De quesos por Alemania

Con una variedad de más de 120 tipos de queso, esta ruta se convierte en más que deseable para los paladares más exigentes.

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Foto: ©Majer Media Katarzyna Jaszczuk (Łukasz Kuczyński)

Flanqueada por los mares Báltico y del Norte y con frontera con Dinamarca, la región alemana de Schleswig-Holstein ofrece a sus visitantes ser conocida a través del queso. Y es que aquí se producen más de 120 variedades de queso de lecha de vaca, oveja y cabra en queserías artesanales siguiendo las recetas de antaño.

La denominada "Ruta del Queso de Schleswig-Holstein" une más de 30 fábricas y queserías a lo largo de unos 500 kilómetros. Durante el recorrido, que es circular, se podrán probar todo tipo de quesos: jóvenes y viejos, suaves y duros, agrios, salados, afilados y dulces... Y en el camino, típicas vacas de manchas blancas y negras y numerosas ovejas acompañarán al amante del queso.

Así,  entre las queserías más importantes -en las que se debe pedir cita previa- se encuentran las de Gutskäserei en Behl/b.  Plön, la de Lohmühle en Bendorf, la de Dannau, la cooperativa de producción lechera y cava de quesos de Holtsee o la granja de producción lechera de Molfsee, que además cuenta con un museo al aire libre.

Pero además de queserías, la ruta ofrece la visita a granjas como la de Rehder en Boksee o las situada en Westerholz, Owschlag y en Lübeck, cuyo casco antiguo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.  Y si de visitas hablamos, en la región de Schleswig-Holstein y como parte de esta ruta también se encuentran la Abadía de Cismar, en Grömitz, y el ducado de Luneburgo cuyo casco antiguo y las ruinas de su palacio bien merecen una visita, como también lo merece Glücksburg y su palacio rodeado de agua, considerado uno de los más importantes en estilo renacentista del Norte de Europa.

La Ruta del Queso de Schleswig-Holstein cuenta con senderos para caminar o para recorrer si se prefiere en bicicleta, además de en coche. Durante el camino, esta región de mares ofrece mucha naturaleza en la que los campos de cultivo son los protagonistas, como también los son los faros y los molinos. Toda una experiencia para conocer un poco más una de las regiones más desconocidas de Alemania.