Ruta por el sur de Francia

Al suroeste de Francia, entre el monte Lozère y el macizo de Canigou, la región de Langueoc-Rousillon es una invitación permanente a disfrutar del sol y de los espacios abiertos. Una tierra con fuerte personalidad, donde sus horizontes son tan diversos que la región no puede reducirse a un solo destino.

Languedoc-Rosellón, una ruta con encanto por el sur de Francia

La variedad, la diversidad y el sol forman parte del sello que proporciona al Languedoc- Rousillonsu carácter tan particular. Su litoral preservado, el patrimonio cultural de un valor incalculable, ciudades acogedoras, tierras del interior, actividades innumerables y la gastronomía meridional de gran calidad, son sólo algunas de las invitaciones que te brinda el Languedoc-Rousillon.

Mención especial merece la fascinante historia que rodea cada piedra de la zona. Desde la Prehistoria al arte moderno, la región de Languedoc-Ruosillonha sido desde siempre escenario de miles de acontecimientos históricos. Cada una de sus calles inunda de emoción a sus visitantes, transportándonos en un viaje hacia un pasado que ha marcado el rumbo de vida de esta tierra. Los colores del Languedocy su excepcional luz, crean un ambiente único en el que deleitarnos con sus conmovedoras ruinas, castillos, abadías y fortalezas, donde conviven en perfecta armonía el arte románico y barroco en compañía de una arquitectura civil que ha sabido conservar a la perfección la memoria de sus antepasados.

Envueltos en este universo de tradición e historia, podremos disfrutar de uno de los mayores placeres que alberga el sur de Francia: sus vinos. Los viñedos inundan la región del Languedoc, donde historia y vino conforman un espíritu inigualable. La calidad de sus caldos situa a esta zona del sur de Francia como una de las grandes regiones vitícolas del mundo, capaz de competir con las denominaciones más prestigiosas.

En definitiva, la región de Languedoc-Rousillonnos ofrece la oportunidad de elegir entre un sinfín de propuestas interesantes. Recorre con nosotros este trayecto y sumérgete en una cultura e historia únicas.

Agradecimientos:
Languedoc Roussillon Comité Régional du Tursime, Oficina de Tursimo de la ciudad de Carcassone, Oficina de Turismo de Perpignan, Comité Départemental du Tourisme de l''Aude, Hotel Le Domaine d''Auriac, Hôtel Retaurant Auberge du Roma, Restaurant Cafe Vienne, Domaine Gayda, Restaurant Le Parc Franck Putelat, Comptoir des Vins et Terroirs, Château Valmy y a nuestra guía por la región: Karine Peres

La Citè de Carcassone, una leyenda viva

Situada en la orilla derecha del río Aude, y construida sobre las ruinas de una fortaleza romana, "La Cité" de Carcassonne nos deja sin aliento cuando la descubrimos. Su sistema defensivo medieval es gigantesco, su restauración perfecta, su castillo, su catedral gótica y cada una de sus callejuelas irradian una magia permanente ante la que sólo cabe la admiración.

La Ciudad Medieval de Carcassonne, reconocida como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en el año 1997, cuenta con 52 torres y 2 fortificaciones concéntricas que totalizan 3 kilómetros de murallas, creando una fortaleza medieval única en Europa por su magnitud y belleza, que la convierte en la verdadera joya de la región de Langedoc-roussillon.

Carcasona es mezcla de culturas. Quien se atreva a perderse entre sus calles adoquinadas, bastiones, paredes y torres, respirar el aire de hace quinientos años o imaginar un sinfín de batallas, se verá envuelto por una atmósfera sin igual que te invade apenas has pasado por el puente levadizo.

Las dos Carcasona
Durante el siglo XIII, Carcassonnese convierte en escenario del combate llevado a cabo en las cruzadas contra los herejes. Tras la destrucción provocada durante los combates en el pueblo situado alrededor de la ciudad, San Louis autoriza a los habitantes la construcción de la "Bastide"en el lado izquierdo del río Aude, Bastilla que, hoy en día, sigue conservando la huella de las calles en moldura y el conjunto rodeado de murallas, que nos traslada a un increíble universo medieval, un viaje en el tiempo a través de más de 20 siglos de historia.

En la ciudad de Carcassonnepodremos descubrir partes totalmente diferenciadas, dos identidades únicas. Al oeste de la corriente del río Aude, se levanta la Cité, la vieja ciudad romana y medieval, ceñida por unas murallas tan bellas como espectaculares.

Del otro lado del río, encontramos la villa, la ciudad más nueva, de origen medieval y traza rectilínea, creada posteriormente para dar cabida al crecimiento de la población.

El recinto que da cabida a la Ciudad Medieval de Carcassonneestá cerrado por una doble muralla con 52 torres. Al oeste se alza el Castillo Condal del siglo XII, cuyo recinto está defendido por una torre de planta cuadrada y ocho semicirculares: la Torre del Tesoro. La torre fue construida en tiempos de Felipe el Intrépido, y está considerada una de las más hermosas de la ciudad.

