorio muy importante ya que para cruzarlo había que pagar el portazgo. Es uno de los pocos puentes que conservan la Torre central, que antiguamente servía para vigilar, para controlar el paso de personas, como protección en momentos de guerra, y para cobrar el portazgo. El Puente de Frías tuvo gran importancia porque era uno de los pasos principales que unían la Meseta con la costa norte. Y desde luego, por él paso buena parte del transporte de lana, camino de los puertos vascos para su comercio. Llama la atención su excelente estado de conservación.

by Irene Gonzalez

Puente de Vilanova, Allariz, Ourense
Allariz es una villa de cuento, donde dicen que Arzak compra fina carne de buey, donde se educó Alfonso X El Sabio, y donde se alza el Puente de Vilanova, defendido por  los caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén, responsables de la construcción de la cercana iglesia de Santa María de Vilanova, de donde el puente toma su nombre. Los caballeros de San Juan de Jerusalén vigilaban el paso del puente que permitía el acceso a la villa, situada en un importante cruce de caminos, y paso obligado en la ruta hacia Castilla. El Puente atraviesa el río Arnoia a su paso por Allariz y está situado al norte de su casco histórico, en una zona verde llamada O Arnado. Este bello puente, que empezó a construirse a principios del XII y no se terminó hasta el siglo XIII, conserva dos grandes arcos de medio punto ligeramente apuntados, típicos del Medievo. Muy interesantes las marcas de tipo alfabético, realizadas por los canteros, que se aprecian en sus bóvedas.