Las mejores croquetas de Madrid

En el Día Internacional de la croqueta, hacemos una lista con los mejores locales de Madrid en los que degustar este manjar.

Henar Ortega
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Foto: ISTOCK

El 16 de enero es el Día Internacional de la Croqueta. Sí, estás leyendo bien, así que ¡celebrémoslo como se merece! Porque es un auténtico manjar. Y porque una buena croqueta es, para muchos, el “termómetro” de la calidad de un bar o restaurante. Seleccionamos algunos de los lugares donde se toman las croquetas más memorables de Madrid.

Casa Labra (Calle Tetuán, 12): Una croqueta tan mítica como la taberna de la que hablamos, desde 1860 testigo de excepción del trasiego de la zona de la Puerta del Sol. Es de bacalao y para tomarla hay que hacer cola… o sentarse en el saloncito interior y pagar un recargo. Merece la pena.

Melo’s (Calle Ave María, 44): Esta tiene legión de fans. Grande (enorme), crujiente por fuera y muy líquida por dentro, generosa en daditos de jamón. Atención: no apta para comerla en una primera cita.

La Gastrocroquetería de Chema (Calle Barco, 7): Aquí las croquetas las prepara con ahínco Chema Soler. Lo mejor es dar rienda suelta y probar alguna de sus propuestas más sorprendentes. A saber: croqueta de queso líquido sobre confitura de tomate y aceitunas negras, de pincho moruno, o hasta croquetas dulces de postre.

Askua Barra (Calle de Arlaban, 7): una verdadera croqueta gourmet. Las tienen buenísimas de de rabo de toro, pollo y curry, pero la de Idiazábal la clavan.

El Aperitivo del Corazón (Calle de los Tres Peces, 20): de tamaño grande, en su punto de textura, generosas por dentro, y coronadas por una sabrosa lasca de jamón por encima. Una ración entre amigos no falla.

Copenhagen (Calle José Ortega y Gasset, 73): ¿Croquetas en un restaurante vegetariano? Sí, y por derecho propio. En este luminoso y nórdicamente ambientado local las sirven de boletus y avellanas tostadas, o de gorgonzola, nueces, higos y lima, y están muy buenas.

Lambuzo (Calle Conchas 9, Ponzano 8 y en la Chispería del Mercado de Chamberí): en este pedazo del Sur en Madrid sirven inusitadas croquetas. Las hay de tortillita de camarones, de gambas al ajillo, de pringá… Además suelen sorprender con alguna fuera de carta, con el denominador común de la calidad y el gusto exquisito.

Casa Julio (Calle de la Madera, 37): un bar tan mítico como que allí estuvieron los U2 probando la especialidad de la casa. El recorte de prensa está en las paredes, hay que leérselo degustando una ración variada de croquetas: las de jamón, y las de setas con pasas y gorgonzola son algunas de las memorables.

El Quinto Vino (Calle Hernani, 48): calificada en varias ocasiones como la mejor croqueta de Madrid. De jamón, hechas con paciencia y a razón de 200 diarias.

Casa Paco (Calle Juan Álvarez Mendizábal, 85): Otra de las referencias ineludibles en la mayoría de rankings que aparecen en la red de redes cuando tecleas “mejores croquetas de Madrid”. Las tienen de gustos más clásicos (boletus), o de composición más creativa (salmón con roquefort, cebolla crujiente con parmesano…). Incluso cuentan con una carta de croquetas del día.