Al Este, entre dos torres almenadas, se alza la Puerta de Narbona. Sobre el arco de la puerta nace un nicho con una imagen gótica de la Virgen María realizada en el siglo XIII, que da la bienvenida a los visitantes. Durante la Revolución la imagen fue decapitada, y posteriormente reconstruida, y la leyenda cuenta que el soldado que cometió el asalto murió entre grandes sufrimientos...

Si continuamos sumergiéndonos en el fascinante universo medieval que envuelve a la ciudad de Carcassonne, descubrimos la Iglesia o Basílica de San Nazario, un edificio románico de los siglos X al XII que fue completado en el siglo XIV con una cabecera gótica. Su rosetón y las vidrieras están considerados los más importantes del sur de Francia. También destacan las tumbas del obispo Pierre de Rochefort y de Simón de Monfort, así como la piedra que mató a éste en el sitio de Tolousse.

El castillo y la muralla interior no están abiertos al público pero tienen organizadas visitas guiadas. Estos recorridos abarcan las defensas interiores, determinadas partes del Castillo, las fortificaciones Galo-romanas, y diversos museos sobre historia medieval, y el catarismo.

Aires de fiesta
El 14 de julio, la Citéde Carcassonnese viste de sus más bellos colores con un espectáculo pirotécnico único en el mundo que maravilla cada año durante una noche a más de 500.000 visitantes. A través de la magia de los fuegos artificiales de la Cité, el alma de los guerreros se despierta y la historia resurge...

Pero esto no es todo lo que la Citépuede ofrecerte. Durante el mes de julio "La Cité" nos invita a compartir su tiempo con artistas del mundo entero en El Festival de la Cité. El mes de agosto, hace soñar a grandes y pequeños con sus espectáculos medievales y durante la última semana además, un ambiente español recorrerá las calles de Carcassonne: corridas de toros, sevillanas... Y en septiembre, el verano se despide con la cita en el Canal du Midi, donde las batallas de embarcaciones serán algo verdaderamente inolvidable. El año es largo y las sorpresas son muchas...

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Qué ver en Carcassone

La Ciudadela
La Ciudadela de Carcasona, la Cité, se alza en un altivo roquedo a la orilla de la corriente del Aude. Es tal vez una de las más atractivas plazas fuertes medievales.

Visitas guiadas
Ruta a pie:Recorrido por las fortificaciones exteriores de la Cité, del Castillo, del Rempart y de la Basiquita de Saint-Nazaire.
Duración:1 hora y media.
Tarifas:110 €/ persona.

Ruta en tren turístico
Duración: 20 minutos
Tarifas: 6 €/ persona (grupos menores de 15 personas) y 4,5 €/ persona (en grupos de más de 15 personas)

El Castillo
Sobre las murallas de la ciudad de Carcasona, en el lado oeste, aparecen ante la mirada del viajero los muros y torres del castillo.
Visitas guiadas
Duración: 40 minutos
Tarifas: - 20 personas: 4 €/ persona + 20 personas: 2 €/persona
Teléfono: (+33) 06 77 11 05 30

San Nazario
La iglesia de San Nazario es la más bella de Carcasona. Está ubicada en la vieja ciudadela fortificada y antaño fue catedral, hasta el siglo XIX.

San Vicente de Carcasona
La iglesia más ambiciosa en lo constructivo, en la ciudad baja, es la de San Vicente, proveniente del siglo XIV, con una torre sumamente poderosa que se dibuja sobre la villa.

La Bastide Sain-Louis
Recorriendo la Bastilla de Saint - Louis, podremos apreciar la originalidad de su urbanismo y admirar la catedral de Saint-Michel, les Halles o la Place Carnot El acceso a la Bastilla puede hacerse libremente o de la mano de un guía.

Visitas guiadas
Duración visita guiada: 1 hora y media
Precio: 110 €/grupo (máximo 30 personas)
Tel. (+33) 04 68 10 24 33
Fax: (+33) 04 68 10 24 38
promotion@carcassonne-tourisime.com

Catedral de San Miguel
Había una iglesia ya en el lugar de la catedral actual, desde el siglo XIII, cuando san Luis, rey de Francia, fundó la nueva ciudad de Carcasona, al otro lado del río en el que se hallaba la antigua Cité.
Horario:todo el año de lunes a sábado de 7 h a 12 h y de 14 h a 19h. Domingos de 9.30 h a 12 h

El viejo puente
Entre la vieja "cité" amurallada y la nueva urbe de Carcasona esta el cauce del Aude, cruzado por un puente medieval, de doce arcadas.

Los Cátaros, un auténtico patrimonio

Alrededor del Valle del Aude, un importante pasadizo entre la montaña de Alaric y la montaña Negra, se extendieron los enclaves cátaros durante los siglos XII y XII.

El País Cátarodestaca por su riqueza histórica, monumental y, como no, gastronómica. El Cassoulet o los deliciosos vinos de las corberas forman parte de la herencia de una cultura sin igual. Pero... ¿quiénes fueron los cátaros?

Son muchas las historias que giran alrededor del catarismo pero, dejando a un lado las leyendas oscurantistas, podemos decir que ante todo fue un movimiento religioso contestatario que se propagó por la zona occidental de Francia en el siglo XI que rechazaba lo material y creía en la pureza del alma.

Es un cristianismo dualista que quiere encarnar la verdadera Iglesia de Dios. Para los cátaros existe el Bien, la obra de Dios, y el Mal, el mundo visible, lo material. Ambos principios confluyen en el hombre a través de su alma eterna que está encerrada en un cuerpo carnal, en algo material.

Su única plegaria es el Padre Nuestro, rechazan la Cruz, símbolo de suplicio, la idea del Juicio Final y del Infierno. Su alma debe ser pura y para conseguirlo creían en el bautismo.
De este movimiento religioso sólo quedan algunas manifestaciones culturales plasmadas en forma de castillos y abadías. Un rico legado que se extiende, sobre todo, por gran parte del suroeste de Francia entre increíbles valles, montañas y mesetas.

Los Castillos
El Castillo de Aguilar(S. XII) corona un pico de rocas bajo el cual se extienden bastos paisajes de viñas y matorrales. Situado en un punto estratégico, este bello castillo no se convierte en fortificación como tal hasta el siglo XIII.

El Castillo de Arques, situado al sur de Carcasona, es una buena muestra de los conocimientos técnicos de los constructores medievales. Una muralla rectangular protege una alta torre de más de 20 metros de altura situada en el centro del castillo.

La ciudadela de Carcasona, clasificada como patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1997, contiene en su corazón uno de los más singulares castillos, el Castillo Condal (S. XII-XIII). Saqueos, ataques y restauraciones han marcado la vida de un castillo de inigualable valor histórico.

La ciudadela de Fanjeauxes uno de los importantes centros históricos de la zona. Su situación a más de 300 metros de altura le otorga una privilegiada vista panorámica de toda la región. El antiguo convento de los Hermanos Prêcheurs, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, la casa de San Dominique, y el Monasterio de Nuestra señora de Prouilhe son citas ineludibles a nuestro paso por Fanjeaux.

El Castillo de Peyrepertusees el conjunto de ruinas más destacado ya que es el claro reflejo de la arquitectura militar de la Edad Media.
Por último, destacar los castillos de Puilaurens, Quéribus, Saissac, Termes y Villerouge-Termenés entre los muchos que dibujan el paisaje de la región de Languedoc-Rosillón, una zona cargada de historia y belleza.

Las abadías
Alet-les-Bains, Caunes Minervois, Frontfroide, Lagrasse, Saint Hilaire, Saint Papou, Saint Polycarpe y Saint Marie de Villelongue son las abadías románicas más destacadas del País Cátaro.

Algunas de ellas, como la de Alet-les-Bains, conservan en buen estado parte de la construcción, una maravilla que nos debemos perdernos a nuestro paso por esta región de Francia.

Descubriendo Perpignan

Entre el Canigú y el Mediterráneo, en la región de los Pyénées-Orientales, se encuentra la ciudad de Perpignan, capital de la Cataluña francesa. Una ciudad con el corazón en el Sur, que habla con un marcado acento y que mira hacia España y Oriente. Una ciudad orgullosa de su pasado y optimista ante el futuro.

Ciudad de aspecto y tradiciones catalanas, Perpignan, fundada en el siglo X, pronto se convirtió en la capital del Condado de Rosellón. En ella paisaje y cultura conviven a lo largo de las anchas avenidas soleadas. El sol ilumina las coloreadas casas que abrazan sus calles, haciendo resplandecer, aún más si cabe, la estructura de sus construcciones. A su sombra, las esculturas femeninas de Maillol, desnudas y orgullosas, bailan en el interior de un patio o en alguna pequeña plaza animada con una fuente de mármol. La historia está presente en cada rincón, en los conventos y museos, en las capillas y procesiones.

La vida late al ritmo de una sardana, una melodía de jazz, un acorde de rock, la guitarra explosiva de un gitano, o una melopea árabe que escapa por una ventana.

Tierra de historia
Un paseo por las callejuelas del viejo Persignan permite descubrir toda la riqueza de su pasado: el conjunto gótico del palacio de los reyes de Mallorca y de Aragón, símbolo del poder de la ciudad en el S. XIII; la antigua prisión de Castillet convertido hoy día museo catalán de las Artes y Tradiciones populares; la catedral de San Juan; sin olvidar la famosa estación de Perpignan, que el propio Salvador Dalí proclamó "centro del mundo".

El majestuoso esplendor de los Reyes de Mallorcadomina las callejuelas populares con sus tenderetes de especias, fruta o pescado, de miles de sabores y aromas procedentes de todo el mundo. El palacio fue construido entre los siglos XIII y XIV, y es hoy en día la residencia real más antigua de Francia. Se construyó después de que Santiago el Conquistador (Saint Jacques le Conquérant) designase Perpignancomo la capital continental del reino de Mallorca.

Adentrándonos en el casco antiguo de la ciudad, deteniéndonos unos segundos con los ojos cerrados, podremos percibir, vagando entre el viento de Tramontana que azota la zona, el olor a rosas e incienso que rodea la Catedral de de Saint Jean. Una única nave con espléndidas proporciones y bóvedas, con su retablo de estilo barroco catalán.

Cercano a la ciudad existen encantadores poblados como Sant Vicens, con su casa museo de cerámica, y la Cìte Vermeille, con cincuenta kilómetros de playas de arena fina. Mientras, los amantes de la neve encontrarán en Font Romeo una excelente infraestructura hotelera junto a unas pistas de esquí únicas en el Pirineo Oriental.

De regreso, Perpignan, nos espera con una amplia y variada oferta gastronómica típica de regiones fronterizas. Allí convive la sofisticada cocina francesa junto a los platos de puro sabor catalán. Pescados y carnes son tratados con delicadeza extrema por esta cocina franco-catalana, que junto a la atmósfera del lugar hará inolvidable la estadía.

Agenda de actividades en la ciudad de Perpignan

La ‘Procesión del Sanch'', los ‘Estivales'', festival de teatro en junio y julio; el Festival Mediterráneo de Pyrenees Roussillon, en julio y agosto; ‘Visa pour l''image'', exposición de fotografía periodística celebrada en septiembre; Festival de San Juan en junio, son algunos de los eventos que la ciudad de Persignan ofrece a sus visitantes para disfrutar al máximo de la radiante cultura de esta urbe única.

• Festival de Música Sagrada, en Semana Santa

• Procesión de la Sanch, Viernes Santo por la tarde

• Festival "Confrontation", en abril

• Salón de los Anticuarios, en abril

• Fiesta de Sant Jordi, el 23 de abril

• Exposición Internacional del Hierro Forjado, en mayo

• Fiesta de los Vinos del Roussillon, en junio • Festival "Ida y Vuelta", en junio

• Fiesta de la Música, el 21 de junio

• Verbena de San Juan, el 22 de junio, en el Palacio de los Reyes de Mallorca

• Fiestas y fuegos de San Juan, el 23 de junio

• Les Estivales, en julio

• Música en el Palacio, Las noches del Palacio, y Las Noches Underground en el Palacio, en julio

• Los Jueves de Perpignan, todo el verano

• Festival Internacional de Fotoperiodismo "Visa pour l''image", en septiembre

• Mercado medieval, en septiembre

• Festival "Guitarras en el Palacio", en septiembre

• Festival Internacional del Disco, finales de septiembre

• Festival de Jazz, en octubre

• Noche y Fiesta de los Vinos Jóvenes, en octubre

• Festival "Aujourd''hui Musiques", en noviembre

• Festividades de las Navidades catalanas.

Naturaleza en estado puro

Rodeada de historia, cultura y tradición, la región de Rousillon-Languedoc posee además, un entorno natural sin igual que merece la pena descurbir.

¿Cómo describir una garganta esculpida por los elementos? ¿Cómo definir los colores cambiantes de un paisaje de basalto volcánico sorbe el que se perfila su fortaleza? Es imposible. Por ello, te presentamos una pequeña selección de propuestas para perderse por los espacios naturales del Languedoc-Rousellion con mil ideas sobre escapadas.

Canal du Midi
Navegar a través de Languedoces una de las maneras más agradables de descubrir esta región.

Por el Canal du Midipodrá explorar casi 240 kilómetros de vías navegables y escoger entre una amplia gama de ofertas de alojamiento y vacaciones a bordo de una embarcación, para descubrir los variados paisajes de la región a través de visitas, paseos a pie y en bicicleta, y franqueando las esclusas del canal. El canal, construido en el siglo XVII, es también una estructura incomparable clasificada como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, y surca una región con profundas raíces históricas. Al final del Canal du Midise encuentran el Canal du Rhône à Sète y el Canal de la Robine, que comunica Narbonne con el mar.

El valle del Lot
El valle del Lot es una de las tierras más fértiles de Lozère. Su impactante entorno brinda también al visitante excelentes opciones deportivas y de ocio: senderismo, golf, centros ecuestres, pesca y los balnearios de Bagnols-les-Bains. Pero además, no debe pasarse por alto la exquisita gastronomía de la zona: quesos, embutidos, mermeladas, miel y uno de los manjares típicos de Lozère, el "aligot", elaborado con puré de patata y queso tomme.

Los pueblos del valle narran la historia de la región en la piedra de los edificios: la piedra de las viviendas abovedadas, los castillos o antiguas fortificaciones, las iglesias, las mansiones particulares, los prioratos... y las obras más sorprendentes, los dólmenes y menhires que balizan los caminos.

Margeride y Aubrac
Margeridey Aubracdespliegan un extenso territorio marcado por la diversidad: desde los amplios horizontes del inmenso pastizal de Aubrac, hasta las landas y espesuras de Margeride, pasando por los montes de sotobosque.

La naturaleza muestra todo su esplendor. Sorprende la riqueza de la flora: hinojo alpino, árnica de las montañas e incluso dedalera púrpura. En este país de profusos manantiales, el agua siempre está presente, ya sea en arroyos que nacen en primavera y descienden por las laderas de las montañas, ya en los cuatro plácidos lagos de Aubrac, entre los que destaca el célebre Saint-Andéol.

Ésta es la región donde habitaba la Bestia de Gévaudan, un misterioso animal salvaje, tal vez semejante a un lobo, que devoraba a los peregrinos que recorrían la zona en el siglo XVIII. En la actualidad, existen parques animales que exhiben al público la fauna salvaje con mayor seguridad: lobos en Sainte-Lucie, y bisontes europeos en Sainte-Eulalie.

El Languedoc-Roussillon subterráneo
El subsuelo de la región es un laberinto de cuevas y grutas que constituye uno de los paisajes subterráneos más interesantes de Francia.

Unas quince cuevas están abiertas al público. Estas grutas, despliegue de formas extraordinarias, colores sorprendentes, angostas galerías o salas inmensas, evocan a menudo imágenes asombrosas, como los 100.000 soldados de la gruta de Trabuc, o la Medusa de la gruta de Clamouse. En el interior de este universo mineral, surge de cuando en cuando un lago o un río.

El visitante puede recorrer con facilidad los laberintos de vestíbulos y galerías provistos de escaleras, así como los pasadizos iluminados con luces difusas.

Los parques de Animales
En Lozère, en l''Aubrac y la Margeride, los lobos y los bisontes viven en semi-libertad en los amplios espacios naturales que permiten al visitante volver a descubrir, a pie, a caballo o en calesa, estos mamíferos, cuyos orígenes remontan a menudo a la prehistoria. Otra especie insólita, la de los rapaces, se puede observar con los prismáticos en las gargantas de la Jonte, en las terrazas acondicionadas muy cerca de su área. En la Pequeña Camarga, sector occidental de la Reserva natural, la fauna y la flora protegida ofrecen, a caballo, en 4x4 o en VTT, una aventura excepcional, en medio de los caballos blancos, de los toros, de los flamencos rosas y de centenares de aves que han elegido este domicilio. Un poco más lejos, ya en los Pirineos catalanes, podemos ver gamuzas, rebeco sy osos pardos a la vuelta de los circuitos pedestres en verano, con raquetas o esquís de fondo en cuanto empieza a nevar.

Itinerarios muy macizos
Al dejar la Lozère, entre Hérault y Aude, los paisajes alternan montes bajos frondosos, garrigas invadidas de retamas robles verdes para componer decorados deslumbrantes. Como prueba, las gargantas de la Vis o el crico de Navacelles...
El Macizo del Caroux o las gargantas del Héric, en el Parque Natural Regional del Alto Languedoc, acoge a todos los excursionistas. A pie, a caballo o en bicicleta, los circuitos no faltan. En la montaña Negra donde nacen las fuentes que alimentan el Canal de Midi, recorreremos la historia romana entre castillos, abadías y murallas fortificadas. Nos detenemos en Montolieu, ciudad del libro que perpetúo la tradición de la pasta de papel. Y aquí, en Minervois, tierra de vinos y olivos, podremos recorrer sus parajes en autorail turístico.

Al lado, entre rocallas y garrigas, están los Corbières y el país Cátaro, cuyas cumbres exhiben fortalezas inexpugnables. Sorbe los pasos de los caballeros, seguirán un recorrido escarpado entre Aguilar, Termes, Quéribus, Puilaurens y Peyrpertuse, antiguos feudos de la ciudad de Carcasona, en el corazón de los viñedos más prestigiosos: los de AOC Corbières.

El Pequeño Tren Amarillo de la Cerdagne
Con sus colores distintivos, rojo y amarillo, este tren es un auténtico símbolo de la región catalana. Lleva recorriendo la Cerdagne todo el año durante los últimos 90 años.

Construido a principios del siglo XX, el objetivo del Tren Amarilloera comunicar la alta planicie catalana con el resto de la región. El primer tramo se completó en 1910 y unía Villefranche con Mont Louis. Pero la línea no se terminó hasta 1927, cuando llegó a Latour-de-Carol.

El recorrido del tren serpentea a través de un paisaje montañoso, lo cual exigió un gran número de obras de ingeniería, que llegaron a sumar 650 a lo largo de su ruta; las obras de ingeniería realizadas incluyen 19 túneles y dos notables puentes: el viaducto de Séjourné y el puente colgante Gisclard, que permiten que el Tren Amarillo franquee con menos esfuerzo una escalada de 63 km.

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Acitividades deportivas en plena naturaleza

Golf en Languedoc - Roussillon
Languedoc-Roussillonatrae a golfistas de todo el mundo que disfrutan del sol, del paisaje mediterráneo y de la amistosa acogida que reciben en los campos.

Con un clima agradable todo el año, esta región ofrece a los golfistas la oportunidad de jugar durante todas las estaciones, en campos originales de gran calidad, apropiados para jugadores de todos los niveles.

Algunos campos, junto a la costa, recuerdan a los campos diseñados en la costa de Florida. Otros, en las montañas de Lozère y los Pirineos, son más parecidos a los campos tradicionales de Escocia. Su gran variedad de campos hacen de Languedoc Roussillon el destino perfecto para los apasionados al golf.

Esquí
Las estaciones de montaña son otra manera de descubrir el Languedoc- Roussillon visto desde arriba, tanto en verano como en invierno. Durante toda la temporada de esquí, en Lozère, en Bouviers o en Bleymard y en los Pirineos, podremos dar rienda suelta a nuestras ganas de deslizarnos.

Excursionismo
La diversidad de paisajes hacen de Languedoc-Roussillon uno de los lugares favoritos de Europa para realizar excursiones. Esta región contiene más de 6300 km de senderos, rutas a caballo o a bicicleta de montaña y caminos señalizados que atraviesan matorrales, altiplanos y bosques...

En definitiva, los espacios naturales de Langedoc-Rousillon ofrecen espectáculos majestuosos y sorprendentes. Puede elegir: desde sus fascinantes litorales, hasta el abrazo de los Pirineos Orientales. Una combinación que hace del paisaje de esta región un auténtico país de las maravillas.

Gastronomía del Languedoc Rousillon: despierta tus sentidos

El Languedoc - Roussillon logra esta mezcla única de una gastronomía de altos vuelos, rica y generosa, y con una tradición mediterránea que preserva la salud. Es el fruto de un régimen conocido desde la Antigüedad.

En un territorio que ofrece tal diversidad, existen tantas tradiciones exquisitas como territorios. En todas las etapas del paladar, el abanico de sabores se extiende un poco más: en primer lugar, productos de aquí, luego recetas tradicionales, y por fin, la creatividad de los magníficos Chefs de cocina de la zona ofrecen al visitante una muestra de la auténtica cocina de Languedoc-Roussillon.

Su cocina tradicional, cuyos ingredientes básicos son aceite de oliva, ajo y albahaca, tiene los sabores típicos de las hierbas de la garrigue (matorral) provenzal, como tomillo, romero, laurel, ajedrea...

Los quesos, los vinos, la miel y la fruta complementan las especialidades rurales y costeras de la zona. Uno de los mejores modos de descubrir la región de Languedoc-Roussillon consiste en degustar su cocina.

La selección de productos de Languedoc -Rousillonva desde el litoral hasta los altos cantones. A orillas del mar, una inmensa planicie de moluscos que colma a los comensales más exquisitos: ostras, mejillones o almejas, son sólo algunas de las opciones que el litoral de la región te brinda. Y eso sin contar los pescados del mediterráneo buscados por su sabor: atún rojo, dorada real, lubina...

A lo largo de la planicie, vergeles y jardines nos prodigan sus bonitas frutas, verduras e hierbas aromáticas. La Oliva, reina de las preparaciones culinaria, combina de manera exquisita con la albahaca, el tomillo, el romero, el laurel y la ajedrea.

A más altura, la vegetación se hace menos exuberante, entramos en el país de las castañas, las setas de los bosques y las bandejas de quesos de Lozère.

Especialidades

Cassoulet
Cassoulet es uno de los platos más exquisitos de la cocina de Languedoc. El ingrediente básico son las judías de "lingot", que se mezclan con "confit d''oie" (confit de pato), ajo, chorizo, corteza de cerdo y a veces perdiz o cordero, según la variedad local o la temporada del año. Todo ello se cuece a fuego lento en una "cassole" o cacerola de barro.

El plato, típico de Aude, se presenta en diversas modalidades desde Narbonne hasta Castelnaudary, pero Castelnaudary asegura que la suya es la receta original.

Brandade de Nîmes
Plato típico de Gard elaborado con bacalao y aceite de oliva. Sus ingredientes se mezclan meticulosamente hasta formar una pasta blanca cremosa, que generalmente se combina con una pizca de ajo y aceite de oliva, y puré de patatas hervidas. Tradicionalmente, se sirve con una guarnición de ensalada verde o fundido en platos gratinados. También puede untarse en tostadas y servirse como aperitivo...

Los "petits pâtés" de Pézénas
Una mezcla deliciosa de dulce y salado... Lord Clive, Gobernador de India, se trasladó a Pézénas. Su cocinero indio dio a Roucairol,un pastelero de Pézénas, una fórmula especial de «petits pâtés» (pastelillos de carne) cuya fama se difundió muy pronto a los cuatro vientos: una mezcla de azúcar moreno, cordero asado y esencia de limón, todo ello envuelto en una fina capa de masa sustanciosa; debe comerse caliente para apreciar todo su sabor.

Aligot
El aligot es un plato típico de Aubrac (Lozère), que se hace con puré de patata y un queso elaborado en la zona, el "tomme"...

Cada familia conserva su propia receta celosamente guardada. La tradición establece que no se debe comer pan, ni beber vino o agua, mientras se degusta el aligot...

Esta untuosa mezcla puede probarse también en los "burons" de Aubrac (fincas tradicionales con bodegas especialmente diseñadas para almacenar queso)..

La leyenda del aligot:La región de Aubrac es inseparable del aligot. Los orígenes de ambos están inextricablemente unidos. La receta del aligot fue inventada originariamente por los monjes que vivían en el monasterio llamado Dômerie d''Aubrac.
Este plato, algo pesado, pero delicioso si está bien preparado, se servía a los peregrinos que recorrían el camino de Santiago de Compostela. Se elabora con productos locales, sobre todo el queso «tomme», hecho con leche de las vacas de la región.

Setas
En las montañas de Languedoc-Roussillon(Cévennes, Corbières, etc.) proliferan diversas clases de setas.
Tradicionalmente, las «cèpes» y las «giroles» se cortan en pequeñas tiras y se saltean en aceite de oliva con ajo y perejil.

Gardiane
El «gardiane», plato típico de Camargue, es un «daube» (guiso de carne de vacuno cocinada a fuego lento) hecho con carne de toro. La carne, una vez cortada en cubos y salteada en aceite de oliva, se mezcla con los restantes ingredientes: verduras, aceitunas negras, ajo y beicon ahumado, todo ello rociado generosamente con vino tinto. El plato suele servirse con aceite de Camargue.

Boles de picolat
Las "boles de picolat", plato típico catalán, son albóndigas de carne picada de ternera y cerdo, adobadas con ajo y perejil... Una vez dorada la carne en aceite y manteca de cerdo, se añaden cebollas, canela, sal, pimienta y guindillas, y las albóndigas se cuecen a fuego lento en una salsa de tomate con aceitunas y jamón...

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Los restaurantes que no puedes perderte

Le Parc Franck Putelat
El restaurante del prestigioso chef francés Franck Putelat, en la ciudad de Carcassone, se convierte en símbolo de innovación y alta cocina de la región. El cocinero Franck Putelat ofrece a sus visitantes una dinámica y personal cocina moderna, mezclando creatividad, rigor y saber hacer. Cada formula que emplea te ayudará a describir una contemporánea y creativa gastronomía. Además, en Le Parc podrás disfrutar de los mejores vinos de la región de Languedoc.
Más información
Chemin des Anglais
110000 Carcassonne
Tel. 04 68 71 80 80
Fax: 04 68 71 80 79
e-mail: fr.putalet@wanadoo.fr
Web: www.restaurantleparfranckputalet.com

Maison Domaine Gayda
De la mano del chef Pascal, el restaurante Maison Domaine Gayda, situado en el entorno inigualable de la localidad de Gayda, podremos disfrutar de los mejores frutos de la tierra gracias a la pasión y creatividad que caracterizan de este gran chef. Y qué mejor forma de acompañar estos deliciosos manjares, que con gran variedad de vinos de la zona que ofrece a sus comensales la Maison Domaine Gayda. El restaurante dispone de menús para todos los gustos y precios (desde 27 a 45 €), sin perder en ningún momento la reconocida calidad de sus platos y vinos.
Más información
DOMAINE GAYDA 11300 BRUGAIROLLES
Tel: +33 (0)4 68 20 65 87
Fax: +33 (0)4 68 20 78 31
Web: www.maisongayda.com
e-mail: info@maisongayda.com

Cafe Vienne
Restaurant Situado en la misma Plaza de Arago, en Perpignan, el Café Vienne Restaurant es el lugar ideal para reunirte con tus amigos en un ambiente tranquilo y distendido. Además, si deseas saborear el marisco más freso, en un marco moderno y espacioso el restaurante Café Vienne es tu mejor elección.
Más información
3. Place Arago 66000
Perpignan
Tel. 04 68 34 80 00

Vinos de Langedoc, un universo de sensaciones

Algunos de los caldos franceses más populares tienen su origen en las viñas de Languedoc-Roussillon, una región que cuenta con la mayor superficie de viñedos de Europa y, también, los más antiguos del mundo.

Es a partir del siglo VIII a.C. cuando los griegos inician la viticultura con explotaciones cerca de sus zonas comerciales. Y será tras la conquista romana cuando se asiente como un importante motor económico.

Desde ese momento hasta la actualidad serán muchos los cambios y los problemas a los que los productores se enfrentarán. Sin embargo, su constante lucha y su empeño por conseguir caldos de calidad harán de esta región un enclave destacado en el mundo del vino.

Una excelente selección de uvas, entre las que podemos destacar Syrah, Mourvèdre o Muscat, es el germen de vinos blancos, rosados y tintos de exquisito gusto y aroma.

Un tipo de clima muy especial, mezcla de clima mediterráneo y continental, es fundamental para el buen desarrollo de los cultivos. Es importante destacar la experimentación que se realiza para conseguir mejoras significativas en los vinos.
Domine de Cazesse dedica a estudiar e investigar los tipos de viñas y terrenos, difundiendo además los vinos de la región de Malpère, siete en total, gracias a la promoción del turismo del vino.

Los turistas pueden participar aquí en catas de vino y rutas por los viñedos, siendo los ingleses los más interesados en este tipo de actividades gracias a la gran repercusión que estos caldos tienen en Inglaterra.

Domine de Cazesorganiza escapadas para descubrir los vinos más famosos de esta zona vitivinícola a precios razonables ajustados a todos los bolsillos y perfiles. Tanto iniciados como expertos tienen cabida en este centro en el que se respira el inconfundible aroma del néctar del dios Baco.

Más al norte, en el corazón del Carcasonne más medieval, Comptoir des Vins et Terroirs, ofrece al visitante una selección única de los vinos de la región Languedoc-Roussillon. El local está regentado por Christiane Mortes, una gran experta y amante de este mundo que invita a descubrir a sus visitantes los encantos de cada vino. Más de 150 referencias de Languedoc, rigurosamente escogidas, pueden ser degustadas por todo aquel que lo desee, además de tener la posibilidad de comprar sus favoritas.

Y por último, no podemos dejar de mencionar el viñedo de la familia Carbonell Domaine de Château Valmyen los Pirineos Orientales, entre la villa de Collioure y la estación de Argelès-sur-Mer.

En la cima de las tierras de esta explotación vinícola se levanta un precioso castillo, propiedad también de la familia y símbolo de la empresa, que ofrece unas impresionantes vistas de los viñedos y del mar Mediterráneo, un lujo del que algunos privilegiados pueden disfrutar ya que el Castillo de Valmydispone de cinco habitaciones de lujo para huéspedes.

L"Intermporelle, La Croisee des Mondes, Subtils Privileges, Confidencesy Why no?son los apelativos de las estancias de este castillo. Los precios oscilan entre los 180 € y los 350 €.

El resto del castillo es el hogar de los Carbonell, una familia que en tan sólo cinco años ha conseguido producir unos vinos de excelente calidad, algunos de ellos merecidamente premiados, gracias a su esfuerzo y dedicación.

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Hoteles con encanto en el Languedoc

Languedoc Rossillon dispone de un sinfín de hoteles mágicos en los que alojarse. Más de mil hoteles de ciudad, playa o montaña se extienden a lo largo de casi 3.000 kilómetros de superficie.

Disfrutar de habitaciones con increíbles vistas, realizar rutas culturales y gastronómicas o turismo etnológico son algunas de las posibilidades que esta región ofrece a sus visitantes.

A un paso de la ciudad medieval de Carcassone encontramos Le Domaine d"Auriac, un antiguo palacete rodeado de un majestuoso parque natural en el que pasear es un verdadero privilegio para los sentidos. Su campo de Golf, la piscina, las pistas de tenis, y sobre todo, un restaurante de excepcional calidad harán de su estancia en este hotel una experiencia inolvidable.

Un total de 24 habitaciones, que cuidan hasta el mínimo detalle, componen este extraordinario establecimiento. Cada una de ellas ha sido decorada con un estilo diferente pero todas transmiten por igual calma y bienestar a raudales.

Le Domaine d"Auriaces famoso por su selecta cocina. El foie, el tradicional cassoulet o la exquisita carne de caza deleitará a quienes decidan caer en la tentación de pasar unos días en este establecimiento. Como colofón, sus postres deleitarán a los más golosos tras degustar sus suculentos platos.

Ya en la costa, sol, mar, montaña, tradiciones catalanas, gastronomía, viticultura y calidad de vida se dan cita en Argeles Sur Mer. Si lo que queremos es descansar con el mar Mediterráneo como telón de fondo nada mejor que elegir el precioso hotel rural Auberge du Roua, una auténtica masía catalana de 17 habitaciones totalmente renovadas. Situado entre el mar y la montaña, este establecimiento cuenta con bellas salas abobedadas, una excelente decoración rústica y una cocina sin precedentes lo que convierte a Auberge du Rouaen un lugar imprescindible en nuestro viaje a la región.

El Jefe de cocina de Auberge du Rouaconsigue transmitir en cada plato una gran dosis de imaginación. Mezcla de sabores y texturas nos invitan a descubrir una cocina mediterránea de gran calidad.

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